Hablamos con Javier Gutiérrez: rey de la noche, actor privilegiado e incansable
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"Soy muy perfeccionista"

Hablamos con Javier Gutiérrez: rey de la noche, actor privilegiado e incansable

El carismático actor se sumerge en las batallas radiofónicas del periodismo deportivo para su último proyecto televisivo

placeholder Foto:  Javier Gutiérrez, en 'Reyes de la noche'. (Movistar)
Javier Gutiérrez, en 'Reyes de la noche'. (Movistar)

Sus creadores aseguran que ni los protagonistas ni las tramas de 'Reyes de la noche', la nueva serie de Movistar, corresponden a la realidad. Pero no es difícil reconocer en esta ficción con Miki Esparbé y Javier Gutiérrez a la cabeza a los dos periodistas deportivos más importantes de nuestra radio en las últimas décadas: José María García y José Ramón de la Morena.

El último proyecto de un siempre atareado Gutiérrez nos traslada a la enconada rivalidad de la radio en las madrugadas de finales de los 80 y de los 90 con el enfrentamiento entre 'Supergarcía' y 'El Larguero'. "Más allá de la rivalidad y de la lucha de egos de los dos protagonistas, se retrata una España de aquella época, una España de hace 40 años que entraba de puntillas en la modernidad y que miraba de reojo a la Barcelona del 92, pero seguía con ese olor a tocino o torrezno", aseguraba el intérprete a El Confidencial.

El actor nacido en Luanco (Asturias) nunca imaginó cuando salió de Ferrol rumbo a Madrid, siendo muy joven, que llegaría a los 50 años convertido en uno de los mejores, más respetados y más solicitados actores de nuestro país. El pasado mes de enero cumplía esta cifra redonda y lo hacía repleto de optimismo, gratitud y fuerza, como pudimos comprobar. También los cumplía con la espalda cargada de inminentes estrenos y proyectos que, a pesar de la pandemia, han logrado salir adelante.

Este año ha estrenado ya en Vitoria la obra de teatro 'Principiantes (De qué hablamos cuando hablamos de amor)', dirigida por Andrés Lima y que es una adaptación libre de Juan Cavestany sobre uno de los cuentos más conocidos de Raymond Carver. También en Netflix ha estrenado la película 'Bajocero', protagonizada por Gutiérrez y dirigida por Lluis Quilez.

Foto: Javier Gutiérrez, en el Festival de Cine de San Sebastián. (EFE)

Asegura que es un privilegiado por todo ello y por más cosas que tiene entre manos, si atendemos al delicado momento que vive el sector cultural, entre otros. Siempre con los pies en la tierra, Gutiérrez no se deja obnubilar. Solo agradece y desea trabajo, sin más pretensiones que vivir dignamente del oficio que le apasiona y poder disfrutar de los pequeños y cotidianos placeres de la vida.

En este sentido, parece lograrlo. Confiesa estar viviendo un momento dulce, en lo profesional y en lo personal, donde tampoco le falta, de momento, el amor. De todo ellos nos ha hablado.

PREGUNTA: ¿Cómo recibes los 50? ¿Eres de los que cumple años con gusto, lo llevas mal, te da igual...?

RESPUESTA: Creo que he cumplido peor los 40 que los 50. En los 40 sí es verdad que tuve una crisis bastante grande, pero en los 50 no. Además me pilla en un momento muy bueno, profesional y personal. Así que los afronto con muy buena cara, con mucha energía, con proyectos. Es un momento muy dulce y en ese sentido estoy feliz de aterrizar en los 50.

placeholder Javier Gutiérrez, en la 68 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. (EFE)
Javier Gutiérrez, en la 68 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. (EFE)

P: Llegas a los 50 justo después de haber vivido un año especialmente complicado, sobre todo para el sector cultural. ¿Cómo te ha afectado en particular a ti la pandemia en 2020?

R: Me ha afectado como a todos, pero quizás a mí en menor medida porque yo soy de los privilegiados en este país, al menos en lo que se refiere a actores, que trabajan desde hace tiempo combinando cine, teatro y televisión. Así que me ha afectado pero en menor medida. Sería hipócrita si dijese lo contrario. Sí se han pospuesto varios rodajes, pero he seguido adelante con proyectos que tenía que, aunque se han dilatado más en el tiempo, no han dejado de hacerse. Una película como ‘La hija’, de Martín Cuenca, que tuvo que frenarse en seco durante la pandemia, fue el primer rodaje que se volvió a retomar el año pasado. También una serie como ‘Estoy vivo’, que tenía pendiente la cuarta temporada, la estamos terminando a trompicones, con muchas dificultades porque ha habido varios positivos. Además voy a estrenar ‘Principiantes’, un texto de Raymond Carver dirigido por Andrés Lima, cuya gira va a ser bastante larga y de momento no se nos ha caído ningún bolo.

