Por qué Chipiona sobrepasa a Rocío Carrasco: episodios que la marcaron a fuego
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Por qué Chipiona sobrepasa a Rocío Carrasco: episodios que la marcaron a fuego

Recordamos sus vivencias más importantes allí, que explican la decisión de no haber querido regresar en quince años y que evidencian por qué no ha podido resistirse a volver ahora

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Rocío Carrasco. (Vanitatis)

Chipiona fue el lugar de nacimiento de Rocío Jurado y ese rincón del mundo donde siempre se refugió y vivió momentos de auténtica felicidad familiar. Por lo tanto, Chipiona corre por las venas de Rocío Carrasco.

Esta localidad gaditana ha marcado a fuego a la hija de ‘la más grande’. El nombre de Chipiona engloba una suerte de vivencias y de recuerdos que Rocío Carrasco no puede olvidar, ya que fueron cruciales en su vida y conformaron su trayectoria hasta convertirla en la mujer que es hoy.

Foto: Rocío Carrasco. (VA)

Por eso, a Rocío pronunciar el nombre de Chipiona le provoca un nudo en la garganta que en estos últimos días está aprendiendo a expulsar con su vuelta a la localidad por primera vez desde hace quince años.

Las calles de Chipiona han sido testigo de multitud de episodios vividos allí por ella en primera persona. Algunos de ellos son recordados hoy por la hija de la tonadillera con una sonrisa en el rostro. Otros le provocan ansiedad y tristeza.

placeholder Rocío Carrasco, en 'Rocío, seguir viva'. (Mediaset)
Rocío Carrasco, en 'Rocío, seguir viva'. (Mediaset)

A continuación recordamos las vivencias más importantes de Rocío Carrasco en Chipiona, esas que han hecho que esta localidad quede marcada a fuego en su corazón, que explican la decisión de no haber querido regresar allí en quince años y que evidencian por qué, a pesar de ello, no ha podido resistirse a volver ahora.

Su infancia

Parte de las raíces de Rocío se encuentran en Chipiona, donde su madre nació, se casó y vivió felices veranos junto a su familia. Gran parte de la infancia de Rocío transcurre allí, durante esos días estivales en la casa familiar junto a sus padres, en sus calles y en sus playas, jugando con sus primos y amigos, y siendo la niña mimada de sus tíos y de todos los adultos que la rodeaban.

Su primer amor

La playa de Chipiona fue el escenario del primer gran amor de Rocío Carrasco en 1994. En ella conoció a Antonio David Flores. Ella tenía 17 años y entonces no podía imaginar que aquel chico, guardia civil, que tomaba el sol junto al chiringuito en el que Rocío charlaba con amigos, se convertiría en su futuro marido, padre de sus hijos y, como ella mismo dijo, en su mayor verdugo. Rocío Carrasco recuerda aquellos días como los típicos que podría vivir cualquier adolescente que experimenta una ilusión de verano.

placeholder Rocío Carrasco y Antonio David Flores de jóvenes. (Mediaset España)
Rocío Carrasco y Antonio David Flores de jóvenes. (Mediaset España)


Un embarazo traumático en Chipiona

Durante el verano del 98, Rocío Carrasco pasa las vacaciones de verano en Chipiona junto a Antonio David Flores. Se encuentra embarazada de su hijo, David Flores, pero la hija de Rocío Jurado vive una gestación traumática, marcada por los celos, las sospechas de infidelidad de su marido, los desprecios de este hacia ella y las habladurías del pueblo.

La supuesta infidelidad con una camarera llamada Sonsoles

La propia Rocío Carrasco narró este episodio en la docuserie que ha protagonizado: "Un día me dijo que iba a por una copa y vi que tardaba. Fui a buscarlo y me lo encontré comiéndose la boca con esta chica detrás de la barra. Salí corriendo, llorando. Me empezó a doler la barriga y comencé a tener como contracciones. Él vino detrás de mí y me dijo que estaba loca. Me decía que el embarazo me estaba afectando a la cabeza. Tuve un ataque de pánico, no por los cuernos, sino como madre, porque estaba embarazada de su hijo y él usaba ese embarazo para llamarme loca". "Le dije que me quería ir a casa y me dijo que no me llevaba y que se quedaba con esta chica. Me fui sola por la calle a las 6 de la mañana, llorando. Ahí decidí que me separaba".

