Rocío Carrasco, de la violencia vicaria al fenómeno social: tres expertos se pronuncian
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FENÒMENO SOCIAL

Rocío Carrasco, de la violencia vicaria al fenómeno social: tres expertos se pronuncian

Más allá del enorme éxito de audiencia, la producción de La Fábrica de la Tele ha tenido un enorme impacto y ha colocado a Rocío Carrasco en el epicentro de un gran debate

Foto: Rocío Carrasco, en su última entrevista. (Mediaset)
Rocío Carrasco, en su última entrevista. (Mediaset)

"¿Podemos hablar de un antes y un después en la historia de la televisión tras la emisión de la serie documental 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'? ¿Qué ha convertido esta producción de La Fábrica de la Tele en un hecho diferencial? ¿Qué ha llevado a políticas de tan primera línea como Irene Montero, Adriana Lastra o Rocío Monasterio a posicionarse públicamente respecto al mismo? Para intentar responder a estas y otras cuestiones hemos consultado con sociólogos y psicólogos que nos ayuden a arrojar luz sobre este asunto.

En este sentido, José Ramón Ubieto, psicoanalista y profesor de la UOC, se adentra en los mecanismos que nos han llevado como sociedad a prestar una atención inusitada a la docuserie, que se ha visto reflejada no solo en los sobresalientes índices de audiencia, muy superiores al 20% semanalmente, sino en las redes sociales e incluso en conversaciones cotidianas en todos los estratos sociales.

"El interés tan importante de esta serie se debe a tres factores. Comencemos con el primero, que es muy general. Vivimos en una época en la cual tenemos miedo al anonimato. Una de las cosas que comporta la globalización es que te anonimiza un poco, porque las redes sociales son un mercado demasiado grande. Observamos en la literatura, en la ficción y en todas las creaciones artísticas que los testimonios son cada vez más importantes. La gente compra, por ejemplo, el libro de Paz Padilla, que se ha convertido en uno de los más vendidos de no ficción. Estos testimonios son una manera de recuperar algo de esa identidad, por eso desde hace tiempo buscamos ese tipo de relatos", asegura.

"Un segundo motivo es cuando el tema es dramático, implica una situación extraordinaria de alguien que se ha visto en un drama. Sea el de ser presuntamente 'golpeada', como este caso, sea el de un inmigrante que ha pasado muchas crisis, un enfermo de cáncer, como el testimonio de Pau Donés. Suscitan un interés enorme porque es una manera de leer a través de la vida de los otros cómo reaccionar ante un acontecimiento dramático", continúa.

placeholder Rocío Carrasco, en la serie documental. (Mediaset España)
Rocío Carrasco, en la serie documental. (Mediaset España)

Por último, nos habla de un hecho diferencial: "En este caso hay un tercer añadido, que el personaje es conocido, es popular, lo que añade cierto efecto, vamos a decir, de morbo. Saber cómo estos personajes a los que siempre hemos conocido por el lado exitoso tienen un lado oscuro. Eso provoca un gran deseo de observar, de mirar. A esos tres elementos hay que añadir el marketing, evidentemente, de irlo sacando en el formato serie, que te tiene enganchado, porque nunca sabes el final, por lo que tienes que ver el capítulo siguiente", dice a propósito de la serie documental de Rocío Carrasco.

En cuanto a los beneficios a nivel terapéutico que puede tener este tipo de testimonios realizados de una manera tan pública y ante una audiencia tan masiva, esta es su valoración: "Cada uno hace el uso que puede de estos asuntos. Juzgar la función psicológica que tiene para cada uno es muy difícil. En principio, compartir algo por lo que sufres siempre tiene un efecto terapéutico, es una idea que Freud ya en su primera andadura como clínico lo dijo, es lo que se denomina 'efecto catártico'. Siempre hay un alivio cuando explicas a alguien algo que te tiene muy preocupado, porque te descargas de parte de ese peso. Ese efecto terapéutico es seguro. Que luego haya otros motivos dependerá de cada uno".

La violencia de género

Rebeca Cordero, profesora titular de Sociología Aplicada en la Universidad Europea de Madrid e investigadora principal del Grupo de Conocimiento e Investigación en Problemáticas Sociales, coincide en el diagnóstico sobre el enorme interés suscitado por la serie documental: "La curiosidad es una característica de cualquier sociedad y además sirve para avanzar. En este caso es por una persona a la que hemos visto crecer, casarse, tener hijos y forma parte de una familia reconocida a nivel social y a nivel artístico. Hablamos de un padre y una madre con un recorrido profesional reconocido a nivel internacional. Eso hace que identifiquemos este discurso como nuestro. Es, en definitiva, una persona de nuestra ‘familia’, de nuestra ‘familia lejana’, pero de nuestra familia".

