Cayetano Martínez de Irujo, sin filtros sobre la duquesa de Alba en su centenario: "No aceptaría que los palacios se convirtieran en semimuseos"
El duque de Arjona repasa en una entrevista en televisión la figura de Cayetana Fitz-James Stuart en aniversario por su 100 cumpleaños y desvela episodios inéditos sobre su carácter y la gestión de la Casa de Alba
El centenario de Cayetana Fitz-James Stuart, reconocida entre sus otros 14 títulos por ser la duquesa de Alba, ha servido para activar homenajes institucionales y gestos íntimos. Sin embargo, también ha abierto la puerta a revisitar su figura desde dentro. Por ejemplo, a través de la mirada —a veces incómoda, pero siempre reveladora— de su hijo, Cayetano Martínez de Irujo, que anoche conectó en directo al plató de 'Antena 3' para hablar sin filtros de quién fue realmente su madre.
Lejos del retrato simplificado que, según él, ha quedado en el imaginario colectivo, el hermano de Eugenia, que ayer mismo recordó a su madre, quiso reivindicar una imagen más compleja. "Todo lo que estamos plasmando de ella es la realidad de su vida y como fue, con todas sus facetas unidas", explicó ante Mónica Carrillo y Matias Prats. "Estaría muy orgullosa de todo lo que se está mostrando. Porque realmente la gente se quedó con los últimos 20 años, que no reflejan para nada lo completa y única que fue toda su vida".
Una de las ideas que sobrevoló toda la entrevista fue la capacidad de adaptación de la duquesa, incluso en una etapa avanzada de su vida. Cayetano recordó el momento en el que asumió la gestión de la Casa de Alba, por decisión de su madre, en un contexto especialmente delicado. "Me quedé sorprendido cuando cogí las riendas. Me encontré con muchas sorpresas", confesó. Ella quería casarse por tercera vez y retirarse. "Bajarse del trono y descansar", explicó su hijo.
El relato, lejos de idealizar, dibuja una relación compleja entre madre e hijo, atravesada por decisiones difíciles. "Me daba un poco de agobio decirle todas las cosas que había que cambiar de manera urgente", admitió. Sin embargo, lo que más le impactó fue la reacción de Cayetana: "Me sorprendió como una señora de su edad, y habiendo vivido como había vivido, aceptó todos los cambios y entendía las cosas. Me dejó perplejo. Demostró cómo era de actual, joven y progresista".
Un testimonio que encaja con esa narrativa que el propio Cayetano —y buena parte de los actos del centenario— intenta reforzar. Era de una mujer adelantada a su tiempo, mucho más moderna de lo que su imagen pública pudo sugerir en sus últimos años.
La Cayetana desconocida: moderna, progresista y sorprendente
Pero si hubo un momento especialmente revelador, fue el que tuvo que ver con la gestión económica de la Casa de Alba. Cayetano no esquivó uno de los episodios más delicados de su relación con su madre: la necesidad de frenar un sistema de donaciones que, según él, era insostenible.
"Tenía una cantidad de dinero asignado a donaciones fijas y no al año que no nos lo podíamos permitir. Nadie le había dicho nada porque no se atrevían", relató. Fue entonces cuando tuvo que dar un paso al frente: "Me tocó sentarme con ella y decirle: 'Mamá, esto se ha terminado'". En aquel momento el ducado atravesaba un momento difícil con una deuda de 14 millones de euros a sus espaldas.
La respuesta de la duquesa, fiel a su carácter, no se hizo esperar. "Me miró y me dijo: '¿Cómo que se ha terminado?'. Le respondí: 'No hay dinero'. Y terminó: 'Qué tonterías dices'", se acuerda entre risas. La escena, casi doméstica, adquiere un tono aún más revelador con el desenlace: "Lo aceptó, pero por detrás le pedía al administrador más dinero y le decía: 'Que Cayetano no se entere'". Un recuerdo que el entrevistado no puede evitar contar con una emotiva e irónica sonrisa en el rostro.
Qué le habría gustado y qué no del presente a la duquesa de Alba
En conversación con Matías Prats, el duque de Arjona también se aventuró a imaginar cómo reaccionaría su madre ante algunas de las decisiones actuales en torno al patrimonio familiar. "Le sentaría fatal que estén los palacios abiertos al público de la forma que están", aseguró con rotundidad.
Aunque reconoció que Cayetana ya contemplaba ciertas aperturas, marcó una línea clara: "Ella hubiera aceptado —se estaba estudiando que no hubiese una lista de espera tan larga para ver el Palacio de Liria, por ejemplo— a abrirlos al público de alguna manera; pero no convertirlos en semimuseos".
Las palabras de Cayetano llegan en plena semana de actos conmemorativos, donde la familia Alba ha vuelto a mostrarse unida en torno a la figura de su matriarca. Desde la exposición en el Palacio de las Dueñas hasta las conferencias y publicaciones impulsadas por la Fundación Casa de Alba, el objetivo parece claro: reconstruir una imagen más completa de Cayetana.
El público asiste estos días a una revisión en profundidad de una figura irrepetible. Una que, como dejó entrever Cayetano, aún guarda matices por descubrir incluso para quienes convivieron con ella. Porque si algo ha quedado claro en este centenario es que Cayetana Fitz-James Stuart fue, ante todo, muchas mujeres en una sola.
El centenario de Cayetana Fitz-James Stuart, reconocida entre sus otros 14 títulos por ser la duquesa de Alba, ha servido para activar homenajes institucionales y gestos íntimos. Sin embargo, también ha abierto la puerta a revisitar su figura desde dentro. Por ejemplo, a través de la mirada —a veces incómoda, pero siempre reveladora— de su hijo, Cayetano Martínez de Irujo, que anoche conectó en directo al plató de 'Antena 3' para hablar sin filtros de quién fue realmente su madre.