Reflexiones con Kitín Muñoz: de su labor en la Unesco a su vida familiar y sus nuevos retos
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ENTREVISTA

Reflexiones con Kitín Muñoz: de su labor en la Unesco a su vida familiar y sus nuevos retos

El único español embajador de buena voluntad de la Unesco, casado con la princesa Kalina de Bulgaria, tiene una brillante carrera multidisciplinar

Foto: Kitín Muñoz y su mujer, la princesa Kalina de Bulgaria, en el Festival Tan Tan celebrado en 2010. (David Niviere)
Kitín Muñoz y su mujer, la princesa Kalina de Bulgaria, en el Festival Tan Tan celebrado en 2010. (David Niviere)

Este viernes se celebra en París una gala para celebrar los 75 años de existencia de la Unesco, en paralelo a la reunión de la Conferencia General de la institución. Participarán en ella al menos 25 jefes de Estado y de Gobierno y unos 50 ministros, según las últimas previsiones. Un tercio de esos años son los que lleva Kitín Muñoz ejerciendo de embajador de buena voluntad, el único español en esa lista de la que forman parte personalidades de ámbitos muy diversos, pero con un denominador común: su compromiso e implicación. Así, nos encontramos a Carolina de Mónaco, princesa de Hannover, Laurentien de Holanda o Lalla Meryem, hermana del rey Mohamed VI, por poner algunos ejemplos en el ámbito de la realeza, o a actores tan significados con las causas sociales como la emblemática italiana Claudia Cardinale, el estadounidense Forest Whitaker, oscarizado por 'El último rey de Escocia', o la mexicana Yalitza Aparicio, nominada a la estatuilla por 'Roma'.

Entrevistamos a Kitín días después de que participara en París el pasado 28 de octubre en la reunión anual de los embajadores de buena voluntad, ya de vuelta en Bulgaria, donde vive con su mujer, la princesa Kalina, y el hijo de ambos, Simeón Hassan, cuyo nombre es un homenaje a su abuelo, el rey Simeón de Bulgaria, y el rey Hassan de Marruecos. Con un pie ya puesto en su próximo viaje a la Antártida y con una maleta cargada de proyectos que él mismo nos irá desgranando a lo largo de la entrevista, aprovechamos también para echar la vista atrás y rememorar una vida que encajaría a la perfección en cualquier clásico de aventuras de la era dorada de Hollywood. Es tan prolífica en logros y experiencias su larga trayectoria que son muchas las cuestiones que nos suscitan sus respuestas, así que no nos queda más remedio que emplazarles a que estén atentos a los proyectos en los que ya está trabajando y que se irán materializando en los próximos meses.

Desde 1997 es embajador de buena voluntad de la Unesco. El único español, por cierto. ¿Qué significó para usted este nombramiento y, 25 años después, qué balance hace?

Me nombraron, entre otras cosas, por mi labor con los pueblos indígenas y eso me llena de especial orgullo. Significó y significa una gran responsabilidad y, por supuesto, un gran honor. Creo que el balance es positivo y productivo. En estos 25 años he hecho muchas cosas, sobre todo, aprender de la Unesco, de su manera de priorizar la cultura, por encima de la política, de la forma desinteresada con la que se entrega a divulgar sus ideales con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. Durante veinticinco años, he contribuido y difundido a mi manera los ideales de la Unesco.

Este 28 de octubre se celebró en París la reunión anual, algunos de los embajadores estuvieron presentes y los que no pudieron estar lo hicieron de manera telemática. ¿Cuál fue el sentir general ahora que nos vamos acercando a una nueva normalidad?

