El imperio inmobiliario de Simeone y Carla Pereyra: más ladrillo y más músculo (aunque 2024 cierre en rojo)
Carpersim, la inmobiliaria de la pareja, acaba de presentar sus cuentas del ejercicio 2024: eleva su inversión en inmuebles, aumenta ingresos por alquiler y consolida un patrimonio neto de 30 millones en plena fase de inversión
Mientras el Atlético está pendiente de la repesca para saber si jugará en Champions, el brazo inmobiliario de Diego Pablo Simeone y Carla Pereyra va también viento en popa y en plena fase de inversión. Sin entrar en análisis deportivos, que no proceden, la casualidad ha querido que la empresa inmobiliaria de la pareja, Carpersim SL, haya enviado al Registro Mercantil su balance de cuentas del ejercicio 2024 también estos días. Un informe que permite asomarse (aunque sea parcialmente) a los números que maneja la empresaria argentina, cerebro y alma del proyecto, en un negocio que es el buque insignia del patrimonio familiar.
Madrid sigue siendo el tablero de juego de la pareja, y es en la capital donde Carpersim ha ido reforzando su estrategia. Según reveló Pereyra en una entrevista, Carpersim maneja una cartera de 180 apartamentos y siete edificios. En la memoria depositada, la compañía define una actividad amplia (compra, promoción, rehabilitación y explotación de inmuebles), pero el retrato que dibujan las cifras es el de una inmobiliaria patrimonial que crece a golpe de activos. Si en 2023 la sociedad declaraba 13,85 millones en inversiones inmobiliarias, en 2024 mantiene ese volumen (13,79 millones) y, además, aumenta con fuerza el inmovilizado material, que pasa de 13,4 millones a 19,3 millones. En conjunto, el total de activos roza los 39,7 millones de euros.
La cartera de Pereyra y Simeone incluye apartamentos y estudios por todo el centro de Madrid que rentabilizan a través del alquiler en la página MyLocation. También residencias de estudiantes. La cifra de negocios (en la práctica, ingresos por alquileres) subió en el ejercicio 2024 hasta los 330.782 euros, frente a los 91.769 del año anterior. Es un dato muy significativo en sociedades de este tipo: cuando el ladrillo entra en fase de inversión (compra, reforma, reposicionamiento), los ingresos tardan en acompasarse, pero cuando llegan lo hacen con más regularidad. Para sostener esa expansión, Carpersim tiene varias hipotecas y mantiene una estructura de financiación relevante, con deuda a largo plazo de 9,4 millones (parte de ella con entidades de crédito) y el resto de obligaciones financieras asociadas a su operativa.
Además, como reveló entonces Vanitatis en exclusiva, a principios de 2024 la pareja constituyó otra empresa, Tres Cantos 1415, a través de la cual adquirieron un terreno de casi una hectárea en la zona más codiciada de Tres Cantos, donde se encuentra la sede de Netflix y el Hospital Universitario HM Tres Cantos. La ciudad, que busca situarse como el 'Silicon Valley' madrileño, es un caramelo inmobiliario (según los expertos) y demanda equipamientos que vayan al compás. La pareja está construyendo allí dos edificios y 140 apartamentos, un desarrollo que tiene "entusiasmada" a la esposa del entrenador argentino. Esta SPV (sociedad XX), que controlan a través de Carpersim, también ha presentado sus cuentas esta semana. En su primer ejercicio, la empresa ya refleja más de 4,8 millones de euros invertidos en el proyecto, financiados en gran parte con aportaciones del grupo familiar y el apoyo de la banca.
Eso sí, 2024 cierra en negativo: la compañía registra unas pérdidas de 473.172 euros. La explicación está, sobre todo, en el coste del dinero y en los gastos propios de una etapa inversora: los gastos financieros escalan a 263.167 euros, a lo que se suman amortizaciones y otros ajustes contables. Dicho de forma sencilla: en el inmobiliario, muchas veces la cuenta de resultados va por detrás del balance. Primero se invierte, se rehabilita y se financia; el retorno llega cuando los activos están plenamente en explotación (o, si hay rotación, cuando se culminan las operaciones). Aun así, Carpersim presume de una solvencia envidiable: 503.150 euros en tesorería y un patrimonio neto de 30,07 millones, impulsado principalmente por las aportaciones de los dos socios.
Carla Pereyra y Diego Pablo Simeone forman una de las parejas más estables del panorama social. Desde que comenzaron su relación tras un encuentro casual en un restaurante, siempre se han mostrado felices y accesibles con la prensa. La pareja anunció en junio de 2019 que se había casado en una ceremonia civil en Argentina; pocos meses después, el 7 de septiembre, organizaron una celebración para sus amigos en el Castello di Casole, entre las ciudades de Florencia y Siena. Sobre el papel, en el negocio inmobiliario van al 50%, aunque es Pereyra el cerebro detrás de la gestión del patrimonio familiar. Ella fue quien supo anticipar el furor inversor por la capital desde muy joven y prendió la mecha del negocio actual.
La argentina empezó comprando apartamentos en el centro, los reformaba y los alquilaba. Poco a poco siguió su olfato y redobló la apuesta, montando MyLocation, una agencia especializada en reformar apartamentos y pisos en las mejores localizaciones y ponerlos en alquiler. "Busqué un apartamento, lo reformé y lo vendí. Luego vino otro, luego otro… Y con lo que se iba generando, el negocio fue creciendo. Hace unos años llegamos a un volumen que nos permitió ir un poco más allá y empezamos a comprar edificios enteros", explicó la exmodelo argentina en la revista 'Hola'.
La empresaria suele compartir en redes los proyectos y la evolución de su cartera, con un enfoque cada vez más profesionalizado. Las cuentas de 2024 refuerzan esa idea: más activos, más ingresos recurrentes por alquiler y una fase de inversión intensa que, por ahora, pesa en el resultado, pero si en el fútbol la suerte se decide en noventa minutos, en el ladrillo, a veces, la alegría tarda un poco más.
Mientras el Atlético está pendiente de la repesca para saber si jugará en Champions, el brazo inmobiliario de Diego Pablo Simeone y Carla Pereyra va también viento en popa y en plena fase de inversión. Sin entrar en análisis deportivos, que no proceden, la casualidad ha querido que la empresa inmobiliaria de la pareja, Carpersim SL, haya enviado al Registro Mercantil su balance de cuentas del ejercicio 2024 también estos días. Un informe que permite asomarse (aunque sea parcialmente) a los números que maneja la empresaria argentina, cerebro y alma del proyecto, en un negocio que es el buque insignia del patrimonio familiar.