A mí no me gusta que nos quejemos o que exista la queja constante por parte del sector cultural, pero sí que es cierto que el mundo de la cultura se ha visto muy golpeado por la pandemia y que una vez más los gobernantes han dejado mucho que desear. La cultura vuelve a estar en el vagón de cola, lo que me produce una tristeza infinita, máxime cuando en el tiempo de pandemia, gracias a la cultura, hemos aliviado y ha servido de bálsamo.

Lo hemos visto en los debates. Ninguno de los políticos, ni siquiera la gente de izquierdas, le ha dado a la cultura el lugar que merece.

P: La pandemia parece haber sacado lo mejor y lo peor de cada uno… ¿Eres optimista o pesimista respecto a la raza humana?

R: Yo soy escéptico. Creo que es mentira que haya sacado lo mejor. Antonio López, el pintor, decía en una entrevista que es mentira, que no nos ha cambiado nada la pandemia, que el ser humano sigue siendo el mismo, comete los mismos errores y que no parece que hayamos aprendido nada. De hecho, los gobernantes no han dudado en sacar rédito de cualquier crisis y siguen tirándose los trastos a la cabeza y es un claro ejemplo de este país. Aprovechamos la mínima para darnos batacazos unos a otros. Volvemos a ese ‘guerracivilismo’, a esa lucha enconada entre las dos Españas, y se ha trasladado también, desgraciadamente, a la sociedad civil, al pueblo. Me causa mucha tristeza.

En cualquier caso, es desalentador que durante tantas semanas hayamos salido a aplaudir a los sanitarios y luego nos hayamos olvidado de ellos y seamos los primeros en juntarnos en reuniones sociales, en no usar mascarilla, en no cumplir con nuestras obligaciones y cuidarnos y cuidar a los demás. En ese sentido no hay que estar siempre pendientes de Papá Estado. Hay que apelar a la responsabilidad individual, y es ahí donde encuentro razones, no para dejar de creer en el ser humano, pero sí para pensar que no hemos aprendido nada, que somos egoístas y que cada uno va a lo suyo.

placeholder Javier Gutiérrez, recibiendo la medalla de plata al mérito artístico de Ferrol. (EFE)
Javier Gutiérrez, recibiendo la medalla de plata al mérito artístico de Ferrol. (EFE)

P: Se refleja esa pelea constante y esa división también en las redes sociales. ¿A ti no te gustan mucho las redes sociales, verdad?

R: Las uso porque entiendo que si no, profesionalmente, estaría descolgado de muchas cosas. Es más, desde las productoras, distribuidoras y demás te alientan a funcionar en redes sociales para promocionar algo, como tiene que ser, pero no estoy pendiente de ellas.

P: ¿Eres de los que ha perdido a algún ser querido por culpa del virus?

R: No. He tenido a gente muy cercana pasándolo muy mal, realmente mal. Colateralmente sí ha habido casos de padres de amigos y conocidos, pero no ha llegado a mis familiares.

P: A pesar de la pandemia, no te han faltado proyectos… Háblame de ‘Bajocero’. ¿Por qué hay que verla? ¿Qué vamos a encontrar en ella?

R: 'Bajocero’ era una de las grandes apuestas de nuestros cines, de las salas. Tras la pandemia y tal como está ahora todo, entiendo que desde la productora y distribuidora hayan decidido estrenarla con otras condiciones y en otra plataforma. Creo que le va a dar mayor visibilidad a la película.

Creo que es la primera película española que se estrena en Netflix este año y es una grandísima apuesta por el cine de acción, un thriller que tiene entretenimiento pero que también invita a la reflexión, abre un debate en el espectador sobre los límites de la ley, de la justicia. Viene a demostrar el buen pulso de nuestro cine en esa comunión que tiene con el thriller. Aquí aúna el cine negro con el cine de terror, porque en determinados momentos, la película se torna casi terrorífica.

