María Rey, íntima amiga de Sonsoles Ónega, sobre la muerte de Fernando Ónega: “La familia no está siendo consciente de todo el cariño”
La presidenta de la Asociación de la Prensa de Periodistas de Madrid ha confesado cómo se encuentra la familia Ónega tras el fallecimiento del periodista Fernando Ónega
Sonsoles Ónega y María Rey, en una imagen de archivo. (Gtres)
El pasado martes 3 de marzo, 65ymás, el periódico del que era presidente, anunciabael fallecimiento de Fernando Ónega a los 78 años de edad. Una triste noticia que teñía de luto el sector de la comunicación, provocando las reacciones de múltiples rostros conocidos de la profesión, entre ellos Isabel Gemio o Iñaki Gabilondo, e incluso de la propia Casa Real. Un cariño también reflejado a lo largo de la jornada de hoy en su capilla ardiente instalada en la Casa de Galicia de Madrid.
A primera hora de la mañana, sus hijas, Cristina y Sonsoles Ónega, llegaban a las instalaciones visiblemente afectadas. Desde entonces, son numerosas las figuras que se han desplazado hasta el lugar para mostrar sus condolencias a la familia y seres queridos. Vicente Vallés, Susanna Griso, Lorenzo Milá o el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, son tan solo algunos ejemplos. Por supuesto, tampoco han faltado las íntimas amigas de las herederas del legado del comunicador referente en la política nacional, como Su Majestad la Reina Letizia o María Rey.
Sonsoles y Cristina Ónega, a su llegada a la capilla ardiente. (Gtres)
Precisamente, la actual presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, ha intervenido en el programa ‘Y ahora Sonsoles’ para rendir homenaje a la figura de Fernando Ónega y también confesar de qué manera se encuentra la familia, a la que es muy cercana y que todavía no ha podido pronunciarse.
“Él estaría impresionado y abochornado, porque está recibiendo un homenaje digno de un hombre de Estado. No podemos perder esa escuela de periodismo clásico y su legado está muy bien continuado en su propia casa. Es impresionante, porque hay un gran consenso entorno a su figura y eso es muy difícil. Yo diría que es el maestro de la crónica política, cuando habría la boca siempre te dejaba pensando. La familia no está siendo muy consciente de todo el cariño, pero, mañana, pasado, al otro… lo irán digiriendo y se darán cuenta de que no solo ellos lo querían mucho, sino que era algo compartido”, iniciaba diciendo ante los micrófonos.
Fernando Ónega recibe Premio APM de Honor 2024 durante la entrega de los Premios de la Asociación de la Prensa de Madrid. (Europa Press/José Oliva)
Por supuesto, tampoco ha dudado en comentar uno de los momentos más felices de los últimos años de vida del periodista; del que ella fue responsable. Hablamos de cuando recogió el Premio de Honor de la Asociación de la Prensa de Madrid en 2024 de la mano de Sus Majestades los Reyes, don Felipe y doña Letizia.
“Cuando pusimos el nombre de Fernando Ónega sobre la mesa, no hubo ni votación, fue de unanimidad. Y aún él se seguía preguntando si se lo merecía. Él le dio mucha importancia y yo pensaba…si los tiene todos. Él lo interpretó como un gesto de cariño, fue una tarde muy agradable. Esto es una forma de reconocer su manera de estar en la vida, tan elegante, tan sobria. Esa humildad, esa generosidad… lo importante no era él, era lo que le preguntamos los que estábamos alrededor. Nos deja una orfandad en el periodismo”, finalizaba María Rey en su intervención de ‘Y ahora Sonsoles’.
Una oda a la figura de un referente en el sector político que con su capacidad para informar de la actualidad desde una visión pedagógica y analítica se convirtió no solo durante la Transición, sino a lo largo de sus seis décadas de intachable trayectoria profesional; en la voz y rostro del periodismo español.
El pasado martes 3 de marzo, 65ymás, el periódico del que era presidente, anunciabael fallecimiento de Fernando Ónega a los 78 años de edad. Una triste noticia que teñía de luto el sector de la comunicación, provocando las reacciones de múltiples rostros conocidos de la profesión, entre ellos Isabel Gemio o Iñaki Gabilondo, e incluso de la propia Casa Real. Un cariño también reflejado a lo largo de la jornada de hoy en su capilla ardiente instalada en la Casa de Galicia de Madrid.