Fue un sentimiento positivo muy curioso el que sentimos los embajadores de buena voluntad y los artistas por la paz. En mi intervención dije que "nunca ser positivo había sido tan negativo", refiriéndome a dar positivo en los test, una paradoja, reflejo del momento tan difícil que vive el mundo. Creo que hay que volver a la normalidad, cuidando esa normalidad más que nunca.

placeholder Kitín de Bulgaria, con Audrey Azoulay, directora general de la Unesco, en la reunión anual. (Unesco/Christelle Alix)
Kitín de Bulgaria, con Audrey Azoulay, directora general de la Unesco, en la reunión anual. (Unesco/Christelle Alix)

Fueron seis los puntos del día que se trataron y, si le parece, me gustaría que valorara algunas de las cuestiones... Empecemos por la libertad de expresión y la seguridad de los periodistas. ¿Cree que está habiendo un retroceso en este sentido, especialmente en países donde son asesinados con cierta frecuencia?

Sí, hay un retroceso. Donde hay guerra, hay retroceso y lo sufren todas las partes implicadas, pero lo primero es la vida de las personas. A partir de que no se respeta lo más elemental, la barbarie se apodera del ser humano. La libertad de expresión no le importa a un asesino; matar a un periodista es un acto criminal y cobarde, que busca silenciar la libertad en todas sus formas.

Una labor muy importante

El Decenio del Océano fue otra de las cuestiones clave. El proyecto Bandera 1519 ha logrado ser incluido en él y su labor ha sido fundamental para ello. ¿Cree que debería hacerse un esfuerzo para divulgar más la gran labor que se está haciendo con el buque escuela Juan Sebastián Elcano?

El buque escuela Juan Sebastián Elcano ha hecho por primera vez una labor científica fundamental. Durante la vuelta al mundo ha tomado muestras de la temperatura del agua de los océanos en todo el planeta, así como un registro de avistamiento de cetáceos. Esto ha sido gracias a la Armada de España, a la tripulación disciplinada y entregada de guardiamarinas y mandos, al Explorers Club de NY y ahora a la Unesco y el Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas. La Unesco y el Explorers Club han reconocido esta labor. La Unesco reaccionó rápidamente, gracias a la inmediata intervención de la directora general y del señor Vladimir Ryabinin, oceanógrafo, climatólogo y meteorólogo ruso, secretario ejecutivo de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental y subdirector general.

Ahora debemos seguir difundiendo ese mensaje. Creo, efectivamente, que es importantísimo. Entregué al buque escuela, con el presidente del Explorers Club, la legendaria bandera del Club, que estuvo en la luna, y ha dado la vuelta al mundo en el Elcano. Ahora he propuesto a la directora general de la Unesco, la señora Audrey Azoulay, una mujer adorable y entusiasta, y lo ha visto con muy buenos ojos, que la bandera de la Unesco, así como la del Decenio de las Naciones Unidas, ondeen en la nueva misión científica del buque escuela Juan Sebastián Elcano. Sera una magnifica manera de comenzar esa visibilidad en la próxima vuelta al mundo.

placeholder Kitín Muñoz, en un momento de la reunión anual, celebrada en París. (Unesco/Cristelle Alix)
Kitín Muñoz, en un momento de la reunión anual, celebrada en París. (Unesco/Cristelle Alix)

El futuro de la educación es otro de los asuntos en los que está volcada la Unesco, para afrontar un mundo cada vez más complejo y con nuevos desafíos y retos. ¿Cuáles considera que son las asignaturas más acuciantes en los países más desfavorecidos en este sentido?

La educación debería ser un campo de los científicos, no de los políticos. Erradicar en lo posible, del todo es imposible, la corrupción, puesto que no permite que lleguen los fondos necesarios para la educación. Enjuiciar y evitar la política extremista, que niega al 'otro', que no piensa como él. Entender al 'otro', con su cosmovisión del mundo distinta, sin enjuiciarlo, respetándolo y aceptándolo, aunque no lo entendamos. Adaptar la educación a cada pueblo: no significa lo mismo el agua en nuestras ciudades que en los países áridos. Esto es tan solo un ejemplo de la prioridad de la enseñanza en los colegios de los países desfavorecidos.

