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Los personajes secundarios que también salen en el libro de Isabel Preysler: sus hermanos, Ricardo Bofill o "Anna K"
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Los personajes secundarios que también salen en el libro de Isabel Preysler: sus hermanos, Ricardo Bofill o "Anna K"

La filipina ha publicado su libro de memorias, 'Mi verdadera historia', donde hace repaso de los grandes momentos de su vida, salpicada de nombres propios

Foto: Isabel Preysler, en una fotografía promocional. (Gtres)
Isabel Preysler, en una fotografía promocional. (Gtres)

La publicación de las memorias de Isabel Preysler, 'Mi verdadera historia' (Espasa), es uno de los acontecimientos editoriales de la temporada. Los episodios vitales de la biografía de la filipina se han entretejido con la historia de este país durante los últimos 50 años. Aunque ya había en el mercado varios libros sobre Preysler, ninguno estaba firmado por su puño y letra, con los "matices" —como ella misma recalcó en la multitudinaria rueda de prensa de presentación del libro— que siempre tiene la vida.

Pero la historia nunca la protagoniza uno solo. En el relato de Preysler, como en el de cualquiera, aparecen muchos personajes secundarios que durante un tiempo compartieron peripecias y disgustos -también alegrías- con la filipinia. El primero que aparece en su libro es Junie Kalaw, un 'playboy' del que se enamoriscó en la adolescencia y la principal razón por la que sus padres la sacaron de Manila. Todo lo que sucedió con él "fue el motivo por el que vivo en España desde el 1 de marzo de 1969". Volvieron a verse muchos años después, cuando él, que nunca se casó, estaba ya enfermo de un cáncer terminal.

placeholder Preysler, con su libro en la presentación. (Europa Press)
Preysler, con su libro en la presentación. (Europa Press)

También están sus cinco hermanos (Enrique, Victoria, Carlos, Joaquín y Beatriz). Las grandes tragedias de Isabel han tenido que ver con ellos. El mayor, Enrique, "era entusiasta, listo y tan guapo y atractivo que tenía muchas novias, las niñas más monas de Manila". Falleció a la edad de 25 años por un desgraciado accidente por la mala combustión de un calentador de agua. Carlos, que tenía 16 cuando comenzó a consumir drogas, las compraba en la puerta del colegio. "Su años de adicción y su larga estancia en la cárcel le pasaron factura y en 2013, a los 59 años, murió de una hepatitis C [...] Mi hermano era una buena persona, a la que la droga destruyó la salud, la alegría y la vida. Un triste ejemplo de lo que las drogas pueden hacerle no solo a un individuo, sino a toda una familia". También su hermana Beatriz falleció víctima de un cáncer, y su madre, Betty, que hoy descansa junto a su padre y sus tres hijos en el cementerio de San Antonio, en Manila.

El chivatazo de la duquesa de Sevilla

Entre las anécdotas que cuenta en el libro, Isabel Preysler revela quién le contó a Jaime Peñafiel, por entonces redactor jefe de '¡Hola!', que estaba saliendo con Carlos Falcó, marqués de Griñón. Llevaban un año saliendo a escondidas y no se había hecho público que se había separado de Julio Iglesias. "Jaime me llamó un día para decirme que alguien había dejado un mensaje en el contestador de la revista diciendo que yo salía con Carlos Griñón [...] Cuando Jaime reprodujo el mensaje reconocimos la voz inmediatamente: era Beatriz von Hardenberg, duquesa de Sevilla, a quien delató su inconfundible acento alemán. Jamás entendí por qué lo hizo". Aquello derivó en un comunicado de separación que redactaron conjuntamente Jaime y Julio y que salió publicado en la portada de la revista.

placeholder Beatriz e Isabel Preysler, hermanas, en una foto de archivo. (Gtres)
Beatriz e Isabel Preysler, hermanas, en una foto de archivo. (Gtres)

Otro personaje secundario en el libro (que no en la vida de Preysler) es Elvira Olivares, a la que apodaban la seño, quien se mudó con los hijos mayores de Isabel a Miami cuando estos se marcharon tras el secuestro del doctor Iglesias Puga. "A día de hoy, soy consciente de que sin la seño jamás hubiera podido sobrellevar la separación de mis hijos. Es un miembro más de la familia y una pieza fundamental de nuestra vida [...] Elvira llegó incluso a renunciar a formar su propia familia para seguir a su lado". Elvira estuvo viviendo con Enrique Iglesias hasta su jubilación.

De su hija Chábeli habla con admiración y la retrata como una mujer de una profunda bondad. La prensa española no la conoce, se lamenta, y es verdad que el episodio de su boda temprana con Ricardo Bofill no le hizo justicia. Preysler habla de Ricardo sin paños calientes: "Su matrimonio apenas duró un año y medio en buena parte por culpa de los problemas de Ricardo con las drogas". Chábeli lo sabía, pero "le había jurado que cambiaría con su ayuda y ella le había creído". "Desgraciadamente no fue así. Mi hija, que lo pasó muy mal, le pidió que se fuera de casa y Ricardo se instaló en South Beach en donde empezó a vivir la noche de Miami y conoció a Paulina Rubio".

placeholder Ricardo Bofill. (Gtres)
Ricardo Bofill. (Gtres)

De Julio José y Enrique habla también con admiración. Y revela que a la tenista Anna Kournikova, la mujer de Enrique, la llaman Anna K para distinguirla de Ana Boyer. "Anna K y Enrique son unos padres maravillosos. Desde que nacieron, y a pesar de tener unas 'nannies' estupendas, se han ocupado personalmente de sus hijos bañándolos, poniéndoles los pañales, dándoles sus primeras papillas". Preysler tiene la teoría de que si Enrique no ha caído en el lado oscuro de la música "es porque en realidad su vida ha cambiado poco". "Desde pequeño vivió, como sus hermanos, en un mundo privilegiado fruto de la fama mundial de su padre y aprendió a vivir con lo bueno y lo malo que esa fama conlleva".

Entre la galería de personajes secundarios que transitan por la autobiografía, la socialité se detiene un momento en la periodista peruana Mona Jiménez, "una mujer con carácter y visión que consiguió reunir en el salón de su casa a muchas de las principales personalidades del momento". Conocerla le cambió la vida. Un día acudió a la invitación de Jiménez para comer sus famosas lentejas de los lunes, y a su izquierda se sentó Miguel Boyer, "socialista, economista y una gran promesa". "Hablamos sin parar y el tiempo se nos pasó volando". El resto es historia.

La publicación de las memorias de Isabel Preysler, 'Mi verdadera historia' (Espasa), es uno de los acontecimientos editoriales de la temporada. Los episodios vitales de la biografía de la filipina se han entretejido con la historia de este país durante los últimos 50 años. Aunque ya había en el mercado varios libros sobre Preysler, ninguno estaba firmado por su puño y letra, con los "matices" —como ella misma recalcó en la multitudinaria rueda de prensa de presentación del libro— que siempre tiene la vida.

Isabel Preysler
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