Isabel Preysler contraataca: las intimidades de su relación con Vargas Llosa
La 'respuesta' de la socialité al polémico cuento de su ex parece llegar a través de un artículo lleno de dardos al escritor, al que no habría dejado antes por pena
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, en una imagen de archivo. (EFE/Mariscal)
Cuando todavía no nos habíamos recuperado de la ruptura entre Tamara Falcó e Iñigo Onieva, Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler decidían poner punto y final a sus ocho años de amor a finales del pasado mes de diciembre. Ella achacó la ruptura a los supuestos celos del literato, mientras que el entorno del nobel citaba la excesiva presión mediática como la causa última de la separación.
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, en una imagen de archivo. (Gtres)
Ahora la 'respuesta' de Isabel Preysler a las duras palabras del escritor llega en un artículo que publica 'ABC' y firma la periodista Pilar Vidal, en el que pese a que aporta (jugosa) información 'off the record' sin citar a la fuente, muchos han visto la mano de la madre de la marquesa de Griñón.
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En dicho artículo sorprende, por ejemplo, la información de que la 'reina de corazones' estuvo a punto terminar su relación con Vargas Llosa hace dos años, pero la avanzada edad del escritor evitó que tomara esa decisión, ya que "le daba pena abandonarle", debido a que le preocupaba "que no estuviera bien cuidado".
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, en el Teatro Real. (EFE)
Más allá del mero hecho del fin de su relación sentimental, el texto desvela numerosas intimidades hasta ahora desconocidas del día a día de Vargas Llosa durante los años que pasó junto a Isabel Presyler, como que él le pedía a ella que le arropase cada noche y le diese un beso con la luz apagada. También se comenta cómo desplegó sus "armas de seducción masiva" para seducirla cuando todavía no estaba divorciado oficialmente.
También describe su rutina, que arrancaba a las cinco de la mañana cuando se despertaba para escribir, y en la que contaba con un mayordomo que le preparaba la ropa y le ayudaba a vestirse. También se menciona que, pese a que el nobel ha criticado las rutinas de belleza de la que fuera su pareja y de Tamara Falcó, él también era asiduo a ellas.
"La peluquera de Isabel le formula una mezcla mágica para mantener su cabello cano perfecto. Le hacían un champú y un fijador especial para él. Era asiduo a la manicura y pedicura cada sábado en casa de Isabel", se puede leer en el artículo, en el que también se menciona que estaba "obsesionado por su peso".
Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, en una imagen de archivo. (Getty)
Por conocer, hemos conocido hasta en qué consistía cada día su desayuno favorito: café con leche, un gran bol de muesli con leche y miel y un vaso de zumo de naranja recién exprimida, así como papaya, su fruta favorita. Lentejas con chorizo o bizcocho casero eran otras de sus pasiones gastronómicas en la que hasta hace poco era su residencia.
El artículo ha encontrado ya reacciones como la de Federico Jiménez Losantos, que desde los micrófonos de su programa de radio asegura que "parece dictado por la propia Isabel Preysler" y que ha calificado como "de lo mas inexacto, asqueroso, absurdo y ofensivo que he leído en mucho tiempo. Una mezcla de ingratitud y malevolencia".
Cuando todavía no nos habíamos recuperado de la ruptura entre Tamara Falcó e Iñigo Onieva, Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler decidían poner punto y final a sus ocho años de amor a finales del pasado mes de diciembre. Ella achacó la ruptura a los supuestos celos del literato, mientras que el entorno del nobel citaba la excesiva presión mediática como la causa última de la separación.