Conservar el patrimonio histórico

Revivir el espíritu de Mosul pone el énfasis desde la Unesco en la recuperación del patrimonio histórico y artístico de esta ciudad iraquí. Como gran viajero que es usted, ¿no sufre especialmente cuando ve cómo se destruye el patrimonio por culpa de los conflictos bélicos o los atentados?

Me preocupa y mucho. Irak es un país que fue cuna de la civilización mesopotámica. Sus museos están llenos de historia, hoy en peligro de destrucción, como los sellos sumerios, con textos y símbolos de gran valor por su contenido e información. Durante la reunión, el señor Ernesto Ottone Ramírez, subdirector general de Cultura, hizo una presentación de las acciones de la Unesco en este campo, muy interesante y titulada 'Apoyando la recuperación de la ciudad vieja de Mosul'. También están en peligro ecosistemas únicos, como el delta del Tigris. Yo quiero ir hace años a visitar las tribus 'm'adan', los árabes de las marismas, que viven en el delta del Tigris, en las islas flotantes de juncos 'berdi', llamadas 'kibasha', en sus casas llamadas 'mudhif', de increíble arquitectura, hecha de cañas, y estudiar sus balsas de juncos, pero por culpa de la guerra no puedo.

Me preocupa también mucho cómo últimamente se destruye el patrimonio histórico y los símbolos en nuestras ciudades, lejos de los países en guerra. ¿Cómo llamamos a los que queman símbolos, destruyen monumentos, tiran al suelo estatuas de personajes históricos, en nuestras ciudades? Es una locura preocupante. Por otra parte, quiero destacar que el Jardín del Edén es un área protegida por Naciones Unidas, incluida en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. La Unesco y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente desvelaron un plan para incluir a las marismas de Irak en la lista del Patrimonio Mundial.

placeholder Kitín Muñoz y Kalina de Bulgaria, en otra imagen del festival Tan Tan de 2010. (David Niviere)
Kitín Muñoz y Kalina de Bulgaria, en otra imagen del festival Tan Tan de 2010. (David Niviere)

En 2017 se firmó un convenio entre RTVE y la Unesco dentro del cual usted es el gran impulsor del proyecto 'Unidos por el patrimonio', del que se han emitido más de 1.000 microdocumentales a lo largo del mundo, ¿cómo se siente ante un logro de estas características?

Mi trabajo de explorador, expedicionario, viajero, lo comunico a través de mis documentales, libros, reportajes y conferencias desde 1981. Estoy muy orgulloso del programa, que escribí y presento, 'Unidos por el patrimonio', porque es de verdad, de buena voluntad, sin fines económicos, tanto por mi parte, que lo he hecho desinteresadamente, sin beneficio económico, como por parte de la RTVE. Creo que es significativo por parte de la televisión pública.

Próximamente, se grabarán 17 episodios en Bulgaria, donde su mujer, la princesa Kalina, tendrá un rol muy especial. ¿Qué nos puede contar al respecto?

El principio de la serie 'Unidos por el patrimonio' es que un nativo del lugar me muestra como guía su país. Bulgaria, país que conozco gracias a mi mujer búlgara, me lo va a mostrar Kalina. Ella está enamorada de Bulgaria y hace todo lo que está en su mano, y en su corazón, por el país. Va a poner su voz en parte de la narración y en Bulgaria lo va a narrar en lengua búlgara. Bulgaria es conocida por su naturaleza, la llaman el bosque de Europa, por su gente, por sus tradiciones bellísimas, por sus edificios históricos, por su historia. La dirección de la BNT, Televisión Nacional Búlgara, están dando todo lo mejor, tanto en equipo humano como técnico. Sera rodada en alta definición.

