Patricia Conde: “Monólogos, teatro, ficción, entretenimiento… lo hice todo porque nadie me dijo que tenía que elegir”
Con motivo de su 25º aniversario delante de las cámaras, repasamos con la actriz los mayores hitos de su trayectoria en televisión y la gran pantalla, además de los proyectos en los que se encuentra inmersa actualmente
Patria Conde, durante su sesión fotográfica para Vanitatis. (Body: Tezenis/ Zapatos: HM Studio)
Su prolífica trayectoria de 25 años frente a las cámaras se sostiene sobre una fórmula de éxito infalible. Y no, aunque muchos podrían pensar lo contrario, no reside únicamente en su capacidad de hacer magia ante el espectador, diluyendo los límites entre su esencia y la de sus personajes. La otra parte de la ecuación está en su personalidad. Sorprendentemente, Patricia Conde no es extrovertida. Es cercana, risueña, tremendamente honesta y una aliada fiel de las nuevas aventuras. En definitiva: una mujer de valor Vanitatis.
Quizá sean estos ingredientes, sumados a su talento innato para la interpretación, los que le han permitido construir un currículum impecable. Este 2025, cuando celebra un cuarto de siglo en la vida pública, lo confirma: solo en el último año ha participado en casi una decena de proyectos. En televisión, ‘El Desafío’ para Antena 3; en plataformas, ‘Atasco’ en Prime Video y ‘Machos Alfa’ en Netflix; en cine, ‘Sujétame el cubata’ y ‘Una pistola, una bala y un oso panda’. Y, mientras publicamos este reportaje, viaja a las Islas Canarias con una nueva serie bajo el brazo. La definición perfecta de reinventarse. Ahora, con Vanitatis, decide hacer un paréntesis en este frenesí para celebrar y reflexionar sobre su recorrido.
Camisa: PAROSH/ Traje: Pinko
PREGUNTA: No sé si estás de acuerdo con eso de que el humor es una herramienta únicamente al alcance para las personas de alta inteligencia (también emocional)
R: Creo que el humor es una forma de mirar, una capacidad o un don… En parte, sí, es una forma de inteligencia, pero tiene que ver más con la sensibilidad, la observación y cierta lucidez emocional. Es decir, no tiene que ver con la inteligencia académica, sino con esa capacidad más sutil, más viva de relacionar o enlazar conexiones inesperadas entre ideas, situaciones y emociones. El humor nace ahí, en esa agilidad mental que es capaz de detectar el ángulo oculto de una realidad cotidiana y transformarla en una revelación divertida. El humor es una forma de entender el mundo, no de estudiarlo.
Aunque una parte de mi carrera ha estado vinculada a la comedia, nunca me he considerado humorista. Puedo hacer monólogos, sketches, personajes dispares, pero soy actriz. El humor ha sido simplemente un lenguaje más, algo intrínseco en mí, no una identidad profesional.
Top: La Nouvelle/ Set lencería: Chantelle/ Calzado: Ferragamo
P: Pero, realmente, en vuestro día a día las humoristas/actrices no sois personas tan sumamente extrovertidas, sino más bien al contrario…
R: Durante la época de ‘Sé lo que hicisteis’, la gente solía sorprenderse cuando me conocía fuera de cámara, porque soy una persona muy tranquila, bastante tímida y muy observadora. En realidad, soy una mujer normal, amo lo cotidiano y llevo una vida bastante sencilla.
P: ¿De qué te ha salvado el humor en la vida?
R: Más que salvarme, me ha acompañado en momentos de tensión o de tristeza, el humor ha sido una manera de recordar que todo tiene otra perspectiva. Sin embargo, mi verdadero refugio siempre ha sido la introspección, la lectura, la familia, el cine, la creatividad… y un cierto sentido de realidad que me ha obligado a mantener los pies en el suelo incluso en los momentos más ruidosos.
(Vestido: Alexandrino/ Zapatos: Lodi
P: Tú fuiste una pionera en el sector, especialmente dentro de los formatos de televisión con ‘El Informal’, pero, especialmente, presentando ‘Sé lo que hicisteis’, que te valió varios premios. ¿Sientes que sentaste un precedente o pusiste una especie de sello o escuela en la forma de trabajar o entender el humor por parte de las mujeres?