Las habladurías del pueblo

Rocío Carrasco recuerda con angustia cómo se convirtió en foco de las habladurías de los habitantes de Chipiona. Asegura que muchas de las personas que allí disfrutaban de aquel verano, incluidos sus primos, conocían las infidelidades de Antonio David Flores: "Lo sabía todo el pueblo. Amigos, mis primos, periodistas... Había gente que pasaba por mi ventana y me llamaba cierva embarazada".

placeholder Antonio David Flores y Rocío Carrasco, en el programa 'Hormigas Blancas'. (Telecinco)
Antonio David Flores y Rocío Carrasco, en el programa 'Hormigas Blancas'. (Telecinco)


Caminata en la playa, sola, embarazada y bajo un calor abrasador

Uno de los episodios más traumáticos que recuerda Rocío Carrasco en Chipiona es cuando, embarazada de cuatro meses, ve cómo la misma camarera con la que asegura haber visto a su marido aparece en la playa mientras ella y Antonio David se encuentran allí con unos amigos. “Estábamos en la playa y vi que venía Sonsoles, la camarera, hacia nosotros. Él empezó a tontear con ella delante de mí. Le pedí que me llevara a mi casa, pero me dijo que si me quería ir que me fuera andando yo sola, que él se quedaba con Sonsoles. Estaba embarazada de 4 meses”. Rocío recuerda cómo tuvo que irse caminando sola por la playa, bajo un calor abrasador.

Lipotimia y agua helada por la cabeza

Otro de los episodios que Rocío Carrasco rememora con angustia fue el vivido en un chiringuito de Chipiona cuando estaba embarazada de David Flores. La hija de Rocío Jurado sufrió una lipotimia. Cuenta que Antonio David tuvo la ocurrencia de echarle una botella de agua helada por la cabeza. Tal y como ella misma relata en ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’, “la gente que estaba allí se quedó muerta. Me comenzaron a dar pinchazos en la barriga”.

El episodio de la ventana

Uno de los episodios de maltrato más duros que Rocío Carrasco ha narrado fue el ocurrido en el balcón de la casa familiar de Chipiona en el verano del 98. Según cuenta, Antonio David Flores había salido toda la noche mientras ella se quedaba en casa sola y desconsolada. “Llegó a las 8 de la mañana. Yo me había pasado la noche llorando y le dije que era un sinvergüenza. Me cogió en volandas del camisón y me sacó medio cuerpo por la ventana. La barriga me daba en el borde. En ese momento me giré como pude. “Procura que cuando llegue abajo me haya matado”, le dije. Ahí tomó conciencia de lo que estaba haciendo y me soltó. Él contó luego que eso no pudo haber pasado porque había rejas en la ventana de esa casa. Pero no es verdad. Esa reja se puso en 2010 y tengo el certificado del cerrajero que la puso”.

placeholder Rocío Carrasco. (Cordon Press)
Rocío Carrasco. (Cordon Press)


La salud de su hijo David y un sentimiento de culpa gestado en Chipiona

Como hemos podido escuchar de su propia boca, Rocío Carrasco ha afirmado vivir numerosos episodios traumáticos en Chipiona durante su embarazo que le hacían sentir una permanente angustia. Ella misma ha confesado que, debido a su estado de nervios, Antonio David Flores le echaba en cara que iba a “malparir a su hijo”. Cuando David Flores nació, lo hizo con problemas de salud. “Me culpé muchas veces. Con el tiempo me di cuenta de que no era culpa mía. Pero sí me planteé que si yo hubiera salido de aquella espiral de horror durante el embarazo, a lo mejor habría sido diferente".

Chipiona, su refugio en plena separación

Para Rocío Carrasco, Chipiona se convirtió en su refugio cuando decidió separarse de Antonio David Flores en 1999. Tras comunicarle a su marido su decisión, Rocío viajó hasta la localidad gaditana junto a sus dos hijos. Allí permaneció rodeada de su familia, reflexionando sobre su divorcio.

