Myriam Lapique y sus hijos Carlos y Felipe se suman a la fiebre por el capital riesgo con una inversión millonaria
La viuda y los hijos de Alfonso Cortina, expresidente de Repsol, siguen la estela de otros grandes patrimonios familiares y fundan Glastonbury Capital SCR SA
El apellido Cortina vuelve a estar de actualidad, esta vez por una incursión estratégica en el mundo de las finanzas. Myriam Lapique, viuda de Alfonso Cortina —expresidente de Repsol—, y sus hijos, Carlos y Felipe Cortina Lapique, han fundado Glastonbury Capital SCR, una sociedad de capital riesgo con la que gestionarán parte del patrimonio familiar. La firma estará administrada por Renta 4, entidad especializada en este tipo de vehículos de inversión, y cuenta con un capital inicial de 1.200.000 euros.
La familia se suma así a una tendencia en auge entre las grandes fortunas españolas: convertir el patrimonio heredado en motor de nuevas oportunidades, apostando por sectores emergentes y empresas en crecimiento. Este tipo de sociedades permite a los inversores diversificar su dinero de forma más activa y profesional, con un control casi total sobre las decisiones y con un interesante tratamiento fiscal (cuando procede).
Desde la muerte de Alfonso Cortina en plena pandemia, Myriam Lapique ha ejercido de guardiana silenciosa del legado familiar, que incluye una fortuna repartida entre inmuebles, tierras y una prestigiosa bodega. Carlos y Felipe, sus hijos, han ido ganando protagonismo en la toma de decisiones económicas y dan ahora un paso al frente con este nuevo proyecto.
Aunque es pronto para definir las inversiones de Glastonbury, el objetivo de este tipo de sociedades suele centrarse en apoyar startups, negocios tecnológicos o empresas consolidadas que buscan dar un salto de calidad.
El capital riesgo se ha convertido en una fórmula de éxito para muchas familias con grandes patrimonios, al ofrecer no solo rentabilidad sino también estabilidad y planificación de futuro. En ese sentido, los Cortina Lapique han optado por profesionalizar aún más su gestión, sin perder el control de su legado y con el respaldo de una gestora de confianza como Renta 4.
Alfonso Cortina fue uno de los grandes nombres del empresariado español. Ingeniero de formación y con una larga trayectoria en la banca y en la industria, alcanzó su mayor notoriedad como presidente de Repsol entre 1996 y 2004, etapa en la que consolidó la expansión internacional de la petrolera. Pertenecía a una influyente saga familiar ligada tanto al mundo de los negocios como al de la alta sociedad y la política. Alfonso era nieto del que fuera alcalde de Madrid Alberto Alcocer y Ribacoba, hijo del ministro Pedro Cortina Mauri y hermano del también empresario Alberto Cortina.
De su matrimonio con Myriam Lapique nacieron Carlos y Felipe Cortina Lapique. El primero, Carlos, es un discreto inversor casado con la fotógrafa Carla Vega-Penichet. El segundo, Felipe, es uno de los fundadores de la marca de moda Jimmy Lion, una firma que ha triunfado con su combinación de diseño llamativo y proyección internacional, y está casado con la interiorista Amelia Millán.
El apellido Cortina vuelve a estar de actualidad, esta vez por una incursión estratégica en el mundo de las finanzas. Myriam Lapique, viuda de Alfonso Cortina —expresidente de Repsol—, y sus hijos, Carlos y Felipe Cortina Lapique, han fundado Glastonbury Capital SCR, una sociedad de capital riesgo con la que gestionarán parte del patrimonio familiar. La firma estará administrada por Renta 4, entidad especializada en este tipo de vehículos de inversión, y cuenta con un capital inicial de 1.200.000 euros.