R:En aquel momento no era consciente de que estaba “abriendo camino”. Trabajaba, aprendía y me divertía. Fue un entorno mayoritariamente masculino, y quizá por eso aportamos un punto de vista diferente. Con el tiempo me han dicho que marcamos una manera nueva de hacer humor desde lo femenino, pero no fue algo deliberado. Simplemente aporté mi mirada, mi forma de ser y mi ética de trabajo. Y si eso sirvió para que otras mujeres se atrevieran, me hace profundamente feliz.
Vestido: De la cierva y Nicolás
P: Muchos telespectadores son incapaces de realizar la distinción entre la persona del personaje. ¿Tú consigues hacerlo contigo misma o, en ocasiones, te has sentido devorada por tu personalidad ante las cámaras y los focos?
R: Realmente es el mejor halago que podía recibir en cuanto al resultado de mi trabajo. Interpretar es jugar. No viene tanto de la concentración como de la imaginación y el que consigue crear la imagen que quiere en la mente del espectador… está haciendo magia.
Hay algo que a veces se pasa por alto cuando se habla de ‘Sé lo que hicisteis’, ese personaje que mucha gente recuerda, no nació de la nada ni era un reflejo literal de mi personalidad. Era una construcción artística. Era el personaje que Ángel Martín creó en sus guiones, además del director del programa, era él quien me apuntaba tonos, ritmos, remates y matices. Él marcaba un estilo, una forma de decir las cosas, una energía muy concreta… y yo la ejecutaba. Y, sí, lo realmente curioso es que mucha gente se quedó en “si era o no era así en la vida real”.
Vestido: Maje.
P: Durante mucho tiempo se jugó con la idea de la rubia ingenua, y tú supiste darle la vuelta con humor e inteligencia. ¿Sientes que ese papel te sirvió como trampolín para mostrar tu talento o fue una etiqueta que tuviste que romper con esfuerzo?
R: La referencia de mi personaje de ‘Sé lo que hicisteis’ era Phoebe Buffay el personaje de la serie ‘Friends’ interpretado por Lisa Kudrow. Para mí lo importante no era la etiqueta, sino el resultado final del programa y cómo encajaba todo el conjunto. Sin embargo, me di cuenta de que mis compañeros también hacían personajes muy marcados y nadie les preguntaba si “eran así” en su vida real. Creo que esto es algo que a las mujeres nos ocurre más que a los hombres, y no sé por qué sigue pasando en el siglo XXl.
Look: De la cierva y Nicolás.
A veces se confunde personaje con persona, y eso dice más de la percepción social que del trabajo actoral. En el humor existe un cliché eterno: el listo y el torpe. El torpe representa a la sociedad, dice lo que cualquiera piensa y no se atreve; el listo usa a ese personaje para explicar, traducir y ordenar la lógica de la escena. Este desequilibrio presente desde Shakespeare y la comedia del siglo XVI hasta hoy es imprescindible, porque sin diferencia no hay conflicto y sin conflicto no hay risa. Es una herramienta narrativa y social que lleva siglos demostrando que el humor nace del contraste y de la imperfección humana.
El “torpe”, en realidad, es un genio disfrazado: una parodia de nosotros mismos como sociedad. Durante el programa este rol iba cambiando entre nosotros, nos íbamos turnando en base a las características del personaje. Yo intentaba que todos ellos estuvieran satisfechos y felices defendiendo los guiones de la mejor manera. Solo me centré en hacer mi papel lo mejor posible y en que el programa funcionara.
P: Algo alentador en ese recorrido es que a día de hoy hay más cómicas frente al espectador. ¿Qué ha cambiado y por qué ha cambiado?
R: Ha cambiado la mirada social y, sobre todo, la necesidad de escuchar voces distintas. Antes parecía que el humor tenía un dueño; ahora se entiende que la comedia también es una forma de pensamiento crítico y que las mujeres tienen muchísimo que aportar ahí. Creo que lo más sano que nos está pasando como sociedad es que empezamos a cuestionar cosas que hace unos años era impensable exponer. En la serie ‘The Marvelous Mrs. Maisel’, comedia ambientada a finales de los 50 creada por Amy Sherman-Palladino y protagonizada por Rachel Brosnahan ,lo cuentan muy bien. Muchas veces parece que fue ayer cuando las mujeres no teníamos derechos y libertades.
Look: Elisabetta Franchi. Botas: Alma en pena.
