Marta Gayá comienza su verano en Palma: cumpleaños y excursión a Formentera con sus amigos leales
La amiga del rey Juan Carlos se ha dejado ver ya por Mallorca, donde tiene un piso de 300 metros cuadrados que quiere vender
Marta Gayá fue “la dama del rumor” en la portada de la revista 'Época' en 1992. En el reportaje de la revista que dirigía Jaime Campmany se ofrecían datos sobre ese “supuesto” romance con el jefe del Estado. No se hundió el mundo con la información, ni tampoco hubo represalias contra el medio. Ahí quedó la historia sentimental para la hemeroteca.
Han pasado treinta y cinco años desde aquella imagen y algo más de un cuarto de siglo desde el comienzo de una relación por la que don Juan Carlos llegó a plantearse el divorcio. Se supo de esa posibilidad por una conversación que grabó el CESID (actualmente CNI), en la que el Rey reconocía lo enamorado que estaba de la dama mallorquina. La segunda vez que quiso separarse fue mientras mantenía una relación con Corinna Larsen. La diferencia entre ambas es que Gayá no solo no ha traicionado al emérito, sino que, con el tiempo, la relación se convirtió en una sólida amistad. Ha sido leal, aunque don Juan Carlos no lo fuera con ella y mantuviera relaciones con otras mujeres.
Se ha mantenido a su lado cuando muchos de los que eran sus “íntimos” del mundo empresarial han olvidado los favores reales. Ella, en cambio, ha seguido en su línea: nunca ha concedido entrevistas ni aceptado las propuestas de editoriales para escribir su historia. La han contactado para intervenir en documentales y la respuesta, directa o indirectamente, ha sido la misma: un no rotundo. Esta es, en líneas generales, la manera de actuar de quien dejó hace muchos años de ser “la dama del rumor” para convertirse en una amiga en tiempos de soledades.
La noticia de actualidad relacionada con ella es que ha comenzado su verano en Palma, la ciudad donde nació y donde mantiene su grupo de amigos de siempre. Algunos de ellos, como el príncipe Tchokotua —quien fue quien los presentó en el Club de Mar—, fallecieron hace unos años. Se ha rodeado de amistades que tampoco quieren notoriedad pública.
Una de las últimas veces que tuvo visibilidad fue en la boda de la hija de Eugenio Jáudenes y Chusa Gómez de Diego. Forman parte de ese círculo con quienes comparte la vida sin estridencias cuando se encuentra en Baleares. Hace unos días no quiso faltar a la celebración del cumpleaños de una de sus mejores amigas en un restaurante de Palma que no formaba parte del circuito de moda. Días después, cumplió con una de sus grandes aficiones, que también compartía con don Juan Carlos. Ya no tiene barco propio, pero sí lo tienen sus amigos. La excursión marina acabó en Formentera.
Mientras vivió, Cristina Macaya fue uno de sus apoyos afectivos y sociales. También lo fueron el matrimonio formado por José María López de Letona y Dora Oñate, el galerista John Guaita, su hermana casada con el doctor Roselló y Cecilia Sandberg, que falleció hace unos meses. Todos ellos forman un grupo compacto, con gustos y afectos parecidos. Es ciudadana suiza y tiene una casa en Gstaad, en la que pasa parte del año. Viaja por el mundo, incluidas sus estancias discretas en Abu Dabi para apoyar al amigo, pero siempre recala en la isla.
Quiere vender su piso de Palma. Como publicó Vanitatis, se trata de una propiedad de una sola planta, ubicada en el semiático del edificio. Un piso de 300 metros cuadrados, repartidos en 192 de vivienda y 112 metros cuadrados de terraza, con unas privilegiadas vistas al mar.
Marta Gayá fue “la dama del rumor” en la portada de la revista 'Época' en 1992. En el reportaje de la revista que dirigía Jaime Campmany se ofrecían datos sobre ese “supuesto” romance con el jefe del Estado. No se hundió el mundo con la información, ni tampoco hubo represalias contra el medio. Ahí quedó la historia sentimental para la hemeroteca.