Isabel Sola y Sonia Zúñiga, dos científicas detrás de la 'supervacuna' del CSIC
  1. Famosos
ESPECIAL LIDERAZGO FEMENINO

Isabel Sola y Sonia Zúñiga, dos científicas detrás de la 'supervacuna' del CSIC

Robamos media hora a estas dos investigadoras que están desarrollando el suero anticovid más completo. Hablamos de conciliación, liderazgo femenino en la ciencia y... sueños infantiles

placeholder Foto: Imagen: EC Diseño.
Imagen: EC Diseño.

El ámbito de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, o Science, Technology, Engineering, Mathematics (STEM, por sus siglas en inglés), es un terreno tóxico en términos de igualdad de género. Los porcentajes varían según los estudios, pero en torno a un 35% de los estudiantes matriculados en estas disciplinas en el mundo son mujeres. En España, el porcentaje se sitúa entre el 12 y el 13%. Ellas optan mayoritariamente por estudios que tienen que ver con los cuidados, la salud o la docencia. Incluso las dos científicas con las que charlamos sobre el tema fueron niñas que querían ser médicos o profesoras. Hoy Isabel Sola y Sonia Zúñiga son dos de las personas que más y mejor conocen al coronavirus en España.

Isabel Sola Gurpegui (Navarra, 1967) es directora junto a Luis Enjuanes del Laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC. Sonia Zúñiga (Madrid, 1972) es también investigadora del CNB y actualmente trabaja junto a Sola y Enjuanes en uno de los proyectos españoles que buscan una vacuna segura y eficiente contra el SARS-CoV-2, el virus causante del covid-19. Desde que empezó la pandemia, tanto ellas como Enjuanes o la viróloga Margarita del Val se han convertido en la voz de la ciencia, divulgando, informando, tranquilizando a la población y convirtiéndose en el lugar al que amarrar la embarcación en medio de la tempestad de desinformación en torno a la pandemia. Todo sin dejar de lado su trabajo diario para atajar la mayor crisis sanitaria reciente.

Foto: Imagen: EC Diseño

"Yo siempre he sido muy curiosa", empieza Sola, "como lo son todos los niños. Pero yo seguí siéndolo con los años, continué haciéndome preguntas y las ciencias me gustaban en general. Dudaba entre estudiar Química o Matemáticas. Me gustaba también Medicina, pero la parte de enfrentarte al dolor humano y demás me desanimaba mucho. Pensé que había otra forma de conocer por qué se producen las enfermedades, cuál es la forma de solucionarlas, y esa es la biología", cuenta. Lo de la investigación llegó más tarde. "Digamos que los coronavirus vinieron a mi encuentro a la hora de hacer la tesis. Vine al laboratorio para hacer una entrevista y por el proyecto que me presentaron, el ambiente, los compañeros..., no sé, me resultó atractivo y empecé en el campo de la investigación, que me sedujo mucho y he seguido en ella".

En el caso de Zúñiga, su vocación estaba más cerca de la docencia que de la investigación científica. "Yo quería ser maestra desde que tengo uso de razón. Lo que pasa es que siempre he sido también muy curiosa y me interesaba mucho por qué pasan las cosas y se me daban bien las ciencias. Recuerdo que cuando estaba estudiando el Bachillerato, en ese momento en el que uno escoge entre letras o ciencias, yo escogí letras puras. Mis profesores de ciencias hablaron conmigo y me preguntaron por qué. 'Porque quiero ser maestra', les dije. 'Bueno, puedes ser maestra de ciencias'. Así que cambié a ciencias puras".

Tras pasar del griego a la física, comenzó su etapa universitaria. "Me interesaba la parte química de la biología y al final estudié Químicas, pero tenía muy claro que quería especializarme en biología molecular. En los últimos años de carrera empecé a tener contacto con laboratorios y así es como me introduje en el mundo de la investigación. Al terminar la tesis se me ofreció la oportunidad de entrar en el laboratorio de don Luis Enjuanes y aquí estoy desde entonces. Y muy contenta, además".