P: ¿Sientes que esto ha marcado una mayor evolución en tú estos últimos 15 años de trabajo? ¿Qué le dirías a la Patricia de entonces o qué no volverías a hacer? A veces las ganas y el ímpetu de la juventud nos llevan a realizar locuras en el trabajo…
R: Le diría que no escuche opiniones no constructivas. Que lamentable las lamentaciones no valen para nada. Que no se deje debilitar por quienes piensan que una mujer no puede llegar más lejos de lo que se espera de ella. Que no se asuste de algunas reacciones porque cuando una mujer es bonita incomoda; si además es lista, incomoda más; y si además destaca, se vuelve insoportable para algunos. Que aprenda a protegerse…Con los años aprendes a abstraerte de lo que no puedes controlar. Y, cuando lo haces, aparecen caminos que antes no estaban.
Camisa: PAROSH/ Traje: Pinko
P: Es más, aludiendo a uno de tus últimos proyectos, ‘Machos Alfa 4’, ahora incluso nos reímos de esa masculinidad frágil de los hombres…
R: El humor permite hablar de cosas muy serias sin levantar muros. Lo que más me gusta es que sirve como espejo, no como látigo. Y también pone en evidencia algo preocupante de nuestra época: la tendencia a juzgar antes de pensar. Lo veo constantemente, sobre todo en redes sociales: la gente lanza la piedra antes de leer el titular o investigar sobre algo. Falta reflexión, falta contexto, falta pausa. Y el humor, curiosamente, puede ayudar a recuperar esa perspectiva.
P: No paras de acumular proyectos. ‘El Desafío’, ‘Atasco’ en Prime Video, ‘Cazadores de imágenes’ en La Sexta… ¿qué significa para ti seguir reinventándote en la televisión y el cine?
R: Reinventarse significa mantener viva la curiosidad… es un proceso profundo, honesto y valiente de transformación personal. No es cambiar quién eres, sino redescubrirte, reorganizar tus prioridades y permitir que una nueva versión de ti —más alineada con tu verdad— salga a la luz. No necesito demostrar nada, pero sí necesito sentir que sigo creciendo. Cada proyecto me obliga a mirarme con ojos nuevos, a abrir otra puerta y a explorar un matiz distinto. Nunca he creído en las carreras lineales; me gusta la sensación de que aún hay mucho por descubrir.
P: Empezaste con tan solo 19 años y tus proyectos siguen abarcando un espectro amplísimo...
R: Es que cuando empecé, como no me dijeron que tenía que elegir, lo hice todo: monólogos, teatro ficción, entretenimiento... Entonces, así he seguido estos 25 años. Me da igual hacer una convención para 5.000 personas, que llevar el peso de un programa de humor, que hacer un monólogo o una obra de teatro, un drama, una comedia... Nadie me ha preguntado nunca a la hora de contratarme. Por eso, no me he blindado a nada y quizás sea el motivo por el que la gente se pregunta si soy actriz, presentadora, humorista...pero tampoco entiendo esa necesidad de etiquetar; ni la duda.
En Estados Unidos hay mucha gente que es así, profesionales 360º. Aquí somos pocos: Andreu Buenafuente, Silvia Abril, Arturo Valls, Santiago Segura... Somos profesionales que podemos defender igual un proyecto que otro. Yo me siento cómoda con todo y jamás diré "hago solo cine o 'stand up comedy'". Abrazo cualquier propuesta que pueda aportarme algo positivo o suponerme un nuevo reto.
Look: Bimba y Lola/ Joyas: Alya Martín.
P: Has conseguido el sueño de muchos y muchas, vivir siendo artista. Sino que se lo digan a Saúl, el protagonista de 'Una pistola, una bala y un oso panda', la película que acabas de terminar de rodar. Haciendo alusión a otra vallisoletana, ¿Cómo fue ese momento de decirle a tus padres ‘Mamá quiero ser artista’?
R: Sucedió de forma natural. En mi casa siempre hubo humor, música y creatividad, así que no les sorprendió del todo. Yo imitaba, observaba y creaba desde pequeña. No sabía hasta dónde llegaría, pero sí sabía que ese era mi camino. A veces la intuición es más fuerte que la lógica. ‘Una pistola, una bala y un oso panda’ de Oriol Cardús, ha sido un regalo inesperado, una caramelo de comedia muy especial que se estrenará a principios de 2026
P: Además, por si fuera poco fácil de entender, te dedicas a hacer el cine español del que reniega gran parte de la población (sobretodo la más ‘snob’), pero que después se consume en masa. Un ejemplo es ‘Sujétame el cubata’ de JJ Vaquero, en la que también participas. ¿Cómo cambiar ese concepto manido?