La encerrona en Chipiona

El lugar donde Rocío se refugiaba lejos de su marido se convirtió en el escenario de las emboscadas a la hija de Rocío Jurado por parte de fotógrafos que, convencida, dice que eran enviados por Antonio David Flores. "Ese verano, Antonio David se alía con un fotógrafo, Pablo González. Su cometido era que a cualquier hombre que se me acercara se le hicieran fotos para venderlas. Ese verano es donde empieza el vapuleo mediático. Nunca le fui infiel. Si lo hubiera hecho, no habría sido infiel porque no tenía ya una relación marital".

Chipiona, el lugar del flechazo con Fidel Albiac

En plena separación, Chipiona se convirtió en el escenario en el que Rocío Carrasco volvió a encontrar el amor. “Un día apareció una conocida, Rocío Mestre, con su novio. La saludé y me presentó al chico con el que iba. Era Fidel. Fue un impacto cuando lo vi. Ahí supe, no sabía ni cuándo ni cómo, que sería para mí. Nos hicimos amigos. Mientras él estuvo con Rocío Mestre, nosotros no tuvimos absolutamente nada, pero a mí me volvía loca".

placeholder Fidel Albiac y Rocío Carrasco, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Fidel Albiac y Rocío Carrasco, en una imagen de archivo. (Cordon Press)


Chipiona y el último adiós a su madre

Chipiona fue el lugar que vio nacer a Rocío Jurado y también donde se le dio el último adiós y donde descansa desde su fallecimiento el 1 de junio de 2006 a los 61 años de edad, debido a un cáncer de páncreas. Rocío Carrasco vivió en Chipiona uno de los momentos más tristes de su vida al día siguiente de la muerte de su madre. El féretro de la cantante fue trasladado de Madrid a Chipiona y el día 2 de junio. Por la noche, cuando llegó, todo el pueblo ovacionó a ‘la más grande’ y dedicó un emotivo aplauso a Rocío Carrasco. En el recuerdo de todos está aquella imagen de Rocío a las puertas del santuario de la Virgen de Regla, rota de dolor, levantando un clavel que llevaba en la mano en muestra de agradecimiento por el cariño recibido por los habitantes de Chipiona.

El veto de Rocío Carrasco a Chipiona

Tras el entierro de su madre, Rocío Carrasco no fue capaz de volver a pisar Chipiona. Ha estado 15 años sin ir, hasta ahora. Hace pocos días, rodeada de un equipo de grabación que inmortalizó el momento, Carrasco visitó la tumba de su madre. "No entiendo Chipiona sin mi madre”, ha declarado recientemente. Su visita a la localidad ha resultado sanadora para ella: "Fue difícil, pero es algo que quería hacer. Quise ir y empezar superando eso que mi cabeza no me permitía superar. Fue muy duro, pero a la vez fue gratificante. Quería superar esa barrera, que hasta ese momento no podía porque no tenía fuerza. Fue gratificante estar allí y me ha servido mucho. Me sentí triste en un primer momento, pero luego me sentí amplia, más llena, con fuerza. Un pasito más que hemos dado".

placeholder Rocío Carrasco junto a Rocío Jurado y Fidel Albiac. (Cordon Press)
Rocío Carrasco junto a Rocío Jurado y Fidel Albiac. (Cordon Press)


Un nuevo futuro en Chipiona

Chipiona es imborrable en la vida de Rocío Carrasco y, a pesar de los años de distanciamiento con la localidad, la hija de Rocío Jurado quiere volver a frecuentar ese lugar que la vio crecer. Al margen de las tristes vivencias que allí experimentó, Chipiona también es un pozo de buenos e inolvidables momentos, un rincón impregnado con el aroma de Rocío Jurado en el aire que ahora sirve a Carrasco para respirar con profundidad. La hija de 'la más grande' ha vuelto a Chipiona para no irse más. “Ahora voy para no dejar de ir y quiero comprarme una casa allí”, ha declarado en los últimos días.

Rocío Carrasco
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