"Hay ciertas cualidades que uno debe poseer para ser un buen científico pero no son exclusivas de las mujeres"

Pregunta. ¿Creen que hay alguna condición netamente femenina que sea un activo para la investigación científica?

Sola. No creo. Hay ciertas cualidades que uno debe poseer para ser un buen científico pero no son exclusivas de las mujeres. Tienes que hacerte preguntas, tienes que tener curiosidad porque la ciencia va más allá de lo conocido y te plantea cuestiones que tienes que ser capaz de responder experimentalmente. También has de trabajar para poder responder esas preguntas. La forma de resolver esas incógnitas es haciendo experimentos, diseñándolos; la ciencia al final es el arte de los inventos. La mayoría no funcionan, pero de repente en uno de ellos encuentras la solución. Eso obliga a ser una persona trabajadora, organizada, a leer y a integrar la información, a trabajar en equipo. La ciencia no exige una cualidad única, sino un conjunto de cualidades personales, también de actitud, de capacidades, que pueden estar presentes en hombres y en mujeres. Hay que ser paciente también. En el laboratorio se pretende que haya un equilibrio entre hombres y mujeres, y cuando hay estudiantes predoctorales, hay excelentes estudiantes tanto hombres como mujeres.

Zúñiga. Es lo que decíamos antes, en el campo de la biomedicina no hay tanta diferencia y las cualidades que tiene que tener un investigador son las mismas, seas hombre o mujer.

Foto: Imagen: Irene de Pablo.

'Lo que decíamos antes' se refiere a una charla previa que mantenemos con estas dos investigadoras sobre el hecho de que, aunque la mujer está infrarrepresentada en general en las disciplinas STEM, no es el caso de la biología o de la biomedicina en general, un terreno profesional donde hay incluso más mujeres que hombres. Será una constante durante toda la charla, porque ni Isabel si Sonia han experimentado la sensación de 'bicho raro' o de inmiscuirse en una carrera 'de hombres'. El 'techo de cristal', la diferencia de sueldos, el hecho de que el número de mujeres al frente de organismos públicos de investigación sea ínfimo... Las 'batallas' del feminismo en su relación con la ciencia les son algo ajenas.

Zúñiga. Creo que el hecho de que el número de mujeres en los organismos públicos de investigación sea menor tiene más que ver con la edad. Hace años había muy pocas mujeres en el campo de la ciencia y la investigación. La gente que ocupa esos puestos es la más consolidada, la más mayor, habrá que esperar a ver qué pasa en unos años, porque si uno se va a generaciones más jóvenes, yo creo que hay muchas buenas mujeres investigadoras con grupos propios, como Isabel Sola, que están llevando su carrera investigadora sin ningún problema. Creo que es un problema más generacional, y eso hace que parezca que realmente hay menos mujeres.

P. Los datos están ahí, hay menos mujeres, ¿pero no por las razones que creemos?

Zúñiga. Hay un conjunto de factores, porque es verdad que en algunos casos, por el sacrificio que supone la carrera científica, quizá abandonan la carrera más mujeres que hombres. No lo sé porque no tengo los números. Pero sí creo que hay un conjunto de factores que al final llevan a este resultado y no hay que fijarse solo en uno.

"Yo antes era la que preparaba las cenas y ahora ya nunca lo hago. Mis hijos saben que estoy algo menos presente de lo que estaba antes"

Sola. Creo que Sonia tiene razón. Las cifras que tenemos ahora responden a un momento concreto, son una instantánea. Los que ahora son líderes tienen toda una trayectoria detrás y vienen de un momento histórico diferente a este. La que tiene que evolucionar es la sociedad, porque a veces lo que comentaba Sonia es cierto, entrar en un determinado nivel de dirección de un grupo implica una exigencia personal que a la hora de conciliar tu vida profesional con tu vida personal implica sacrificios. Ese es un problema general de la sociedad. Cuando la responsabilidad en una familia, por ejemplo, se comparta entre el padre y la madre y no haya nada que limite desde fuera ese desarrollo profesional de la mujer, se irá materializando también en la ciencia y en que las mujeres científicas lleguen más lejos.

