Las fotos de Curro Romero saliendo del hospital: "A él le gusta la vida, quiere vivir"
El torero, que llevaba ingresado desde el pasado domingo, ha recibido el alta y ha salido junto a su mujer, Carmen Tello, en silla de ruedas
Las cámaras han captado este viernes las primeras imágenes de Curro Romero a la salida del hospital, donde ha permanecido ingresado varios días por una neumonía. El torero sevillano, de 91 años, ha aparecido en silla de ruedas, protegido tras unas gafas de sol y acompañado en todo momento por Carmen Tello, su inseparable esposa, que no se ha alejado de él ni un instante.
Con gesto sereno y palabras tranquilizadoras, ella ha sido la encargada de atender a la prensa y transmitir el mensaje de optimismo que tanto esperaban los aficionados y amigos del diestro. “Ha ido todo bien, muy bien, gracias a Dios. Tiene que seguir el tratamiento en casa. Antibiótico tiene que tomar todavía unos días”, ha asegurado Tello con la firmeza de quien ha estado pendiente de cada paso de la recuperación.
También ha relatado que su marido “estaba deseando llegar a casa” tras permanecer ingresado desde el pasado domingo. “Nada más llegar aquí dieron con la neumonía y lo atacaron pronto”, ha confirmado.
La sevillana, siempre cuidadosa en sus palabras, no ha ocultado la emoción al explicar cómo afronta Romero este nuevo susto: “A él le gusta la vida, quiere vivir, y las personas que quieren vivir, luchan mucho”. Precisamente ese deseo de seguir adelante es lo que, según su entorno, ha marcado la evolución favorable de estos días.
Tanto, que el torero ha rechazado regresar a casa en ambulancia. Es por ello, que su mujer ha tomado el volante para conducirlos de vuelta, una muestra más de esa normalidad que ambos buscan recuperar.
No es la primera vez en los últimos tiempos que el maestro de Camas preocupa a los suyos por problemas de salud. Este ingreso se suma a otros episodios recientes relacionados con complicaciones respiratorias.
Ya en mayo tuvo que ser hospitalizado por un cuadro similar, del que logró reponerse con antibióticos y cuidados médicos. La edad y sus antecedentes hacen que cualquier dolencia se viva con cautela, pero también ponen de relieve su fortaleza y capacidad de recuperación.
El veterano torero ha tenido que sortear varias dificultades médicas en los últimos años. En 2019 se enfrentó a un tumor en la laringe, que superó tras una operación y sesiones de quimioterapia. Poco después, una fractura de cadera lo obligó a pasar de nuevo por quirófano y redujo notablemente su movilidad, motivo por el que desde entonces aparece en público en silla de ruedas.
Aquellos episodios marcaron un antes y un después: redujo al máximo su vida social y solo se dejó ver en actos contados, como el homenaje que le brindó su amigo y compañero Espartaco. Esa retirada casi total de la escena pública no ha restado un ápice a su figura. Aunque se despidió de los ruedos en el año 2000, Curro Romero sigue siendo un símbolo vivo de Sevilla.
Las cámaras han captado este viernes las primeras imágenes de Curro Romero a la salida del hospital, donde ha permanecido ingresado varios días por una neumonía. El torero sevillano, de 91 años, ha aparecido en silla de ruedas, protegido tras unas gafas de sol y acompañado en todo momento por Carmen Tello, su inseparable esposa, que no se ha alejado de él ni un instante.