El pasado viernes la cantante Pastora Soler se vio obligada a suspender su concierto en Pozuelo de Alarcón por un absceso periamigdalino que terminó por complicarse. Dicho problema de salud le ha obligado a permanecer ingresada desde entonces para poder recibir el antibiótico adecuado vía intravenosa.
Desde entonces, la cantante comparte vídeos y comunicados en sus redes sociales para informar a sus seguidores sobre cómo se encuentra, y de esta forma tranquilizarlos. En su último mensaje compartido hace apenas unas horas, la cantante confirma una gran mejoría: “Hago con vosotros como hago con los grupos de mi familia que voy informando y contestando en general, ya que me preguntáis mucho y no puedo ir contestando uno por uno”, comienza diciendo la cantante. “Estoy muchísimo mejor, llevo ya dos días de antibiótico que es lo que tenía que hacer y anda que no se nota. Soy otra persona, ya puedo tragar, puedo comer… y la inflamación me ha bajado”, informa Soler. Además, la artista comunica los próximos pasos, debido a que espera recibir la visita del otorrino para que valore cómo evoluciona. La cantante termina mostrándose muy agradecida con sus seguidores por todas sus muestras de cariño y preocupación.
Pastora Soler desde el hospital. (Instagram/@pastora_soler)
Además del concierto, la cantante se vio obligada por su ingreso hospitalario a cancelar su invitación a la coronación de la Virgen de la Estrella en su pueblo, Coria del Rio, al cual iba a acudir en calidad de madrina, y le hacía una especial ilusión. Sin embargo, la cantante no pudo tener mejor representante en su nombre que su hija Estrella, debido a que la pequeña fue la encargada de llevar la corona ante la ausencia justificada de su madre, algo que ha emocionado especialmente a la artista.
Unos días duro para la artista que sin embargo se ha mostrado feliz y agradecida por todo el cariño recibido, así por la preocupación que han mostrado todos sus seguidores por ella.
El pasado viernes la cantante Pastora Soler se vio obligada a suspender su concierto en Pozuelo de Alarcón por un absceso periamigdalino que terminó por complicarse. Dicho problema de salud le ha obligado a permanecer ingresada desde entonces para poder recibir el antibiótico adecuado vía intravenosa.