El duque de Alba y sus hijos abrazan los fondos europeos y lanzan varias webs
La Casa de Alba ha decidido modernizar y digitalizar la imagen de su histórico negocio agrícola
La Casa de Alba, una de las sagas nobiliarias más prestigiosas y antiguas de España, no ha querido quedarse al margen de la gran ola de modernización financiada por Europa. A través de los fondos Next Generation, el duque de Alba y sus hijos han impulsado el lanzamiento de las páginas web de tres de sus principales sociedades agrarias, una iniciativa que evidencia cómo esta histórica familia ha sabido ver la oportunidad de actualizar un sector tradicionalmente alejado de lo digital como es el agrícola.
Las empresas que estrenan web corporativa son Euroexplotaciones Agrarias, Agricor San Carlos y Agrocarpio San Fernando, todas ellas vinculadas a la explotación de fincas rústicas, la actividad agrícola y ganadera y la gestión del patrimonio rural familiar. Juntas conforman una parte esencial de la rama agraria de la Casa de Alba, una estructura empresarial que funciona, en la práctica, como una gran pyme diversificada con intereses repartidos en distintos ámbitos económicos.
En el reparto de responsabilidades, cada sociedad está administrada por un miembro distinto de la familia. Euroexplotaciones Agrarias S. A. está administrada por el propio duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, y cuenta con una trayectoria de varias décadas centrada en la producción agrícola combinada con ganadería y la gestión de explotaciones agrarias y forestales. Agricor San Carlos S. L., constituida en 2022, está administrada por el hijo menor del duque, Carlos, conde de Osorno, mientras que Agrocarpio San Fernando S. L., creada ese mismo año, depende de Fernando Fitz-James Stuart, primogénito, duque de Huéscar y actual heredero del título Alba.
Aunque se trata de sociedades distintas, las tres páginas web presentan un diseño y una estructura prácticamente idénticos, con una estética sobria, contenidos corporativos claros y un enfoque eminentemente informativo. Todas incluyen apartados dedicados a la actividad de la empresa, sus valores, el compromiso con la sostenibilidad y los datos de contacto, lo que refuerza la imagen de grupo y transmite una estrategia digital coordinada. Las diferencias se limitan a matices en la descripción de las actividades específicas de cada explotación.
El desarrollo de las webs se ha realizado a través del Kit Digital, el programa impulsado por el Gobierno dentro del marco de los fondos europeos Next Generation EU para fomentar la digitalización de pymes y autónomos. El trabajo ha sido ejecutado por Appsur, una empresa cordobesa especializada en la captación de estas ayudas y en la implantación de soluciones digitales, reconocida además como Pyme del Año de Córdoba por la Cámara de Comercio. En este tipo de proyectos, el coste subvencionable para la creación de una web corporativa suele situarse en una horquilla aproximada de entre 2.000 y 6.000 euros, en función de las funcionalidades, el número de empleados de la empresa y el grado de personalización.
Esta apuesta por la digitalización no es un movimiento aislado. La Casa de Alba lleva tiempo revolucionando la gestión de su patrimonio en distintos frentes, combinando tradición y nuevas fórmulas de negocio. En paralelo al impulso tecnológico de su rama agraria, la familia avanza también en su proyecto de pisos turísticos en el entorno del Palacio de Liria, una iniciativa inmobiliaria que refleja la misma filosofía: profesionalizar, rentabilizar y modernizar un legado histórico para poder preservarlo en las mejores condiciones.
La Casa de Alba, una de las sagas nobiliarias más prestigiosas y antiguas de España, no ha querido quedarse al margen de la gran ola de modernización financiada por Europa. A través de los fondos Next Generation, el duque de Alba y sus hijos han impulsado el lanzamiento de las páginas web de tres de sus principales sociedades agrarias, una iniciativa que evidencia cómo esta histórica familia ha sabido ver la oportunidad de actualizar un sector tradicionalmente alejado de lo digital como es el agrícola.