Jon Rahm: el golfista español número uno y buscador del oro olímpico
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Jon Rahm: el golfista español número uno y buscador del oro olímpico

El vasco, que volvió a la cúspide del ránking mundial tras el Abierto Británico de Golf, es una de las grandes estrellas de la delegación española en Tokio

placeholder Foto: El golfista Jon Rahm. (EFE)
El golfista Jon Rahm. (EFE)

A sus 26 años, el golfista vasco sigue haciendo historia en este exigente deporte. Igual no lo sabes, pero en la reciente edición del Abierto Británico de golf ha recuperado la primera plaza del ránking mundial, un título que otorga el 'Royal and Ancient Golf Club of St Andrews', uno de los clubes de golf más antiguos del mundo, y que el estadounidense Dustin Johnson le arrebató una semana antes, al término del Abierto de Escocia. Proclamándose de nuevo como el mejor, el nuevo reto de Jon Rahm es alcanzar el oro olímpico en Tokio.

Al igual que en su momento hicieron los golfistas españoles Sergio García y Rafa Cabrera Bello en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, el vasco quiere repetir ese triunfo, volver a casa con la medalla dorada y sumar así un nuevo hito a su carrera deportiva. Una competición que arrancará día 29 de julio en el club de campo de Kasumigaseki ubicado en Kawagoe, una ciudad que se encuentra en Saitama (Japón) y donde todo apunta a que Jon Rahm podrá cumplir su sueño. Un golfista que pelea cada hoyo y nunca se da por vencido, aun así no lo tendrá nada fácil, sus competidores son los campeones de cinco de los siete últimos torneos del Grand Slam, pero su tenacidad y constancia son sus grandes bazas.

Segundo español en llegar al número uno mundial del golf, tras el legendario Severiano Ballesteros, el apellido de Jon Rahm puede llamar a engaño y pensar que es un nativo de Wisconsin o Edimburgo, pero este joven golfista nació en 1994 en Barrika, Vizcaya, hijo de un bilbaíno de origen suizo y una madrileña.

Pese a que muchos le han conocido por sus dos impresionantes hoyos en uno durante los entrenamientos previos al inicio del prestigioso Masters de Augusta, conseguidos además el mismo día que cumplía los 26 años, la trayectoria del vasco lleva mucho tiempo levantando expectación y ya es toda una estrella del golf mundial.

Instalado desde hace años en Estados Unidos, está casado con Kelley Cahill, una bióloga y exlanzadora de jabalina a la que conoció en un baile universitario. "Un año magnífico en el que me he graduado y he dado el salto a mi carrera profesional. Tengo muchos recuerdos de este año, pero el más importante fue empezar mi relación con Kelley Cahill", escribía el vasco en sus redes sociales en 2016 confirmando la relación entre ambos.

La pareja pasó por el altar a finales de 2019 en la iglesia de Nuestra Señora de Begoña en Bilbao, y la americana es la discreta pareja que le ha acompañado desde entonces hacia la cima del golf.

placeholder Jon Rahm celebra una victoria junto a su esposa. (Getty)
Jon Rahm celebra una victoria junto a su esposa. (Getty)

Juntos viven en Arizona, lo que provoca que el golfista sienta gran apego por lo suyo en lugar de haber perdido las raíces. Su esposa ayuda, porque además de ser fan del golf, lo es de costumbres tan patrias como ir de pinchos. Además, es una amante de la música y los vinos españoles, y una de las cosas que más le gustan es tomar las doce uvas en casa de la abuela de su marido con toda la familia.

Foto: Rahm, con Jack Nicklaus y el trofeo del Memorial Tournament. (Reuters)

Pero el golf no es lo único que apasiona a Jon Rahm, que como el resto de su familia lleva al Athletic de Bilbao en la sangre y es buen amigo del exjugador Aritz Adúriz. Su padre y su hermano van cada domingo a San Mamés y Jon acude cuando tiene ocasión. Durante mucho tiempo llevó incluso el escudo del Athletic bordado en la bolsa de palos, pero tuvo que retirarlo por razones publicitarias.

Apodado Rahmbo en su etapa universitaria, a este "culo inquieto", según sus propias palabras, le ofrecieron una beca sin verle jugar, pero las pasó 'canutas' con el inglés y a punto estuvo de suspender el curso en la Universidad de Arizona. Pero el español se puso las pilas y en el segundo semestre ya se manejaba con solvencia. Según ha declarado, le ayudaron mucho las canciones de los raperos Eminem y Kendrick Lamar.

Con un fuerte carácter y una aversión profunda a perder, tuvo algún problema durante su etapa amateur y fue castigado en alguna ocasión por pagar su frustración con los palos tras un mal golpe, incluso cuando iba ganando. Al poco de llegar a Arizona su entrenador, Tim Mickelson, le castigó a subir corriendo las gradas del estadio de la universidad por un incidente similar. Con los años y la experiencia, su juego se ha ido serenando.

Severiano Ballesteros
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