Precisamente nos quedamos en Cataluña, donde también reside Gemma Mengual. Este recorrido por las casas de numerosos rostros conocidos, a las que nos podemos colar virtualmente gracias a las redes sociales, hoy nos lleva hasta San Cugat del Vallès, donde vive la exnadadora de natación sincronizada.
A unos 15 kilómetros del centro de Barcelona, Gemma Mengual reside en un chalet junto a sus dos hijos y su adorable felino, un gato llamado Tommy con el que posa a menudo en Instagram. Un hogar del que la deportista ha ido dando pequeñas pinceladas, desde que se mudó en 2020, como también mostró en sus redes sociales.
Así, hemos podido ver que se trata de una casa de varias plantas, unidas por una escalera que sale del salón. Una área de la casa abierta, donde la zona de estar, el comedor y la cocina se fusionan en el mismo espacio, en una distribución abierta. Una decoración donde destacan las líneas rectas y los colores claros en los muebles principales, incluyendo la cocina, que se abre al resto de la planta con una estructura en 'L' gracias a su península.
Sin embargo, la pieza más llamativa de esta zona del hogar de Gemma Mengual son las vigas de madera que adornan el techo. Un toque rústico, a la par que moderno gracias a las luces led integradas que las adornan, que brinda una sensación muy hogareña. Un importante detalle decorativo que se suma a las grandes puertas acristaladas, que unen el exterior de la vivienda con el interior, aportando mucha luz.
Respecto al dormitorio principal, mantiene la estética sobria y ordenada que caracteriza toda la vivienda. Líneas puras, textiles suaves y colores neutros que definen una atmósfera serena, perfecta para convertir esta estancia en un oasis en pro del descanso.
Una estética que se mantiene en su baño, con una línea marcada por la serenidad y los materiales naturales. Azulejos en tonos piedra, acabados mate y una iluminación suave convierten este rincón en un pequeño spa privado, ideal para desconectar. Eso sí, con un espejo de madera más barroco como contrapunto decorativo.
Además, no podía faltar en la casa de una nadadora de élite una piscina. Rodeada de vegetación y conectada visualmente con el resto de la vivienda, es mucho más que un elemento estético: es parte de su estilo de vida. Un chalet familiar, donde no faltan las fotografías, los libros o los recuerdos, que muestran que más que una casa es un hogar.