Yolanda Díaz cancela su agenda "por salud": de corretear en Fene a gran esperanza de la izquierda
  1. Famosos
FELIZ CUMPLEAÑOS

Yolanda Díaz cancela su agenda "por salud": de corretear en Fene a gran esperanza de la izquierda

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo creció en una familia sindicalista marcada por el activismo. Casada y con una hija, se le ha prescrito reposo

Foto: Yolanda Díaz. (Getty)
Yolanda Díaz. (Getty)

Cuando Yolanda Díaz era candidata a la presidencia de la Xunta de Galicia, Izquierda Unida, su partido, le subió el sueldo, un gesto que le valió una buena bronca con su padre. Xosé Díaz, histórico sindicalista gallego (fue coordinador de CCOO), le echó en cara a su hija esa nueva retribución.

Lo recuerda ella a menudo, cuando recorre sus primeros años en política y sus primeros años de vida. La influencia de la familia. Nació un 6 de mayo, hace 50 años, en San Valentín, una cooperativa creada en la localidad de Fene por los trabajadores de los astilleros Astano, un complejo ahora símbolo de otras épocas en el que llegaron a vivir 1.200 personas. Este miércoles es noticia por cancelar su agenda pública "por motivos de salud". Fuentes de su equipo han aclarado que "no es nada grave", pero el médico le ha prescrito reposo obligatorio.

placeholder Yolanda Díaz, en la Xunta en 2013. (EFE)
Yolanda Díaz, en la Xunta en 2013. (EFE)

Fueron los propios trabajadores quienes crearon aquellas casas, convertidas estos días en centro cultural y social. “Fui la primera niña de San Valentín”, ha dicho ella con cierta nostalgia en alguna entrevista. Y por allí gateaba primero y correteaba después Yolanda, la pequeña, entre amigos, artistas y líderes sindicales. Lo recordó en un escrito el periodista gallego Germán Castro, amigo de la familia.

El beso de Carrillo

El camino de la líder de izquierda estaba marcado, pues, desde esos años, tiempos en los que el padre compartía ideales y activismo con su hermano gemelo, Pepe, histórico líder nacionalista. La vicepresidenta tercera dice que se crió entre pancartas. “Éramos los niños del partido”, recordó en una entrevista en 'El País', “tenía cuatro años cuando Santiago Carrillo [entonces líder del PCE] me besó la mano”.

Ella es la menor de tres hermanos, la única chica, y quizás porque en casa siempre le dijeron que como mujer tenía que trabajárselo todo el doble, se puso manos a la obra desde bien jovencita. Se licenció en Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela y después estudió tres másteres: en Recursos Humanos, Relaciones Laborales y en Urbanismo.

Foto: Yolanda Díaz, en su primer día como ministra. (Getty)

Su currículum está expuesto en la página web de Moncloa y en la del Congreso de los Diputados, donde además aparecen sus bienes. La ministra de Trabajo y Economía Social también ha dado numerosas entrevistas en las que ha hablado de su vida, de su infancia, su juventud, y de su marido y su hija.

Carmela y Carmeliña

Uno de los momentos duros por los que ha pasado la vicepresidenta fue la muerte de su madre, Carmela; en enero hizo ocho años. Díaz tiene una hija con su marido, Andrés, un delineante con quien se casó en 2014 vestida de rojo, en una ceremonia discretísima. La niña, a quien llaman cariñosamente Carmeliña, lleva el mismo nombre en honor a su abuela.

Tras su funeral, el 8 de enero de 2013, el citado Germán Castro dedicó a Carmela Pérez un bonito escrito para “recordar el papel, nunca debidamente reconocido por la sociedad, que muchas mujeres cumplieron asumiendo el compromiso personal de la lucha por un mundo mejor, más justo y solidario, además de sufrir las penalidades de la clandestinidad, de la prisión e incluso de la tortura por las que atravesaron sus parejas en tiempos políticamente difíciles”. Mujeres como ella trabajan desde ese “anonimato en el que a veces se envuelve la trayectoria de personas sin cuyo concurso amoroso, de tutelaje y seguimiento, las cosas no serían como son para los seres queridos que tienen a su lado”.

De Ferrol a Madrid

Así creció Yolanda Díaz, envuelta en activismo, un activismo que nunca ha abandonado. Una vez terminados sus estudios, empezó colaborando con varios despachos de abogados, hasta formar el suyo propio en Ferrol -informan desde el Ministerio de Trabajo-, ciudad en la que ha residido hasta su traslado a Madrid.

Foto: Pablo Iglesias. (VA)

Nos cuentan quienes la conocen que allí siguen su hija y su marido, porque no quieren que el trabajo de Díaz afecte a la familia. Podrían estudiar un cambio (si no lo han hecho ya, extremo que no hemos podido confirmar) puesto que la vida madrileña de Díaz parece que va para largo. Uno de los motivos que les llevó a replantearse su situación y trasladarse todos a Madrid fue el confinamiento. La pequeña Carmela y Andrés habían viajado a la capital para pasar unos días con la madre y celebrar el octavo cumpleaños de la niña, que nació un 8 de marzo.

Deberes con la hija

Y saltó todo por los aires. Una mala noticia, ese confinamiento duro al que nos vimos todos sometidos, que llevaba un regalo escondido para la política: su hija y su marido estaban con ella cuando se decretó y allí se quedaron. Así, pese a que acudía cada día al despacho con un reducido número de colaboradores, sacaba tiempo para estar con los suyos y hasta pudo ayudar a su hija con los deberes, algo que la distancia Madrid-Coruña le ha hecho imposible en otras situaciones. De hecho, un día tan señalado como hoy, en que cumple 50 años, trasladan desde el Ministerio que la política lo pasará "trabajando".

En Ferrol está su casa, que adquirió en 2003 a medias con su marido. Allí ha vivido casi siempre, y es donde tiene también en propiedad el local que hacía de despacho en sus inicios como abogada y que compró el mismo año. Además, entre sus bienes hay dos vehículos, un Volkswagen Touran de 2013 y un Golf de 2014. En su declaración de bienes de 2019 se publicó que contaba con 14.680 euros en su cuenta y que debía 50.648 euros de una hipoteca suscrita en 2003, cuando compró su casa.

Amiga íntima de Pablo Iglesias e Irene Montero, según ha dicho ella misma, es amante de la ópera, 'adicta' al mar como buena gallega, le gusta pasar su tiempo libre en su tierra, donde siempre queda con las amigas de toda la vida. Esas, dice, que la mantienen cercana a sus raíces.

Yolanda Díaz
El redactor recomienda