placeholder El comandante del buque escuela Juan Sebastián Elcano, el capitán de navío Santiago Colsa, Kitín Muñoz, el representante del Instituto Hidrográfico de la Marina, el capitán de fragata José Ramón Torres  y el catedrático de la Universidad de Cádiz Miguel Bruno,  presentando una campaña de investigación oceanográfica en la que colaboró el barco. (EFE/Elvira Urquijo)
El comandante del buque escuela Juan Sebastián Elcano, el capitán de navío Santiago Colsa, Kitín Muñoz, el representante del Instituto Hidrográfico de la Marina, el capitán de fragata José Ramón Torres y el catedrático de la Universidad de Cádiz Miguel Bruno, presentando una campaña de investigación oceanográfica en la que colaboró el barco. (EFE/Elvira Urquijo)

El año que viene, por cierto, celebrarán 20 años de casados y, como Gardel decía que '20 años no es nada', ¿se le han pasado a usted volando, al igual que el tango?

Nuestros 20 años han pasado muy felices, con los pies en la tierra.

¿Qué cualidades destacaría de la princesa Kalina y también suyas que han hecho que funcionen como pareja?

La autenticidad, la generosidad y el gran corazón de Kalina.

Su hijo Simeón Hassan es políglota y también está llevando una vida muy cosmopolita como la de sus padres. ¿Cuáles son sus principales inquietudes? ¿Qué valores les parecen a la princesa Kalina y a usted imprescindibles inculcarle?

Ser respetuoso y agradecido con el don que Dios le ha dado, que es la vida.

Una gran satisfacción

Uno de sus grandes logros en la Unesco fue contribuir a que el Moussem de Tan Tan fuera declarado Patrimonio de la Humanidad. ¿Qué lecciones podemos sacar desde nuestra mentalidad occidental de esos pueblos nómadas que allí se reúnen y de sus estilos de vida?

De lo que más orgulloso estoy es que lo rescaté del olvido cuando propuse al rey Mohammed VI recuperar el Moussem de Tan Tan, que no se celebraba desde finales de los años 60 o principios de los 70. Después, con un buen equipo, preparamos una buena candidatura, y el Mousem de Tan Tan fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Creo en el ser humano en todo el mundo, sin distinciones, de geografía, raza o credo. Creo que es un mito falso buscar pueblos felices, por su situación geográfica o estilo de vida, sea en las islas del Pacifico, el desierto, las selvas o las montañas, independientemente de que esto marque el carácter de los pueblos. El paraíso, como decía mi amigo y mentor, el célebre explorador y científico Thor Heyerdahl, está en uno mismo.

placeholder Kitín Muñoz, un navegante que ha hecho historia y que asumirá nuevos retos en el futuro. (Cortesía)
Kitín Muñoz, un navegante que ha hecho historia y que asumirá nuevos retos en el futuro. (Cortesía)

Nació en Sidi Ifni y Marruecos es un país al que tiene un inmenso cariño, donde ha vivido ya de adulto años muy felices con tu familia. Sé que es imposible sintetizarlo todo en un recuerdo, ¿pero podría seleccionar uno para nosotros al que tenga un especial cariño?

Ver a nuestro hijo, con apenas seis años, hablando el árabe dialectal, con las tribus saharauis, bajo el cielo estrellado, en medio del desierto del inmenso Sahara.

Es cónsul honorario de Marruecos, un rol que permite al país tender puentes con el resto del mundo. ¿Cree que hacemos lo suficiente para conocer a nuestro país vecino? ¿Cuáles son sus enclaves favoritos y que un turista español no debería perderse?

Vecinos para siempre, emulando la canción. Esa es la realidad entre España y Marruecos, ser 'amigos para siempre'. Yo digo que soy un español de África y miro a mi tierra natal con los ojos del niño que fui, y con los del hombre que soy hoy. Ambos me ayudan a entender a nuestros vecinos, en mi labor de cónsul honorario, nombrado personalmente por el rey Mohamed VI, en el palacio real de Tetuán. He recorrido todo Marruecos durante años y últimamente filmando su patrimonio cultural, y es muy variado, pero de elegir, a los viajeros españoles les sugeriría que visiten el Sahara y, por supuesto, Sidi Ifni.

