Mar Lucas, una de las voces emergentes más destacadas del pop español, continúa consolidando su carrera musical con una sensibilidad única y una fuerte conexión con su audiencia joven. Tras hacerse conocida en redes sociales, ha sabido evolucionar hacia una propuesta artística más madura, apostando por letras que exploran la vulnerabilidad emocional. En esta nueva etapa se une al cantante venezolano Lasso, reconocido por su habilidad para transformar el desamor en melodías memorables y por una trayectoria que combina éxitos virales con una profundidad lírica inconfundible.
Juntos han creado ‘Pastillas para dormir’, una balada pop cargada de emoción que funciona como una catarsis compartida tras una ruptura amorosa. La canción es una exploración sincera del dolor que queda cuando una relación significativa termina, mostrando desde la letra una lucha constante por olvidar, dormir y seguir adelante. “Siempre que terminas una relación empieza una parte de tu vida rara”, explica a Vanitatis el compositor venezolano. Entre metáforas y confesiones, Mar Lucas y Lasso logran transmitir ese vacío persistente que muchos sienten cuando el amor ya no está, pero sus secuelas siguen muy presentes.
PREGUNTA. En primer lugar, ¿qué vivencias personales inspiraron a la canción que tenéis juntos?
LASSO. Ese momento donde estás acostado en tu cama y ella ya no está ni nunca lo volverá a estar. Entonces, dices qué puedo meterme para poder dormir, porque el sueño es una pieza importante para superar una persona.
P. ¿Habéis experimentado dificultades relevantes para dormir, en particular la sensación de "necesito asistencia para poder conciliar el sueño"?
MAR LUCAS. Sí, cuando uno está mal y tiene insomnio, cuesta calmar la cabeza para que pueda descansar porque está con el runrún.
P. ¿Fue un proceso catártico escribirla?
M.L. No, porque fluyó muy rápido todo.
L. Catártico no lo diría porque hace tiempo que ya terminé, entonces no lo tengo tan a flor de piel.
M.L. Pero si es como volver a ese momento, aunque fue hace muchos años ya, y pensar en cómo te sentías.
P. ¿Temisteis revivir una ruptura y perder el sueño tras reconstruir vuestras vidas?
M.L. Él no y yo sí. (Risas)
L. ¿De verdad? A mí me gustan mucho los cambios. Siempre que terminas una relación, empieza una parte de tu vida rara, donde te encuentras en lugares extraños, con gente desconocida.
Mar Lucas en los Latin Grammy de Sevilla. (EFE)
P. Quizás, simplemente, tienes ese aspecto más trabajado que ella.
M.L. También es que su radar está bien y encuentra gente normal. (Risas)
L. Solo que yo no me quedo con esa gente loca. Es curioso, porque ese tipo de personas es cool, pero poquito tiempo.
M.L. Yo soy intensa y cuando me gusta algo, es hasta quemarlo.
L. Claro, pero eso un poquito sí, porque si no te destruyes tu vida.
P. ¿Qué haces tú para sanar cuando una persona ya no forma parte de tu vida, pero tu mente insiste en no soltarla?
M.L. A mí me ha costado demasiados años. Aunque creo que tiempo y centrarte en tus metas, sueños, en tu trabajo. Mis únicas relaciones han sido de dependencia emocional y tóxicas. Entonces, salir de eso es diferente de salir de una sana.
P. ¿En qué momento sentiste Mar que querías dejar de ser solo una creadora de contenido para dedicarte seriamente a la música?
M.L. Fue cuando pisé un estudio por primera vez y pude transformar todo lo que tenía dentro en canciones. Para mí fue como un descubrimiento y desde allí no he parado.
L. Ser cantante es literalmente ser un creador de contenido que canta.
M.L. Muchas veces me preguntan: “¿Pero vas a dejar de ser creadora de contenido para ser cantante?” No, sería un error. Ni siquiera solo cantantes, también empresarios, artistas, pintores… da igual, todo el mundo tiene que crear contenido.
P. En la actualidad, se demanda cada vez más a los artistas que también sean creadores de contenido.
M.L. Exacto, sería ser únicamente la parte más artista, porque necesito también que la gente conozca mi música y la mejor manera es con mis redes sociales.
L. Lo más difícil que uno como artista tiene que aprender es justamente lo que tú haces. No es fácil que la gente se dé por enterada. Recuerdo la primera vez que me hablaron de TikTok, dije: “ah, no entiendo, me da miedo esto”.
P. ¿Te costó que la industria te tomara en serio como cantante, viniendo del mundo de TikTok?
M.L. Obviamente y me sigue costando. Ahora estoy en una posición muchísimo mejor que hace dos años, aunque la industria fue la primera en aceptarme y eso es lo que más me sorprendió. Sabía que a la gente le iba a costar, pero pensaba que iban a acogerme antes que los profesionales.
L. Hay toda una gente que odia simplemente porque alguien es famoso, grande y exitoso. Es una cuestión de tiempo hasta que se acostumbre que nada tiene que ver ni contigo, ni con tu música.
