Patricia Llosa afronta su primer verano sin Mario Vargas Llosa en Marbella
La viuda del Nobel se deja ver junto a su hijo Álvaro en la ciudad andaluza, donde también ha pasado parte de sus vacaciones Isabel Preysler
El pasado mes de abril, el mundo de las letras se vestía de luto con la muerte de Mario Vargas Llosa. Desde entonces, su viuda, Patricia Llosa, había optado por un perfil bajo, apareciendo en contadas ocasiones en público y refugiándose en la intimidad familiar. Este verano, sin embargo, ha decidido tomarse un respiro y disfrutar de unos días de descanso en Marbella, un destino que reúne cada año a numerosas personalidades nacionales e internacionales.
Las fotografías que publicamos muestran a Patricia Llosa acompañada de su hijo Álvaro, con quien mantiene una relación especialmente estrecha. Madre e hijo se han dejado ver practicando deporte, caminando por la playa y compartiendo momentos de relax en un ambiente distendido. Para Patricia, este verano no es uno más: se trata del primero que pasa sin el Nobel, con quien compartió más de cinco décadas de vida (con conocidos paréntesis) y con quien tuvo tres hijos.
La elección de Marbella no es casual. La ciudad malagueña se ha consolidado como un refugio para quienes buscan combinar privacidad y glamour. Allí, Patricia se muestra serena, arropada por Álvaro, que en los últimos meses se ha convertido en su principal apoyo. Su presencia pública, aún discreta, simboliza un lento retorno a la normalidad después del duro golpe que supuso el fallecimiento de quien fuera su compañero tantos años. Se ha publicado, además, que madre e hijo podrían estar disfrutando de las bondades de la clínica Buchinger.
Curiosamente, en esas mismas fechas otra de las protagonistas habituales de la crónica social también disfrutaba de unos días en Marbella. Isabel Preysler, expareja de Vargas Llosa, ha pasado parte de sus vacaciones en la ciudad andaluza, donde suele acudir con frecuencia durante la temporada estival. Aunque sus caminos no se han cruzado, la coincidencia geográfica resulta inevitablemente llamativa.
Con este viaje, Patricia Llosa comienza a escribir un nuevo capítulo en su vida. A los 80 años, y tras una larga trayectoria compartida con uno de los escritores más influyentes de la literatura universal, afronta ahora un tiempo distinto en el que la familia se convierte en su gran sostén. Marbella, con su mezcla de calma y sofisticación, ha sido el escenario elegido para dar ese primer paso en soledad, aunque siempre acompañada por el cariño de los suyos.
El pasado mes de abril, el mundo de las letras se vestía de luto con la muerte de Mario Vargas Llosa. Desde entonces, su viuda, Patricia Llosa, había optado por un perfil bajo, apareciendo en contadas ocasiones en público y refugiándose en la intimidad familiar. Este verano, sin embargo, ha decidido tomarse un respiro y disfrutar de unos días de descanso en Marbella, un destino que reúne cada año a numerosas personalidades nacionales e internacionales.