Un hito histórico

Otro de los grandes logros que no podemos pasar por alto es que el paseo del Prado y el Retiro también lograran ser Patrimonio de la Humanidad. Ya sé que en las entrevistas dice siempre que es un trabajo en equipo y que, además, la monarquía española ha contribuido especialmente a conseguirlo. ¿Siente un orgullo especial en este caso?

La candidatura fue defendida de una manera excelente por el alcalde y su equipo, que es muy extenso, desde los despachos hasta los que cuidan los jardines, por ejemplo. En la reunión de embajadores de buena voluntad del pasado 28 de octubre, agradecí a la directora general el vídeo que le pedí que grabara un año antes de su nombramiento, dirigido al alcalde, en un español perfecto, con motivo de la campaña de la vuelta a la normalidad. Pero, repito, sin la encomiable labor de los monarcas españoles, no habría ni la arquitectura ni los parques por los que Madrid ha merecido ser Patrimonio de la Humanidad. Ojalá que, en algún momento, la ciudad de Madrid rinda el tributo que se merece la Corona por tal reconocimiento de parte de la Unesco.

¿Cómo es su vida en Bulgaria? ¿Cómo se ha sentido recibido?

Mi vida es feliz en Bulgaria con Kalina y nuestro hijo nacido allí. Los búlgaros son muy hospitalarios, respetan muchísimo al rey Simeón y su familia.

placeholder Con el entonces Príncipe de Asturias, en la isla de Pascua. (Cortesía)
Con el entonces Príncipe de Asturias, en la isla de Pascua. (Cortesía)

He visto que una de las fotografías favoritas de su álbum personal es una en la que aparece con el entonces príncipe Felipe cuando le fue a visitar a la isla de Pascua en una de sus expediciones. Del ahora Rey ha dicho que "lo está haciendo de 10". ¿Qué le gustaría destacar de ese encuentro del que ya han pasado más de dos décadas?

No solo fue el Príncipe, hoy Rey, dos meses antes también fueron los reyes don Juan Carlos y doña Sofia. Destacaría que la Corona de España, que, por cierto, ha sido reconocida por su contribución a la historia de la exploración por el Explorers Club de NY, el Centro Mundial de la Exploración, apoyó una expedición que defendía la navegación indígena y a las culturas indígenas. Que allá donde haya un español, aunque sea en la isla más alejada de cualquier otro punto del planeta como lo es la isla de Pascua, siempre estará el Rey de España para apoyarle.

Su próximo viaje

Tengo entendido que está trabajando en un nuevo documental, ¿qué nos puede adelantar de él?

Es una película de cine para la gran pantalla. Se llama 'Whale Nation', de mi amigo francés Jean Albert Lievre, un director de cine documental, con el que llevo trabajando desde 1990. La película trata sobre la gran ballena azul, el mamífero más grande de la historia. Es un documental que combina medioambiente y poesía. La he traído yo a España, seré la voz narrativa y el presentador de la película. En unas semanas nos vamos a filmar la ballena azul a la Antártida. Y lo hacemos gracias al CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Su presidenta, doña Rosa María Menéndez López, es una científica española, la primera mujer que preside la institución desde su creación en 1937. La película está apoyada también por la directora general de la Unesco. Dos mujeres, dos científicas, la directora general de la Unesco y la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, a la cabeza de dos grandes instituciones. Creo que es una gran noticia.

Es usted navegante, sociólogo, explorador, científico... ¿Se le ha quedado algo en el tintero?

