A Elsa Pataky le va bien. Muy bien. Consolidada como actriz internacional y convertida desde hace años en uno de los grandes referentes del estilo de vida saludable, el fitness y el bienestar, su imagen pública atraviesa un momento sólido y coherente con los proyectos que impulsa fuera y dentro de España. Acaba de lanzar Forever, un producto en colaboración con el laboratorio español Longevitas que está especialmente pensado para mujeres en la menopausia o en la premenopausia y ya está triunfando. Todo lo que toca se convierte en oro, y sin embargo, ese éxito personal y profesional no ha tenido reflejo en su estructura empresarial en nuestro país.
Hasta la fecha, la actriz mantenía activas dos sociedades en España, Inguz Society S.L. y Pataky Sartorius S.L., ambas de carácter personal y vinculadas a la gestión de su imagen, actividades creativas y proyectos relacionados con la comunicación, la producción y el bienestar. Las dos compañías venían arrastrando resultados negativos y una actividad económica muy limitada, con balances reiteradamente en números rojos.
Ese escenario se ha traducido ahora en el cierre de una de ellas. Según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) publicado el pasado 19 de diciembre, Inguz Society ha sido disuelta de forma voluntaria y extinguida, con Elsa Pataky (cuyo nombre real es Elsa Lafuente Medianu) cesando como administradora única y asumiendo el cargo de liquidadora para culminar el proceso.
Aunque lleva años residiendo fuera de España, Elsa Pataky mantiene una relación constante con Madrid, ciudad a la que viaja con frecuencia y donde dispone de un ático en el barrio de Chamberí. Las firmas nacionales continúan recurriendo a su imagen para campañas y lanzamientos, una actividad que canalizaba a través de Inguz Society, sociedad de la que era administradora única. La mercantil estaba orientada a la gestión de trabajos publicitarios y artísticos vinculados a la explotación comercial de su imagen. Dado que su presencia en España es intermitente, su madre, Cristina Medianu, figuraba como apoderada.
Los números de la empresa, sin embargo, no acompañaban. Las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil reflejan que Inguz Society cerró 2023 (último año que presentó) con pérdidas, una situación que ya se había repetido el ejercicio anterior. La sociedad presentaba una estructura patrimonial muy reducida, con un activo total de 45.798 euros. El patrimonio neto era negativo (–70.067 euros) debido a las pérdidas acumuladas de ejercicios anteriores, que superaban ampliamente el capital social de 3.010 euros. La escasa actividad y el desequilibrio financiero que se prolongaba en el tiempo han llevado finalmente a la actriz a disolver esta empresa.
Elsa Pataky y Chris Hemsworth, en Cannes, junto a Anya Taylor-Joy. (Reuters)
Así, a Elsa Pataky ya solo le queda una empresa en nuestro país, Pataky Sartorius, S.L. Dedicada a actividades de postproducción cinematográfica, audiovisual y televisiva, durante un tiempo la intérprete compartió la administración con Fernando Sartorius Milans del Bosch, entrenador personal y colaborador habitual en sus proyectos editoriales ligados al fitness. Actualmente ella es la adiministradora única.
Hace unos días, en noviembre, Pataky dio su visto bueno a las cuentas de 2024 de esta sociedad, que está prácticamente inactiva, tal y como reflejan los datos. La empresa no registró ingresos durante el ejercicio y cerró el año con pérdidas cercanas a los 500 euros, una cifra modesta pero reveladora de que no hubo apenas movimiento. La compañía se mantiene con recursos muy limitados, sin empleados y con gastos mínimos ligados al funcionamiento básico, lo que apunta a una estructura residual más orientada a conservar la sociedad que a desarrollar una actividad real en el mercado.
La marca personal de Elsa Pataky atraviesa uno de sus momentos más sólidos, con nuevos lanzamientos y una imagen pública alineada con el bienestar y la longevidad. De ahí que la disolución de esta sociedad apunte más a una reorganización práctica que a un revés profesional, reforzando la idea de que la gestión de sus negocios y derechos se ha desplazado definitivamente fuera de nuestro país, allí donde hoy concentra su actividad y su residencia habitual.
A Elsa Pataky le va bien. Muy bien. Consolidada como actriz internacional y convertida desde hace años en uno de los grandes referentes del estilo de vida saludable, el fitness y el bienestar, su imagen pública atraviesa un momento sólido y coherente con los proyectos que impulsa fuera y dentro de España. Acaba de lanzar Forever, un producto en colaboración con el laboratorio español Longevitas que está especialmente pensado para mujeres en la menopausia o en la premenopausia y ya está triunfando. Todo lo que toca se convierte en oro, y sin embargo, ese éxito personal y profesional no ha tenido reflejo en su estructura empresarial en nuestro país.