La tristeza de Tamara Falcó en su reaparición ante las cámaras tras morir su abuela
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DUELO

La tristeza de Tamara Falcó en su reaparición ante las cámaras tras morir su abuela

La joven ha estado acompañando a Isabel Preysler estos últimos días de su abuela Betty, con la que ha convivido buena parte de su vida

Foto: Tamara Falcó sale en su coche de la casa familiar. (Gtres)
Tamara Falcó sale en su coche de la casa familiar. (Gtres)

Tamara Falcó cuenta con más de un millón de seguidores en Instagram. A ellos les muestra su día a día, marcado por su trabajo en la moda o en la televisión, sus días de ocio y parcelas siempre felices y glamurosas de su vida privada. Uno pensaría viendo esas imágenes que lleva una vida en la que no hay cabida para la tristeza o los problemas. Pero lo cierto es que, como en la existencia de cualquiera, la vida de Tamara Falcó tiene luces y sombras.

La reciente muerte de su abuela, Betty Arrastia, viene a sumarse al capítulo de las sombras, como la prematura desaparición de su padre, Carlos Falcó. En las luces, el éxito laboral tras su paso por 'MasterChef' y su nueva vida sentimental junto a Iñigo Onieva.

En una ocasión, Vanitatis prerguntó a Isabel Preysler por qué no había hecho público los padecimientos de uno de sus hermanos, Carlos, con las drogas. "¿Por qué entonces nunca ha hablado usted en público de él?", la interrogamos. "¿Por qué debía hacerlo? ¿La gente va contando por ahí que tiene un hermano drogadicto? Yo en mis entrevistas públicas no hablo de mis penas, esas las guardo para mí. No es una historia agradable".

En la intimidad

De tal palo, tal astilla. Tamara ha aprendido de su madre a llevar las miserias del día a día en la intimidad. Cuando falleció su padre, pasó un tiempo alejada de las redes sociales, recuperándose para poder armar al personaje y ser la misma de siempre. En el caso de su abuela Betty, el 'modus operandi' parece el mismo. Compartió una imagen hace unos días con una virgen y desde entonces prefiere pasar estos momentos sin alardes públicos.

A pesar de su buen humor y disposición siempre con la prensa, ayer Tamara mostró su gesto más serio cuando se abrió la verja del domicilio familiar. Había varios fotógrafos en la puerta esperando a que saliera algún miembro de la familia y pudieron captar la imagen. De luto riguroso y con gafas de sol, Tamara salió a bordo de su coche y no quiso pararse para hablar con la prensa.

placeholder Isabel Preysler, Tamara, Joanna Preysler y Betty Arrastia. (Redes)
Isabel Preysler, Tamara, Joanna Preysler y Betty Arrastia. (Redes)

Algo comprensible si tenemos en cuenta que la señora Arrastia ha sido un modelo de vida para Tamara Falcó. Han convivido muchos años en la casa de Puerta de Hierro de Isabel Preysler, y alguna vez Tamara ha compartido el ejemplo de vida que para ella ha sido su abuela. "Yo quiero contar una anécdota personal", comenzó en 'El hormiguero', "es la historia de superación de mi abuela, la madre de mi madre. Ella nació en el campo, en Filipinas, se enamoró locamente de mi abuelo, vivió la II Guerra Mundial y tuvo seis niños. Y tiene esa fe, ese amor inquebrantable... Que conservó incluso cuando se mudó a España, aun cuando en casa nadie iba a misa y nos metíamos bastante con ella. De hecho, yo recuerdo cuando en Navidades nos regalaba una misa. Yo, en ese momento, no sabía la importancia de la misa y decía [con cara de desinterés] 'la abuela me ha dado un vale", relató la marquesa. "Gracias a sus oraciones y perseverancia" cree Falcó que se ha convertido hoy en la mujer que es.

Foto: Betty, con parte de su familia, en una foto de archivo. (Getty)

Fue el domingo cuando Isabel Preysler comunicó a sus íntimos que su madre, Beatriz Arrastia, de 98 años, había fallecido. Tras unos meses con vaivenes en su salud, la hija ya no quiso trasladarla a un hospital y quiso que pasara los últimos días de su vida tranquila. Isabel Preysler, Tamara, Enrique Iglesias y los hijos de su hermana Beatriz, que viven en Madrid, estuvieron junto a la madre y abuela, y de ahí que nada se supiera este verano de sus vacaciones.

El último adiós a la abuela Beba se produjo tal y como era su deseo, sin estridencias. Estuvo en familia hasta el último momento y luego el padre Ángel, entre otros sacerdotes, la acompañaron también en su viaje hacia la eternidad. Después sus restos mortales fueron trasladados al Tanatorio Crematorio de Fuenlabrada.

Tamara Falcó
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