Los secretos del negocio de Íñigo Onieva: de la vajilla comprada en Wallapop al plato inspirado en su suegra, Isabel Preysler
El marido de Tamara Falcó ha concedido una extensa entrevista a 'Vanity Fair' en la que comparte algunos detalles hasta ahora desconocidos de su restaurante, Casa Salesas
Íñigo Onieva, posando a las puertas de su negocio, Casa Salesas. (Gtres)
La fama le vino de golpe y aunque la tiene más que asumida, Íñigo Onieva también reivindica su nombre lejos de su esposa, Tamara Falcó, y su familia política. Una de las formas es a través de sus proyectos profesionales. De ahí que en su última entrevista haya hablado casi exclusivamente de su restaurante, Casa Salesas. Una extensa charla en la que ha desvelado varios secretos de su negocio, alguno tan curioso como las piezas de la vajilla compradas en Wallapop.
El empresario ha concedido esta entrevista al medio 'Vanity Fair', centrándose en este restaurante que cofundó en mayo de 2024, con tanta expectación como buenos resultados. Casa Salesas ya se ha convertido en uno de los locales de moda y más frecuentados del barrio de Justicia, donde también vivió un tiempo con su esposa, Tamara Falcó, antes de ocupar la casa de la zona de Puerta de Hierro que comparten ahora.
"Salesas es sin duda una de las zonas de moda de la ciudad, con un equilibrio muy especial entre locales y presencia internacional. Hay conceptos de restauración con muchísimo nivel, tiendas únicas y, en general, un ambiente muy cosmopolita. En la calle se escucha el inglés constantemente", cuenta.
Íñigo Onieva, posando a la entrada del restaurante. (Gtres)
Ya centrado en el restaurante en sí, Iñigo Onieva desvela cómo ha intentado que cada detalle de todos los que forman el restaurante tenga alma, desde el menú, que cuenta que está inspirado en muchísimos viajes que ha realizado, a la decoración, de la que es responsable.
Una de mis funciones ha sido desarrollar el concepto y crear la identidad: un proyecto con mucha personalidad, pensado por y para el barrio. Todos los elementos —los materiales, las cartas, la vajilla, la cristalería— han sido seleccionados bajo dos premisas: la primera, calidad; la segunda, que todo se sienta como en casa", asegura. Unas palabras tras las que confiesa de dónde sale parte de la vajilla: "Hay piezas vintage que compré una a una en Wallapop".
Con solo un año de vida, el objetivo en este segundo año es afianzarse, seguir llenando a cualquier hora del día y seguir ofreciendo la variedad de menú y bruch, una opción de la que Íñigo Onieva está especialmente orgulloso. Y quedan sueños por cumplir, como recibir en su restaurante, como él mismo confiesa, a paladares como el del rey Felipe VI o Ferrán Adriá, al que considera un "gurú de la cocina que ha marcado un antes y un después en la gastronomía mundial".
Isabel Preysler y Tamara Falcó apoyaron a Íñigo en la inauguración. (Gtres)
Eso sí, aunque la conversación gira en torno a los secretos de su negocio, es inevitable que en la entrevista de 'Vanity Fair' salga a relucir su mujer y su familia política, ya que también tienen parte de culpa en el éxito de Casa Salesas. Y no nos referimos solo a esa fama y a lo acostumbradas que están su mujer, Tamara Falcó, y su suegra, Isabel Preysler, a ser un gran reclamo en todo lo que hacen.
En esta ocasión, también algunas de las reuniones que organiza Isabel en su mansión le han venido bien a Íñigo para aplicar algunas ideas a su restaurante, tal y como él mismo confiesa. En concreto hablamos de los 'soufflecitos de queso Miraflores gratinados que vienen en la carta de Casa Salesas y que tienen un origen familiar: "Mi suegra suele poner una versión parecida como aperitivo. La primera vez que los probé, supe que quería incluirlos en el restaurante, como un guiño a esa sensación de recibir en casa”, dice.
Una sensación que era su objetivo y que cree que ha cumplido, siendo uno de los aspectos de su negocio de los que más orgulloso se siente.
La fama le vino de golpe y aunque la tiene más que asumida, Íñigo Onieva también reivindica su nombre lejos de su esposa, Tamara Falcó, y su familia política. Una de las formas es a través de sus proyectos profesionales. De ahí que en su última entrevista haya hablado casi exclusivamente de su restaurante, Casa Salesas. Una extensa charla en la que ha desvelado varios secretos de su negocio, alguno tan curioso como las piezas de la vajilla compradas en Wallapop.