P. ¿Y de momento Mar, cómo gestionas esa presión en redes sociales?
M.L. Intento no hacer caso, porque muchas veces siento que son frustraciones de los demás. Evito hacerlo mío, porque siento que se lo están diciendo a sí mismos. Tengo una manera como de autoeducarme y decir ‘no, no es imposible, puedo hacerlo’, para no cortarme las alas.
P. Indudablemente, te has mostrado públicamente a través de tus canciones durante este proceso, enfrentando la presión con valentía al exponer este cambio.
M.L. Sí, pero siento que cuando estoy de buen humor y con buena autoestima, lo veo hasta beneficioso. Los haters son los que mayor algoritmo te dan, siempre están ahí los primeros en comentarte o en ver el video. Incluso, a veces, me gusta picarlos para que me busquen más.
Mar Lucas y Lasso durante la promoción de 'Pastillas para dormir'. (Cortesia)
P. Lasso, ¿cuál ha sido el momento más decisivo de tu carrera?
L. El primero fue el “me salgo de la universidad para ser cantante”, que es un gran error. Estaba en una clase horrorosa que se llama ‘Matemáticas Discretas’ y me acuerdo haber dicho “no, yo no puedo estar aquí” y 50 años después me trajo hasta aquí. Otro momento fue una canción que saqué que se llama ‘Un millón como tú’, que era una balada de cuatro minutos y medio y en ese momento el reguetón estaba fortísimo. Me decían "no saques esta canción, tienes que picarla", dije que no y funcionó.
P. Has colaborado con artistas de distintos estilos y generaciones. ¿Qué buscas en un colaborador antes de trabajar juntos en una canción?
L. Pasarla bien y aprender de otra persona. Todos los artistas son diferentes y soy una persona muy observadora, por eso veo los procesos creativos de los demás.
P. ¿Qué aprendiste de Mar?
L. Ella se da menos crédito del que tiene, pero para ella es muy fácil algo que para todo el mundo es muy difícil: conectar. Los artistas te pueden hacer una canción, pero no saben comunicarlo y ella lo tiene eso supermordido. De repente das con algo y te vuelves gigantesco de la noche a la mañana y la gran mayoría de la gente no sabe cómo usar Internet.
P. Lasso, ¿Cuál ha sido la lección más valiosa que te ha dejado la música como carrera y como refugio emocional?
L. Uno tiene que buscar hacer siempre lo que uno ama, porque cuando vienen los momentos bajos, los valles —que es la gran mayoría del tiempo—, si tú haces lo que amas realmente la pasas muy bien, independientemente de que tus canciones funcionen o no funcionen. La música es muy itinerante, muy ingrata. Si tú vas a hacer plata, la vas a pasar terrible, pero si vas a divertirte, la vas a pasar buenísimo. Porque lo normal es que tu trabajo no funcione y si lo hace, es una de cada 15 que sacas.
Mar Lucas es cantante e influencer. (Cortesia)
P. Mar, ¿tú has sentido frustración por eso?
M.L. Constantemente, porque cuando te estás arriesgando por algo —y más si realmente te importa—es normal que sientas miedo e inseguridades. Al principio, siempre viene ese síndrome del impostor y luego poco a poco vas entendiendo que todos empezamos de la misma manera. Simplemente, hay que tener esa disciplina, aun en los días malos, porque esto no va a llegar solo.
L. Hay gente a la que le cae del cielo y no te puede frustrar eso.
M.L. Pero luego tienes que ser bueno también y estar preparado para cuando te venga una oportunidad. La suerte no te llega en el sofá o paseando por la calle, porque te llega trabajando y esforzándote para lo que realmente quieres hacer. Nunca te tienes que rendir y ponerte un límite de tiempo, porque puede llegarte en cualquier momento.
L. Por eso también tienes que amar lo que haces, porque si no, te pesa.
P. Cuando empiezas muy joven a manejar grandes cifras, te enfrentas a temas financieros y numéricos que a alguien de 20 o 21 años no le preocupan. Esa persona quizá solo quiere hacer música y no entender de dinero.
M.L. Es frustrante cuando ya te metes en estadísticas y ves que de repente baja, la cabeza te pasa malas jugadas.
L. Ya cantar nada más no te sirve. Hay una persona que tiene una gran canción y no sabe cómo mercadear, no tiene ni idea cómo usar TikTok, entonces el single pasa.
Mar Lucas, una de las voces emergentes más destacadas del pop español, continúa consolidando su carrera musical con una sensibilidad única y una fuerte conexión con su audiencia joven. Tras hacerse conocida en redes sociales, ha sabido evolucionar hacia una propuesta artística más madura, apostando por letras que exploran la vulnerabilidad emocional. En esta nueva etapa se une al cantante venezolano Lasso, reconocido por su habilidad para transformar el desamor en melodías memorables y por una trayectoria que combina éxitos virales con una profundidad lírica inconfundible.