El pasado mes de enero un romance inesperado llamaba a las puertas de la crónica social. La ciudad de Sevilla se convirtió en testigo internacional del noviazgo entre Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya, pretendiente a heredero de la corona italiana. Una relación que se ha ido consolidando a lo largo de estos meses, de una manera discreta pero sólida.
Adriana Abascal y Filiberto de Saboya junto a otros invitados. (Instagram/@adrianaabascal)
A través de sus redes sociales, Adriana Abascal ha querido mostrar las mejores fotografías de esta fiesta, celebrada en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci en Milán. Una cena con una causa solidaria detrás, con un menú de 180 euros por comensal, los beneficios obtenidos de esta fiesta de cumpleaños estaban destinadas al Museo Arte Autismo de Monza y a otras actividades benéficas de la Delegación Lombardía de las Órdenes Dinásticas de la Casa Real de Saboya.
Una reunión de familiares y amigos donde los invitados lucían sus mejores galas. Los hombres de esmoquin y las mujeres de largo, como pudimos ver haciendo a la propia Adriana Abascal con un vestido de Eliee Saab. Además, no faltaron las tartas de cumpleaños para soplar las velas, con un gran pastel de fresas y otros postres personalizados con su rostro y el escudo de la Casa Real de Saboya.
Diferentes momentos de la celebración, que ha querido compartir la empresaria. (Instagram/@adrianaabascal)
Una celebración de cumpleaños que llega tras un complicado momento personal para Adriana Abascal. La empresaria y modelo perdió a su madre hace solo unos días, como ella mismo publicó en Instagram el pasado 20 de junio. Una imagen que rápidamente se llenó de mensajes de cariño, incluyendo las palabras de luto de Paloma Cuevas.
"Mi madre lo ha sido todo para mí, ha sido la mejor madre del mundo. Ha sido mi inspiración número uno de elegancia, no solamente en la moda, sino de elegancia, de comportarse, de tratar a la gente, de compasión, de gran corazón, de sentido del humor, de aprender a reírse hasta en los momentos más difíciles, de ser esa chispa divertida", escribió entonces en su emotivo post.
El pasado mes de enero un romance inesperado llamaba a las puertas de la crónica social. La ciudad de Sevilla se convirtió en testigo internacional del noviazgo entre Adriana Abascal y Manuel Filiberto de Saboya, pretendiente a heredero de la corona italiana. Una relación que se ha ido consolidando a lo largo de estos meses, de una manera discreta pero sólida.