Mariló Montero: pasado, presente y polémicas de una superviviente
  1. Famosos
siempre de actualidad

Mariló Montero: pasado, presente y polémicas de una superviviente

Contra viento y marea, la periodista ha superado duros momentos profesionales y personales para seguir al pie del cañón como ahora demuestra en 'Espejo público'

Foto: Mariló Montero, en una imagen de archivo. (Getty)
Mariló Montero, en una imagen de archivo. (Getty)

Pava, divertida, bromista. Con estas tres palabras y haciendo gala del sentido del humor que destina a sus más allegados se describía Mariló Montero en una reciente entrevista con Vanitatis. En ella nos aseguraba que no está pendiente de lo que las redes sociales dicen de ella, negaba que hubiera discrepancias con el que fuera su marido durante dos décadas, Carlos Herrera, por su casa de Sanlúcar de Barrameda y nos hablaba de lo orgullosa que está de sus hijos, Alberto –quien se encarga de las finanzas familiares– y la modelo Rocío Crusset.

Inmersa en un nuevo cambio vital tras solicitar una segunda excedencia de su plaza en los informativos de Canal Sur para mudarse a Madrid, la periodista navarra está lista para enfrentarse con ilusión a nuevos retos profesionales. El primero de ellos, convertirse en colaboradora del programa 'Espejo público', que presenta Susanna Griso.

Una aventura que ya nos ha dejado momentos curiosos como sus alabanzas a la gastronomía de su tierra natal. "Cochinillo, alcachofita, el cardo, el pacharán, el choricico con los huevos fritos, esa jota, este gin-tonic bien hecho, con unos hilos bien helados, con el limoncito con la cáscara, con Schweppes, no me hagáis ninguna barbaridad", comentaba la de Estella.

Nacida hace 56 años en esa localidad navarra, hija del administrador del matadero municipal y de una enfermera, comenzó a trabajar en 1985 en Radio Navarra, pero serían dos certámenes de belleza, primero el Maja de España y luego el Reina de la Costa Internacional que se celebró en Costa Rica, los que le harían dar el salto a la televisión, comenzando su periplo en la pequeña pantalla entre el pequeño país centroamericano y Miami.

A su regreso a España, su caché iría subiendo mientras compartía plató con grandes nombres de nuestra televisión como Jesús Hermida, María Teresa Campos o Hilario Pino. Especialmente recordado es su paso por 'La mañana de la 1', aunque allí viviera una de sus experiencias profesionales más desagradables, llegando a denunciar que había sido víctima de acoso laboral.

Con valentía, hablaba recientemente sobre este tema en 'Sábado Deluxe' asegurando que "me gritaban y eso es intolerable, porque te mina la moral. Me quitaba el pinganillo por el que recibía órdenes hasta que se tranquilizaba la cosa o pedía que no me hablara esa persona y lo hiciera otra. Fue duro porque hay que encontrar la estrategia para que eso no te haga mella, pero como la situación no cesaba, preferí irme. Si no tienes apoyos de nadie, tienes que tomar decisiones".

La periodista, que tras su paso por el ente público se tomó un año sabático para instalarse en Nueva York, está inmersa actualmente en otro espinoso asunto que le persigue desde hace años, el juicio por unas fotografías que le tomaron en topless durante unas vacaciones en Bora Bora en 2015. La periodista se muestra esperanzada en la labor de la justicia contra los paparazzi Diego Arrabal y Gustavo González, propietarios de la agencia que la fotografió entonces.

"Sabemos que en España los juicios no se van a resolver en un año, sino que es algo a largo plazo, incluso diez años. Te preparas emocional y psicológicamente para que no pierdas la perspectiva de que llegará ese momento. Y llega... Yo ya estoy esperando que se dicte una sentencia por vía civil, puesto que se celebró el juicio en junio", nos decía sobre este tema.

Franca a la hora de hablar sin tapujos también frente a una cámara, sus palabras le han hecho meterse en líos virales más de una vez. Muy sonada fue su disertación sobre el alma y el trasplante de órganos. La navarra desató la polémica en las redes sociales con sus comentarios sobre la posibilidad de que el alma se transmitiera de una persona a otra en ese procedimiento médico.

Pocas semanas antes de aquel episodio, se vio también implicada en un rifirrafe con Anne Igartiburu, compañera entonces de cadena, tras realizarle una entrevista con motivo del estreno de su nuevo programa, en la que con poco tacto le preguntó si no se sentía "oxidada tras 15 años poniendo vídeos". El revuelo que se montó fue tal que Mariló Montero terminó pidiéndole perdón e incluso se escenificó un encuentro televisivo entre ambas para demostrar que no había problema alguno.

Mariló Montero Susanna Griso
El redactor recomienda