Foto: Imagen: EC Diseño.

P. Hablando de conciliación, pandemia y entrando de nuevo en el terreno personal, ¿cómo están viviendo a nivel personal este terremoto? ¿Puede uno marcharse a casa sabiendo que lo que abandona es una investigación que espera la sociedad con tanta ansiedad?

Sola. Al final los investigadores también somos personas y tenemos que mantener el equilibrio personal y psicológico. A veces, cuando uno está muy concentrado en una tarea y solo se dedica a eso, pierde la perspectiva. Afortunadamente, en general la ciencia y nuestro proyecto particular de la vacuna es un trabajo en equipo. Compartimos responsabilidades, y eso permite mantener el equilibrio, porque está siendo una carrera larga, una carrera de fondo en la que hay que aguantar la presión y mantener la estabilidad a pesar de todo el tiempo que llevamos en esto. Ya llevamos más de un año con esta presión.

placeholder Sonia Zúñiga. (Inés Poveda)
Sonia Zúñiga. (Inés Poveda)

"¿Qué ha significado en mi caso?", se pregunta Sola en voz alta. "Yo tengo tres hijos, y han seguido existiendo, yendo al colegio, y demás. Yo no puedo decirle a mis hijos 'de momento os pongo en hibernación hasta que solucione esto'. Cuesta mucho esfuerzo, tienes la impresión de no desconectar nunca, porque cuando vuelves a tu casa para conciliar y estar con ellos y acompañarles, no dejas de estar pendiente del trabajo, trabajando desde casa. Yo antes era la que preparaba las cenas, por ejemplo, y ahora ya nunca lo hago. Saben que estoy algo menos presente de lo que estaba antes, pero lo están llevando con bastante naturalidad y sin exigir, todo lo contrario, apoyando. Pero te obligas a trabajar más, para no desatender ni una cosa ni la otra, dado que no te pudes multiplicar".

Zúñiga. Es muy importante el apoyo en casa. Yo no tengo hijos, pero si no encuentras en tu vida personal esta actitud de comprensión y de asunción de que durante un tiempo (que no sabemos cuánto va a durar) vas a estar más pendiente del trabajo de lo que estabas en otras situaciones y va a cambiar la dinámica, es muy difícil. De todas formas tenemos suerte en ese sentido, como decía Isabel, es una responsabilidad compartida entre los miembros del equipo, lo que lo hace más llevadero.

"'Gracias' a la pandemia, la sociedad está siendo consciente del valor que tiene la ciencia a la hora de resolver problemas"

P. En su caso, además, se han encontrado este último año con una doble responsabilidad, sumando a su labor investigadora otra como divulgadoras. Es una tarea de los medios de comunicación encontrar voces y fuentes femeninas en campos como el de la ciencia para visibilizar la igualdad, y en este caso han estado ustedes más presentes que nunca en los medios. ¿Cómo lo han llevado?

Sola. Todo esto lleva tiempo, pero entendemos que es parte de nuestro trabajo. Es una responsabilidad pero también es una oportunidad de acercar nuestro trabajo a la gente. 'Gracias' a esto, la sociedad está siendo consciente del valor que tiene la ciencia a la hora de resolver problemas nuevos como este, para los que no había una solución que estuviera ya escrita. A veces parece que los científicos son gente muy lejana. Ahora tenemos la oportunidad de mostrar en qué consiste nuestro trabajo. Y aunque supone un sobreesfuerzo, también estamos encantados porque forma parte yo creo de la situación que estamos viviendo, y esperemos que esto introduzca cambios en cómo se ve la ciencia desde la sociedad, cómo se valora y la importancia de sostenerla y financiarla, de que haya nuevas vocaciones.