Y añade: "Por otro lado hay que destacar la universalización de un discurso centrado en una presunta violencia de género. Además, acompañada de una presunta violencia vicaria, que es el daño mayor que puede sufrir una madre. Aunque ese presunto ataque sea indirecto, de alejamiento o de coacción, está ahí. Eso que hace que todos los que se enganchan a este tipo de programas que, de alguna manera, podríamos denominar de telerrealidad. Con una diferencia, en programas como ‘La isla de las tentaciones’ o ‘La isla de los famosos’ siempre nos cabe la duda de cuánto hay de verdad y cuánto de ficción, cuánto de montaje. Aquí resulta que asumimos ese discurso que es en primera persona y que va muy unido al título del programa, ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Es una realidad que podemos tocar y además identificamos con ella, puesto que nosotras también podemos estar ahí".

placeholder Rocío Carrasco finalizaba la docuserie con optimismo y ganas de recuperarse. (Mediset)
Rocío Carrasco finalizaba la docuserie con optimismo y ganas de recuperarse. (Mediset)

Por otra parte, destaca la trascendencia del testimonio de la hija de Rocío Jurado: "Rocío Carrasco se ha convertido en un símbolo que representa que la violencia machista, la violencia contra la mujer. La violencia de género no responde a ningún tipo de perfil sociodemográfico, sino que todas las mujeres son vulnerables a padecerla. Esto es muy importante. La ONU manifiesta que un 35% de las mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de violencia física o sexual. Si cogemos los datos y bajamos mucho más a tierra, hay informes que dicen que un 70% de mujeres han sufrido algún tipo de violencia por el hecho de ser mujeres".

"La violencia de género tiene muchos estadios y ella en la serie documental nos cuenta todos los niveles de la violencia de género. Inicia en una violencia muy genérica y termina en una violencia física en lo que a la convivencia se refiere. Pero luego tiene este trasvase a la violencia vicaria, como ha pasado en el caso de Tenerife, desgraciadamente", concluye.

La violencia vicaria

Rosa Cobo, profesora de Sociología de la Universidad de A Coruña, presidenta de la Red Académica Internacional de Estudios sobre Prostitución y Pornografía, y escritora del libro 'Pornografía. El placer del poder' (2020), incide también en el concepto de la violencia vicaria: "El documental de Rocío Carrasco ha puesto sobre la mesa la violencia que ejercen algunos varones sobre las mujeres tomando como medio a sus hijos, esto que se ha conceptualizado como violencia vicaria. Lo fundamental de este documental es que se han puesto sobre la mesa dos cosas, la utilización de los hijos para hacer daño a las madres y la segunda es la violencia institucional. Creo que prácticamente nadie ha tenido ninguna duda de que presuntamente se ha ejercido sobre ella violencia física y psíquica. Y las instituciones no han dado ninguna respuesta o la respuesta ha sido no reconocer este tipo de violencia, la violencia vicaria".

Sobre el enorme impacto de la serie en todas las capas de la sociedad mantiene que "Rocío Carrasco ha dado voz a muchas mujeres que han vivido situaciones similares en sus procesos de separación y a otras mujeres que sin estar viviendolo en sus propias biografías lo están viendo y entendiendo el enorme dolor de mujeres que se tienen que quedar sin sus hijos porque la justicia no lo impide".

placeholder Rocío Carrasco, en la primera de las dos entrevistas que ha concedido. (Mediaset)
Rocío Carrasco, en la primera de las dos entrevistas que ha concedido. (Mediaset)

Cobo, además, destaca la dimensión política de este fenómeno: "Otra cosa que también es importante en mi opinión es que el documental de alguna forma ha desvelado las posiciones que tiene la extrema derecha con respecto a la violencia. Eso es algo que sí se tiene que convertir en un elemento del discurso político. La extrema derecha, Vox, no reconoce la violencia contra las mujeres. Es completamente insólito en la política española, porque con más decisión o con menos había un pacto que estaba establecido entre todos los actores políticos del Parlamento de que existía la violencia contra las mujeres. Luego pueden diferir en el grado de convicción, pero ese consenso existía. Este documental ha logrado que la gente vea cuál es la posición negacionista de Vox y de otros sectores de la población".

Por último, analiza la docuserie más allá de su impacto televisivo: "Tiene una dimensión que desborda con mucho el espectáculo y se ha convertido en un fenómeno social en la medida en la que muchas mujeres se han sentido reconocidas en Rocío Carrasco. Lo mejor de la serie ha sido que una buena parte de sus afirmaciones, las más relevantes, se asientan en documentos. Eso convierte el documental en algo más respetable, que es capaz de trascender esa dimensión de espectáculo de Telecinco. He visto cómo la gente se reconoce en lo que ella cuenta. La sociedad española necesitaba hacerse con un término que representase cómo algunos varones que se quieren separar utilizan a los hijos para dañar a las madres una vez que estas tienen herramientas legales para poder sustraerse del poder de ellos. Cosa que no ocurría antes, porque no tenían mecanismos de defensa. Ahora han desplazado el daño a los hijos para hacérselo a ellas. Que en la actualidad exista un término para designar esta situación, la violencia vicaria, ha sido algo que ha facilitado mucho el documental de Rocío Carrasco".

Rocío Carrasco