R: El cine español es mucho más rico de lo que algunos quieren creer. Y como siempre sucede, hay de todo, no hay que generalizar y más cuando se trata de gustos. Hay películas que para mí son lentas, aburridas, no me mueven por dentro y sin embargo reciben premios. Nuestro cine es honesto: refleja cómo somos, con nuestras luces y nuestras contradicciones. Tal vez lo que habría que cambiar es la mirada, no el cine.
Gabardina: Lecruele/ Zapatos: Lodi
P: Porque además todos los profesionales de la interpretación dicen que es muchísimo más difícil hacer humor que tragedia…
R: La comedia tiene una precisión quirúrgica: ritmo, pausa, timing… La tragedia tiene su profundidad, por supuesto, pero la risa es honesta e inmediata. No se puede fingir. Cada registro tiene su complejidad, pero al final, da igual el género, se trata de escuchar, de respirar y de poner verdad en lo que haces.
P: Para drama sumarse al elenco de ‘El Desafío’, al menos eso parece desde fuera; debe ser durísimo. Pero, ¿te ha flipado la experiencia, verdad?
R: Durísimo, sí, pero muy revelador. ‘El Desafío’ te obliga a enfrentarte a ti misma, sin personajes que te sostengan. Es una prueba muy física, muy mental pero también emocional. Y, aunque había momentos de miedo y agotamiento, me demostró que soy más fuerte de lo que pensaba. Ahí no hay artificio: eres tú, tus límites, tu mente y tu energía real. Aprendes a gestionar el miedo, la frustración y la presión de una forma muy honesta.
Vestido: Maje
P: ¿Aceptaste esta propuesta de Antena 3 por alguien más que por tí misma?
R: Siempre me ha gustado demostrarme a mí misma que soy capaz de superar situaciones complicadas sin que suponga un drama, también quería que mi hijo me viera intentarlo, aunque fallara. Creo que el mejor ejemplo que se le puede dar a un niño es mostrarle que el esfuerzo, la vulnerabilidad y la constancia también son formas de valentía. Ha sido una experiencia increíble, he conocido a un equipo maravilloso que me ha aportado más cosas de lo que ellos creen y siempre les estaré muy agradecida por ello.
P: A la par que una tía 360º y completamente aventurera, también prestas una especial atención a la salud y particularmente al envejecimiento como cofundadora de Actiage. ¿Qué hábitos están acortando nuestra esperanza de vida en este universo frenético?
R: Principalmente, la falta de descanso y la velocidad a la que vivimos. La prisa permanente, el estrés crónico, la desconexión emocional… Vivimos tan deprisa que no nos da tiempo ni a pensar. Y la salud empieza ahí: en la mente, en la calma, en la capacidad de escucharnos antes de que el cuerpo nos obligue a parar.
Vestido: Samsoe
P: Hay una creencia de que nos cuidamos simplemente por físico, porque se trabaja delante de las cámaras, pero es una filosofía que va mucho más allá…trasciende lo físico. Es más, una forma de mimar nuestro cuerpo y organismo, ¿no?
R: Cuidarse no es una cuestión estética; es una cuestión de energía, de bienestar, de claridad mental. Es una forma de decirle al cuerpo: “Gracias por traerme hasta aquí, ahora te cuido yo”. Y eso no tiene nada que ver con un espejo, sino con la vida diaria.
P: Mirando hacia el futuro, ¿qué retos te ilusionan más y cómo piensas abordarlos con la misma elegancia y humor que te caracteriza?
R: Me ilusiona seguir creciendo como actriz, volver al teatro… saltar al thriller, a la acción, explorar proyectos que me permitan mostrar nuevas capas. Y, por supuesto, seguir creando, pensando y observando. La elegancia, para mí, no tiene que ver con la apariencia, sino con la actitud: actuar con calma, con respeto, con profundidad. Y el humor es simplemente una forma de recordarme que la vida, incluso en sus momentos más serios, necesita un poco de luz.
Su prolífica trayectoria de 25 años frente a las cámaras se sostiene sobre una fórmula de éxito infalible. Y no, aunque muchos podrían pensar lo contrario, no reside únicamente en su capacidad de hacer magia ante el espectador, diluyendo los límites entre su esencia y la de sus personajes. La otra parte de la ecuación está en su personalidad. Sorprendentemente, Patricia Conde no es extrovertida. Es cercana, risueña, tremendamente honesta y una aliada fiel de las nuevas aventuras. En definitiva: una mujer de valor Vanitatis.