Zúñiga. También a nosotros como científicos nos ayuda esta labor de divulgación porque es muy educativa. Para poder trasladar el mensaje tenemos que esforzarnos en explicar las cosas que hacemos en el día a día; intentar explicar cosas que para un científico son muy obvias de manera que cualquier persona las entienda es una labor muy enriquecedora y te da muchas herramientas.

Luis Enjuanes, el pope del coronavirus en España nos dice cómo acabará la pandemia
Ángel Villarino Antonio Villarreal Vídeo: Patricia Seijas

P. No sé si se están dando cuenta de que esa visibilidad las está convirtiendo en referentes para las nuevas generaciones de niñas y jóvenes que quieran ser científicas y que, al verlas, normalizan y ven que es posible. En su caso, ¿quiénes fueron o son sus referentes?

Sola. Es algo ecléctico. En la ciencia valoras a aquel que tiene ideas innovadoras, ideas geniales, al que tiene la capacidad de hacer un trabajo muy integrador... Hay muchas cualidades que no las encuentras en un único científico sino que las ves en distintas personas. Yo admiro en ciencia la innovación, las ideas que abren caminos inesperados. Admiro a aquellos que comunican su trabajo de forma muy sencilla, que es todo un arte, hacer lo complejo entendible y además motivar el interés del otro. De unos admiras una cosa y de otros, otra.

Zúñiga. Y además los científicos nunca dejamos de aprender. Es muy difícil elegir a un solo referente cuando uno empieza porque además luego vas aprendiendo, y vas cogiendo, como decía Isabel, esas cosas que querrías aplicarte a ti mismo de otros.

placeholder Luis Enjuanes, el 'pope' del coronavirus en España. (EFE)
Luis Enjuanes, el 'pope' del coronavirus en España. (EFE)

P. ¿Alguna vez ser mujeres ha frenado su carrera?

Sola. Yo personalmente no he tenido la impresión de haber sufrido discriminación por el hecho de ser mujer. O al menos nunca lo he 'mirado' de esa manera. No me he enfrentado a mi trabajo con esa perspectiva de contar cuántos hombres y cuántas mujeres había.

P. Con ese complejo.

Sola. Sí, con ese complejo. Tú haces tu trabajo y no reparas en si estás con hombres o mujeres. Cuando he notado más esto, aunque quizá me hubiera pasado lo mismo de haber sido un hombre, ha sido a la hora de tener hijos, cuando he tenido que conciliar, que ajustar mis horarios de trabajo a mis horarios familiares, es cuando te ves más forzado a establecer esa conciliación, a ir corriendo, a tener el disco duro fragmentado porque tienes muchos compartimentos de muchas cosas y quizá no funciona a la velocidad a la que debería funcionar.

Zúñiga. Yo tampoco he tenido en ningún momento la sensación de que por ser mujer se me discriminara o se me hiciera de menos. Yo valoro que la gente sea buena en su trabajo, sea hombre o mujer, y eso me lo aplico también a mí.

"Muchas veces me han preguntado por qué hay determinados campos en la ciencia en los que hay tan pocas mujeres, y yo tampoco lo tengo claro"

P. ¿Se sienten privilegiadas? A ustedes no les ha afectado en su carrera, pero no sé si con capaces de ver que existe un problema en la sociedad con los techos de cristal, la diferencia de sueldos, la conciliación...

Sola. Sí, es verdad. Nosotros estamos en un ambiente particular, dentro de un organismo público de investigación en el que los salarios son los que son para hombres y para mujeres, está todo muy regulado. Pero una amiga me contaba el otro día su caso. Ella hizo aquí la tesis y ahora está trabajando en una empresa privada, dentro del ámbito de la biotecnología. Ha vivido todo lo que comentabas y más. Ella es jefa también de un equipo de desarrollo y de producción, un día se enteró de que no tenía el mismo salario que tenían otros compañeros que estaban en el mismo nivel de responsabilidades. Tuvo que reclamarlo. Cuando tuvo un hijo se pidió una reducción de jornada y a raíz de eso empezó a tener algunos problemas. Compañeros suyos empezaron a hablar despectivamente de las mujeres que "se van a su casa a las tres y media", siempre aplicado a otras mujeres. Hombres cuyas mujeres, que trabajan también en la misma empresa, disfrutaban de una reducción de jornada. En la sociedad existen estos problemas, no son inventados, existen. Y hay ambientes en los que se notará más que aquí, nosotras somos privilegiadas en ese sentido.