El ser humano cree que lo suyo es lo más importante...y no es así. Hay tantas cosas por hacer que no daría una vida. Yo me siento contento en mi mundo con mis cosas, mi familia; no necesito más tinta.

placeholder Con el príncipe Felipe en el volcán Rano Kau de la isla de Pascua. (Cortesía)
Con el príncipe Felipe en el volcán Rano Kau de la isla de Pascua. (Cortesía)

En julio de 2020 presentaba en Madrid 'Vuelta a la normalidad, unidos por el patrimonio'. ¿Cree que valorar nuestras raíces y nuestra historia nos hace más fuertes como sociedad? ¿Tendemos demasiado a mirar las cosas negativas del pasado y a no poner el foco en las positivas?

El pasado es importante, el futuro también, el presente es la realidad diaria; caminamos hacia delante, con una brújula que son nuestras raíces. Quizás idealizamos el pasado, es normal, lo duro se suele olvidar, pero deberíamos estar contentos con lo que la vida nos da. Creo que en el estar vivos no debería haber lugar para el pesimismo

Cuando uno realiza la gesta de cruzar el Pacífico en 72 días en una balsa, ¿cómo se queda cuando ve que lo ha conseguido? ¿Es una experiencia que marca de por vida?

Absolutamente. Yo soy un feliz navegante en balsas de juncos, pero también un feliz náufrago. Mi sueño ideal es volver a navegar en una 'isla flotante', o lo que es lo mismo, una balsa de juncos, y cruzar el Pacifico en familia, durante meses sin ver tierra, con la única inteligencia verdadera, la natural, en contacto con la naturaleza, sin contacto con la 'civilización', desconectados de tierra.

placeholder Con el equipo de la película documental, entre ellos, Jean Albert Lievre, a 50 metros de altura en el Amazonas. (Cortesía)
Con el equipo de la película documental, entre ellos, Jean Albert Lievre, a 50 metros de altura en el Amazonas. (Cortesía)

Muchas de las experiencias que tuvo en el ejército las ha podido aplicar en la vida y fueron cruciales, por ejemplo, cuando sufrieron un dramático naufragio en el Pacífico, en el que logró sobrevivir. ¿En qué se piensa en esos momentos? ¿Vuelve uno a ser el mismo?

En los boinas verdes me enseñaron valores cívicos y una formación moral para resistir y superar todo tipo de adversidades; también me enseñaron a respetar la veteranía, a ser un buen compañero, a valorar las pequeñas cosas, y como decía uno de nuestros lemas, 'cuando mi cuerpo decía basta, mi mente siempre decía adelante'. Cuando vi que no nos podían rescatar del naufragio, siempre mantuve la esperanza, incluso hacía bromas a mi tripulación. Los golpes de la vida te forman el carácter. El naufragio me enseñó humildad, a saber que en la derrota también vive la felicidad, a respetar a mis compañeros y a querer sobrevivir por encima de cualquier problema fatal. Sigo leal y en contacto con mi tripulación indígena, así como con mis camaradas boinas verdes. Dos de mis oficiales mandos fueron testigos de mi boda.

Su labor como defensor de los pueblos indígenas ha sido muy significativa. Sé que es una pregunta un tanto genérica, porque hay una enorme diversidad de casos, pero ¿cree que se está avanzando lo suficiente para darles visibilidad y reconocer sus derechos?

Creo que sí. Conozco y estoy implicado desde hace más de 35 años con pueblos indígenas de lugares muy distintos entre sí. Incluso soy padrino de un indígena aimara originario del lago Titicaca y de un polinesio rapanui de la isla de Pascua. Los pueblos indígenas hoy en día tienen un reconocimiento y respeto que antes no tenían tanto. España, en este tema, es un país ejemplar. Lo es desde la época del descubrimiento de América hasta hoy en día. Podría citar miles de ejemplos, pero necesitaríamos un libro, o varios, por ello doy el más claro: el mestizaje. Los conquistadores españoles se casaron con las indígenas, tuvieron hijos y les dieron sus apellidos. La mayor muestra de respetar y aceptar 'al otro'.

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