Hay un gran plantel, un reparto formidable, con grandes trabajos interpretativos y hay un muy buen pulso desde la dirección de Lluis Quilez, que es un director catalán que viene de ganarlo todo en el mundo del corto y aquí demuestra lo preparados que estamos para afrontar cualquier tipo de género.

placeholder Javier Gutiérrez, en el estreno de la película 'Sin rodeos'. (EFE)
Javier Gutiérrez, en el estreno de la película 'Sin rodeos'. (EFE)

P: 'Hogar', 'La isla mínima', 'Bajocero'… frente a 'Campeones' o 'Vergüenza'. Thriller frente a comedia, bordando ambos géneros. ¿Si tuvieras que elegir?

R: Me quedo con los buenos proyectos. No soy un actor que esté pendiente de qué voy a hacer ahora. Me guío por mi instinto y por las ganas que tengo en ese momento de hacer lo que me apetece porque tengo la suerte de contar con proyectos. Es cierto que la comedia me cuesta más en el cine porque los proyectos que me han llegado no llegan a ilusionarme como los que me llegan del mundo de la televisión. He tenido la enorme suerte de hacer durante tres temporadas ‘Vergüenza’, que es una comedida muy irreverente, muy inusual en nuestra televisión.

P: Respecto al teatro, has estrenado una obra dirigida por Andrés Lima, 'Principiantes (De qué hablamos cuando hablamos de amor)'. Háblame de este trabajo.

R: El teatro es algo que no olvido y que casi está por delante del cine y la televisión. Lo que pasa que embarcarse en un proyecto teatral es algo que siempre te lo piensas mucho más porque es un proyecto al que le tienes que dedicar un año o dos de vida y trato de elegir cuidadosamente. En este caso, los textos de Raymond Carver eran algo que hacía tiempo que les tenía ganas. Es una propuesta de Mónica Regueiro, actriz y productora de la función. Elegimos a un equipo que era el soñado. Está Andrés Lima en la dirección, la versión es de Juan Cavestany, el reparto con Vicky Luengo, la propia Mónica, Daniel Pérez Prada, yo mismo…

La obra habla de lo difícil que es el amor en el mundo de las relaciones y cómo se desgasta con el paso de los años. Enfrenta a dos parejas, una que acaba de empezar y que están muy enamorados, y otra que están en la recta casi final de su relación.

P: ¿Se porta bien el amor contigo o tú con él? ¿Hay amor en este momento en tu vida?

R: (Ríe) Sí, sí hay amor en este momento. El amor dura lo que dura, pero hay que cuidarlo y hay que estar muy pendiente de él. No hay que bajar la guardia. En ese sentido sí trato de cuidar todo lo que puedo el amor, no solo de mi pareja, sino también de mi hijo, de mis amigos. El amor está ahí y hay que tratar de protegerlo y cuidarlo siempre.

placeholder Javier Gutierrez, tras recibir el premio al mejor actor protagonista por su trabajo en 'El autor' durante la 32ª edición de los Premios Goya. (EFE)
Javier Gutierrez, tras recibir el premio al mejor actor protagonista por su trabajo en 'El autor' durante la 32ª edición de los Premios Goya. (EFE)

P: ¿Eres fácil como pareja o los actores tienen un plus de complejidad emocional?

R: No lo sé… Yo creo que soy una persona fácil (ríe). Está mal que yo lo diga… pero creo que soy una persona que ni se lleva el personaje a casa ni está obsesionado con el trabajo una vez que cuelgo el traje del personaje en el camerino. Sí es cierto que soy un privilegiado, que trabajo desde hace mucho tiempo y por eso le dedico muchas horas al trabajo, pero más allá de eso, una vez que llego a casa soy una persona que trata de cuidar lo suyo y de tener una vida apartada del mundo del oficio.

Desde hace años ya, por decisión personal, he dejado de acudir a estrenos o a eventos donde no tenga nada que ver o que no sea por una relación muy personal que tenga con las personas que estrenan cualquier tipo de trabajo.

P: Alguna vez he coincidido contigo y con tu chica. A veces en teatros, alguna vez en algún restaurante... Observándote, me da la sensación de que eres un tipo ‘disfrutón’. Te gusta disfrutar de pequeñas cosas: buena comida, buena compañía…

R: Sííí. Es que yo tengo que disfrutar de los buenos detalles, de lo poco bueno que nos ofrece la vida, porque luego hay muchos fuegos que apagar. Sí, soy una persona que disfruta con una buena comida, con un viaje, con cualquier cosa pequeña. Soy una persona que creo que sé disfrutar de lo bueno que me ofrece la vida, y si no, trato de hacer lo posible.

