No es la primera vez que Teresa Urquijo asiste a esta misma procesión: ya lo hizo el año pasado, cuando aún era prometida de Almeida. Esta vez, lo hace como su esposa y madre en camino, reafirmando un estilo que ha hecho propio: clásico, funcional, sobrio, pero nunca falto de detalles cuidados.
El conjunto todo al negro de Teresa Urquijo. (Cordon Press)
Para esta jornada tan simbólica —tanto en lo personal como en lo espiritual—, Teresa optó por un conjunto total black compuesto por camisa fluida, pantalón recto y abrigo largo. Un estilismo que aúna comodidad, respeto por el entorno y un impecable sentido de la ocasión. La monocromía en negro, además de ser un clásico atemporal, proyecta recogimiento y serena elegancia, algo especialmente apropiado para una procesión tan cargada de emoción como la del Cristo de Mena.
Almeida y Teresa Urquijo, en Málaga, el año pasado. (Gtres)
Uno de los puntos más destacados del conjunto fueron sus mocasines negros, un calzado cómodo para largas caminatas —como exige este tipo de actos públicos—, pero con un toque sofisticado gracias al detalle del herraje dorado. Una elección que refuerza la mezcla de funcionalidad y buen gusto que define el armario de Teresa.
El avanzado estado de gestación de la esposa del alcalde se percibía bajo las prendas holgadas, aunque sin buscar protagonismo alguno. Lejos de los looks llamativos o experimentales, Teresa prefirió mantenerse fiel a una estética recatada y elegante, que refleja tanto su personalidad como la solemnidad de la fecha. Un pequeño colgante plateado completaba el conjunto sin estridencias.