Foto: María Pombo, Penélope Cruz y Vicky Martín Berrocal. Imagen: EC Diseño

Zúñiga. Sí, yo creo que en este ambiente académico, o por lo menos en la investigación, ese tipo de cosas son más complicadas de ver. Pero en el mundo empresarial o en otros tipos de trabajo sí que existen esos problemas. Todo va bien hasta el momento en el que tienes que conciliar tu vida familiar con la laboral, y ahí es donde realmente empiezan a surgir los problemas. Eso es algo que quiero pensar que cambiará, que se irá concienciando a la sociedad y cambiará, por ejemplo, repartiendo responsabilidades, como esa reducción de jornada, que también podría aplicarse a los hombres, ¿no? Poco a poco estas cosas irán cambiando, espero.

placeholder Isabel Sola. (César Hernández)
Isabel Sola. (César Hernández)

P. Dan charlas en los institutos, me gustaría saber qué les preguntan las niñas, las jóvenes, sobre su carrera.

Sola. En muchas ocasiones preguntan si eres la única en la carrera y esas cosas, pero ya hemos comentado que en el campo de la Biomedicina las mujeres estamos mucho más representadas que en las ingenierías, por ejemplo. A veces, de tanto que te preguntan ese tipo de cosas analizas las situaciones con ese sesgo y de repente te das cuenta de que sí, que efectivamente eras la única mujer en aquella reunión, aunque a priori yo lo tomo con mucha más naturalidad. Yo no voy pensando en clave de hombres o mujeres, sino de profesionales que van a hacer su trabajo lo mejor que pueden. Muchas veces me han preguntado por qué hay determinados campos en la ciencia en los que hay tan pocas mujeres, y yo misma he intentado responderme pero no lo tengo claro. Claro que puede haber un problema de referentes y además esto es un círculo vicioso. Cuantos menos referentes hay, menos mujeres se animan y menos referentes se crean de cara al futuro.

P. Volvemos al principio, la falta de estudiantes en las carreras STEM.

Sola. Yo creo que tiene mucho que ver la forma de motivar, de atraer al alumnado. Hay muchas disciplinas que cuando se enseñan en los institutos o en los colegios no se hace de la mejor manera. A la gente le resulta complicado y en lugar de abrir puertas a ese campo, las cierras.

"Hay una asignatura pendiente en la enseñanza de las ciencias, que quizá tienen más dificultad, y muchos niños y niñas las dejan de lado sencillamente porque no las entienden"

P. ¿Es clave una mejor educación en ciencias y matemáticas?

Zúñiga. Nos ha pasado a todos. Un buen profesor consigue motivarte y ver la misma asignatura de forma mucho más atractiva. Eso puede condicionar mucho a la hora de dedicarte a una cosa u otra.

Sola. Sí, creo que hay una asignatura pendiente en la enseñanza de las ciencias, que quizá tienen más dificultad, y muchos niños y niñas las dejan de lado sencillamente porque no las entienden, porquer se lo han mostrado de una forma que es casi imposible que les motive para seguir avanzando. Eso tiene que cambiar para abrir la puerta a ese conocimiento, para que se vea que no es un galimatías imposible de entender. Y una vez que la puerta esté abierta, entrarán más niños pero también más niñas, y se reforzará la presencia de las mujeres en este campo, y a su vez se crearán nuevos referentes para las niñas y lograremos cambiar las tendencias.

P. No me resisto a preguntarles... ¿qué tal va la vacuna?

Zúñiga. Despacito, pero seguros.

Sola. Esperamos tener noticias pronto.

Mujeres influyentes
El redactor recomienda