P: Ahora que cumples 50 años, si echas la mirada atrás y observas tu recorrido, ¿qué sensación te entra? ¿Te imaginabas a los 50 estar donde estás? ¿Ha sido duro el camino?

R: No me imaginaba estar donde estoy ahora. Nunca he tenido metas ni objetivos enfocados a ser alguien o a tener un lugar en mi profesión. Cuando salí de jovencito de Ferrol, mi idea era poder vivir de esto, llenar la nevera y poder tener un sueldo como cualquiera. No aspiraba a ser protagonista de una película ni que me hiciesen entrevistas. Siempre fui un actor de perfil bajo y quiero seguir siendo así. No soy una persona obsesionada con tener millones de seguidores en redes sociales ni ambiciono dar el salto al charco. Respeto todo eso, pero creo que mi lugar es otro y disfruto más estando en el lugar que estoy y no intentando ser otra personal.

Soy fiel a ese chico joven que salió de Galicia y llegó a Madrid ojiplático y que lo primero que hizo fue visitar el teatro Español. Con 100 pesetas compré una entrada y me subí al gallinero a ver ‘Las mocedades del Cid’, de José María Rodero. Si aquel día me hubieras preguntado si yo creía que yo algún día iba a estar sobre el escenario del teatro Español, te habría contestado que era una de mis aspiraciones, pero ni siquiera de protagonista.

Ese tipo de sueños sí se han ido cumpliendo pero sin casi darme cuenta. Yo empecé en el cine y la televisión pasados los 30 años. Haciendo teatro siempre pensaba que nunca haría cine ni televisión. Mi primera aparición en el cine fue en una película de Emilio Martínez Lázaro, ‘Los dos lados de la cama’, y en uno de los márgenes del guion escribí en mayúscula: “NO SIRVO PARA HACER CINE”. Me consideraba un actor educado en el teatro, lo que me ha ayudado muchísimo en lo metódico, en la técnica.

placeholder Javier Gutierrez posa con el premio a mejor actor protagonista de una serie por su trabajo en 'Vergüenza' durante la entrega de los premios Feroz. (EFE)
Javier Gutierrez posa con el premio a mejor actor protagonista de una serie por su trabajo en 'Vergüenza' durante la entrega de los premios Feroz. (EFE)

P: ¿Cuál es la película o el trabajo del que más satisfecho estás y cuál con el que más has disfrutado, que no tiene por qué ir unido?

R: No me quedaría con ninguno en particular. Me quedo con secuencias, con alguna mirada… Sí es cierto que hay un momento en mi vida que es fundacional, que es la llamada de Andrés Lima para trabajar con la compañía de teatro Animalario, porque yo a partir de ahí di un salto cualitativo en el oficio. Luego, hay una película que para mí fue también un salto cualitativo, que es ‘La isla mínima’. Cuando confían en mí para hacer un personaje de esa envergadura en una película de Alberto Rodríguez, pues sentí que era la ocasión de mi vida. Sí sentí en ese trabajo que durante muchísimos años me había estado preparando para tener esa oportunidad y no fallar.

P: 'Campeones' acercaba al público un tema que te tocaba muy de cerca. Tú mismo has contado en más de una ocasión que tienes un hijo, Mateo, con discapacidad. ¿Qué años tiene ya Mateo? ¿Cómo se encuentra?

R: Mateo cumple 12 años el mes que viene. Está muy bien y ha llevado esto de la pandemia mejor que los adultos. Yo creo que los niños disfrutan mucho más, tienen muchísima imaginación y no son conscientes de la enfermedad y la muerte que nos rodea. En ese Madrid apocalíptico en esos meses de marzo y abril en los que no podíamos salir de casa, en nuestra casa estábamos relativamente bien, porque cuando tienes la nevera llena, tienes calefacción y no te falta de nada, no tienes derecho a quejarte, sobre todo si el virus no te ha tocado.

Mateo fue muy feliz y disfrutó mucho de todo este tiempo que por otro lado, con la vida que llevamos los padres a día de hoy, nos permitió pasar más tiempo con nuestros hijos.

