Yolanda Díaz también tiene vida personal: de su marido opositor a su casita gallega
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POLÍTICA Y VIDA

Yolanda Díaz también tiene vida personal: de su marido opositor a su casita gallega

La vicepresidenta está en las portadas día sí día también, es prácticamente imposible conseguir una entrevista con ella, pero también apaga de vez en cuando la luz del despacho

Foto: Yolanda Díaz, llegando a Moncloa. (Fernando Calvo)
Yolanda Díaz, llegando a Moncloa. (Fernando Calvo)

El día que murió Fernando Miramontes, una leyenda de la izquierda gallega, Yolanda Díaz escribió en su perfil de Twitter (en gallego en el original): "Todo en Fernando Miramontes era una lección de vida, compromiso político y alegría. Fue tan valiente como generoso e íntegro. Será siempre parte de mí, de mi memoria, de lo que soy. Qué doloroso tener que decir adiós a un amigo tan querido. Hasta siempre, Fernando". Miramontes era un antiguo compañero en la corporación de Ferrol, maestro en la vida y en la política, y la persona a quien Díaz recurrió, en noviembre de 2003, para que celebrara su boda con su entonces novio, Andrés.

La nota de la ceremonia, tomada de una crónica miscelánea publicada en 'La Voz de Galicia', decía así: "El histórico dirigente de izquierdas Fernando Miramontes es un aristotélico: hasta para casar a su compañera concejala Yolanda Díaz le recordó que el lugar donde estaban reunidos, el centro Torrente Ballester, 'se consiguió con la gestión de gente sencilla que accedió a las instituciones, y donde está ahora la universidad, lo mismo. Ahora los convenios urbanísticos se hacen para recalificar, perdieron una oportunidad única que por propio derecho tiene Ferrol', añadió. Para terminar, instó a los contrayentes a ser felices y a no olvidar que la lucha en favor de los oprimidos continúa".

Aquel día, invirtiendo los papeles, el novio iba de 'blanco' (crudo) y la novia, de rojo sangre. Como vemos, la conciencia social ha empapado siempre la vida privada de la señora Díaz, hija de Xosé Díaz, otro histórico sindicalista gallego que fue coordinador de CCOO. La vicepresidenta segunda se crio en una cooperativa creada en la localidad de Fene por los trabajadores de los astilleros Astano. Su padre compartía ideales y activismo con su hermano gemelo, Pepe, histórico líder nacionalista. La vicepresidenta dice que creció, literalmente, entre pancartas. “Éramos los niños del partido, tenía cuatro años cuando Santiago Carrillo me besó la mano”, recordó en una entrevista en 'El País'.

Su marido, delineante, tampoco ha sido ajeno al activismo político, que ha vivido también en su propia familia. En un artículo en 'El País', la ministra dijo que estaba "profundamente enamorada" de él. Muy poco después de casarse, en noviembre de 2003, compraron una casa muy cerca del mar, en un municipio gallego al norte de la provincia de A Coruña. Se trata de un chalé adosado de fachada blanca y piedra desde donde se respira el salitre, un lugar difícil de olvidar.

placeholder Yolanda Díaz, en el foro económico y social. (EFE)
Yolanda Díaz, en el foro económico y social. (EFE)

Las redes sociales de la ministra de Trabajo se inundan de Atlántico siempre que se lo permite su agenda, la morriña acecha a la vuelta de la esquina y reconoce abiertamente que lo echa de menos, ahora que parece "lanzada a la Moncloa". "Desfrutando de pequenos momentos antes do regreso a Madrid. Respirar Atlántico, salitre. Volver a Ferrol, volver a Galicia é volver á casa. Eu son de aquí e nunca marchei", escribía Yolanda Díaz desde la playa de Penencia, en Ferrol, hace cinco semanas. Hace dos, "por fin el mar", con su familia.

Foto: Yolanda Díaz en un encuentro en Gijón (EFE)

El nombre inevitable en cualquier conversación política (esta semana, por su pulso con el Gobierno a cuenta de la reforma laboral) intenta cobijar algo de su vida aparte de la vorágine en la que vive. "Lo importante", destaca en sus redes, es su familia, su hija y su pareja, que ya no se deja ver en las fotos tan despreocupadamente como antes. 'El Mundo' publicó en el mes de octubre que ambos habían decidido mudarse a Madrid tras haber intentado vivir 'a distancia' durante los primeros momentos de Yolanda Díaz en el Gobierno.

Lograron pasar juntos el confinamiento porque su hija y su marido habían viajado a la capital para pasar unos días con la madre y celebrar el cumpleaños de la menor. El confinamiento duro al que todos nos vimos abocados fue para la política de repente un soplo de aire fresco. Como la niña y su pareja estaban con ella cuando se decretó, allí se quedaron. Así, pese a que acudía cada día al despacho con un reducido número de colaboradores, sacaba tiempo para estar con los suyos y hasta pudo ayudar a su hija con los deberes, algo que la distancia Madrid-Coruña le había hecho imposible en otras situaciones.

Según avanzaron en el citado diario, a partir de entonces se produjo la reunificación familiar en la capital, algo que fue interpretado como un paso necesario para preparar su futuro político. Pero Galicia es mucha Galicia y, según ha podido saber Vanitatis, el marido de Yolanda Díaz está preparando oposiciones para un puesto técnico en la Universidad de A Coruña. La convocatoria se publicó en julio y ha sido admitido tras cumplir con los requisitos necesarios que se les pide a todos los candidatos.

La mujer del momento

Quizá está pensando en el futuro, más que en el presente, en el que todo lo ocupa la actividad política de la señora Díaz. Es la mujer del momento. Todos quieren contar con ella, que se pronuncie sobre tal o cual cosa, que hable abiertamente de su proyecto. No hay Yolanda Díaz para abastecer tanta demanda. Cuando solicitamos una entrevista, aunque sea con meses de antelación, su equipo reconoce que están algo "abrumados" con todo lo que está pasando a su alrededor.

La pareja, casada en régimen de gananciales, cuenta con un patrimonio discreto que conocemos gracias al ejercicio de transparencia al que les obliga su labor pública. La vicepresidenta gana un sueldo cercano a los 80.000 euros brutos anuales. Además, el Gobierno hace públicas a través del BOE las declaraciones de bienes de los altos cargos de la Administración General del Estado que fueron cesados o nombrados a lo largo del año 2020. En el caso de Yolanda Díaz, la ministra declara 39.837,215 euros en bienes inmuebles y 7.340 euros en cuentas de ahorro, mientras que suma otros 3.374 euros en concepto de otros bienes y derechos de contenido económico. A este patrimonio hay que restarle una deuda de 25.324,49 euros.

Yolanda Díaz