En cuanto a ‘Campeones’, yo siempre digo que es la película de mi vida. Le ha dado visibilidad al mundo de la discapacidad y ha colocado una película protagonizada por diez personas con algún tipo de discapacidad entre lo más visto de la taquilla. Ha ganado un Goya, se convirtió en un auténtico fenómeno social. Creo que si no hubiera llegado a ganar el Goya, el público se habría puesto en contra, no se habría entendido que una película tan importante y que conquistó el corazón y dio una lección tan grande, no hubiera sido tratada como la mejor. Creo que la Academia fue muy inteligente.

placeholder Jesús Vidal y Javier Gutiérrez, en los Premios Goya 2019. (EFE)
Jesús Vidal y Javier Gutiérrez, en los Premios Goya 2019. (EFE)

P: Alguna vez has contado que has tenido que hacer auténticos malabares para trabajar y cuidar de tu hijo, visitas al hospital, pocas horas de sueño, etc… ¿Sigue siendo así de caótico o ya has conseguido organizarte mejor?

R: (Ríe) Me organizo por temporadas. Depende del trabajo que tenga y de la situación del niño y del padre. Pero, bueno, como cualquier familia o como cualquier padre o madre separados. En ese sentido no hay ninguna heroicidad por mi parte. No hay nada épico en lo que hago.

P: ¿Cuál es el papel más frustrante, ese que se te ha resistido a nivel interpretativo hasta querer hacerte llorar?

R: Yo creo que de todo se aprende, y además yo soy consciente de que no estoy preparado para hacer todos los papeles. Hay proyectos que me llegan a los que he tenido que decir que no porque entiendo que o no soy el actor adecuado o no voy a saber hacerlo. Creo que es honesto por mi parte.

Sí recuerdo que hice una versión de Macbeth ('Los Mácbez', 2014), dirigida por Andrés Lima, en el Centro Dramático Nacional, que me costó muchísimo y me dejó mal sabor de boca por el resultado, no por el proceso, que fue maravilloso. No es la primera vez que interpreto a Shakespeare, pero hacer Macbeth eran palabras mayores.

Shakespeare es como escalar una montaña en la que nunca llegas a la cima. Macbeth es un viaje a los infiernos y hay que estar muy preparado. En ese momento no las tuve todas conmigo y fue un trabajo que me dejó un sabor agridulce. Por otro lado, pude disfrutar de estar rodeado de una compañía maravillosa con Carmen Machi al frente, de enfrentarme a Shakespeare, de estar dirigido por Lima… Había muchos alicientes pero fue de esas oportunidades, de esas ocasiones en las que uno siente no haber estado más fino o no haber sabido entenderlo. Eso me pasa con algunos trabajos. Soy una persona muy perfeccionista y autoexigente, y suelo frustrarme con facilidad, aunque luego te das cuenta de que nada es tan importante.

P: ¿Es Ferrol el sitio en el que piensas cuando piensas en un retiro?

R: Pienso siempre en Galicia, donde me crie. Allí está parte de mi familia, mis amigos, allí tengo una casa. Galicia siempre está presente cuando pienso en un lugar donde descansar o coger fuerzas, por el mar, por la comida, por los amigos. Sé que allí voy a estar bien cuidado, atendido y querido, que es más importante que cualquier lugar paradisíaco.

placeholder Javier Gutiérrez descubre el monolito Premio Málaga-SUR dedicado en su honor, dentro del Festival de Málaga Cine en Español. (EFE)
Javier Gutiérrez descubre el monolito Premio Málaga-SUR dedicado en su honor, dentro del Festival de Málaga Cine en Español. (EFE)

P: Cuéntame algo que nunca hayas contado a un periodista. ¡Dame un buen titular para terminar!

R: (Ríe) Tan solo acabas de hacer la pregunta y ya estoy pensando… "¡Ay!… ¿Qué respondo?"… Me lo pones muy difícil…

P: No sé. Pues dime algo sobre don Juan Carlos, por ejemplo…

R: (Ríe) Por desgracia hemos rebajado muchísimo el nivel en el mundo de la política, y está todo más confuso y sucio que hace tiempo. Me da mucha lástima de nuestro país porque creo que los ciudadanos no nos merecemos los políticos que tenemos. Y ya si hablamos de la monarquía… Me parece que si no tenía muchísimo sentido hace años, ahora yo creo que menos que nunca, con un Rey emérito huido, sacando trapos sucios, cosas que están saliendo a la luz que estoy seguro de que en el mundo de la política y en la prensa se sabían desde hacía muchísimo tiempo. Cosas que ahora están sabiéndose con las que los ciudadanos nos estamos quedando estupefactos, porque es una cosa detrás de otra que no deja de sorprendernos, de molestarnos y de cabrearnos.

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