Alfonso Díez habla como nunca antes del comienzo de su relación con la duquesa de Alba y la reacción de sus hijos: “No era entendible”
‘Cayetana, la duquesa de todos’, el documental que celebra a Cayetana Fitz-James Stuart en su centenario y estrenado en Canal Sur, su tercer y último marido y sus hijos hablan de cómo comenzó esta relación tan polémica
Entre los homenajes a Cayetana Fitz-James Stuart, conocida como la duquesa de Alba, por su centenario, la Casa de Alba con sus hijos al frente han presentado una serie documental, ‘Cayetana, la duquesa de todos’. Tres episodios que repasan su vida, desde su más tierna infancia hasta su fallecimiento, mostrando no solo la figura pública, sino también la mujer detrás de este título y otros trece más.
Emitida este pasado domingo 29 de marzo en Canal Sur, el tercer episodio, ‘Cayetana eterna’, recoge los últimos años de la vida de la duquesa de Alba, marcados especialmente por su mediático tercer matrimonio con Alfonso Díez. Una relación que comenzó cuando Cayetana tenía ya 84 años y él, 24 años menos, 60. En cambio, pese a todo lo que se dijo entonces, esto fue una verdadera historia de amor. “Para mí era Cayetana, no la duquesa de Alba, ella era la que me había gustado de siempre”, reconoce su viudo.
Todo comenzó durante la celebración de una edición del rastrillo solidario Nuevo Futuro. “En esa ocasión nos miramos”, recuerda. Se conocían de tiempo atrás, tenían muchas personas en común, y aquel fue solo el primer reencuentro de muchos. Hubo un segundo en un cine en Madrid. “Me preguntó que qué película iba a ver y le dije que ‘El amante de Chatterley’, que es un poco subida de tono. Y dice, ‘pues no te pierdes nada, porque no es ni erótica’”.
Fue entonces cuando, ni corta ni perezosa, la duquesa de Alba fue bastante clara con él. “Me cogió de la solapa y me dijo ‘no vuelvas a desaparecer’”. No tardó en tomar la iniciativa, recuerda su amiga María Dolores del Pozo. “Me llama y me dice ‘me he encontrado con Alfonso y quiero que lo busques’”. Fue así como Alfonso Díez recibió la primera invitación al palacio de Liria para encontrarse con la duquesa y su amiga que había ejercido de Celestina.
Y esta fue también la primera de muchas citas hasta que la relación pasó de ser algo más que una amistad. Llegaba el momento de que el resto de la familia conociera que la duquesa de Alba estaba de nueva enamorada. “Un día mi hermano me dice que mi madre está enamorada, macho, con 84 años. Fui a hablar con ella y le dije: ‘Mamá, quiero conocer a tu pretendiente’”, recuerda su hijo Cayetano Martínez de Irujo.
Ese encuentro de Alfonso con los hijos de Cayetana fue también en el palacio de Liria. “Al principio [lo viví] con susto”, recuerda de aquel momento. “El que se puso hecho un basilisco fue Cayetano, que no entendía nada, porque no era entendible tampoco”. El duque de Arjona recuerda que le tocó actuar como si en realidad él fuera el padre de su madre. “Ella actuó como una niña de 20 años como cuando su padre quiere conocer y le pregunta qué intención tiene. Así fue la escena, pero a la inversa, y se lo tomó divinamente”, recuerda entre risas.
Fernando Martínez de Irujo recuerda que se quedó “sorprendido” cuando supo de esta historia de amor. Más sorprendido aún se quedó cuando la duquesa de Alba se lo fue a contar a la reina Sofía, para tener su visto bueno de cara a casarse con Alfonso Díez. “‘Ya tenemos mucha edad para esas cosas’, le dijo la reina. Ella por respeto fue a comunicárselo y esas cosas que se hacían. Era original hasta para eso”.
Lo recuerda también muy bien Genoveva Casanova, exmujer de Cayetano y madre de sus hijos. “Ninguno de sus hijos se esperaban que se pudiera enamorar. Ni tampoco de una persona bastante más joven que ella. Lo recibieron con bastante suspicancia como suelen recibir todo. Pero en ese caso en especial fue un poco ‘shock’”, recuerda también en esta entrevista.
La boda fue sorprendente incluso para el novio, que nunca pensó, en sus 60 años de vida, que acabaría dándose el ‘sí, quiero’ con la duquesa de Alba. Aquella ceremonia tuvo lugar el 5 de octubre de 2011. “Llegar a casarte con Cayetana… Yo no dije nada, fue ‘in extremis’”, recuerda su ahora viudo.
Su hijo Cayetano Martínez de Irujo, un tanto reticente aún entonces a esta historia de amor, quiso dejar todo el patrimonio de la Casa de Alba bien apañado. “Estábamos acojonados. ¿Quién me puede ayudar con esto?”, y la cosa escaló hasta Felipe González, el que fuera secretario general del Partido Socialista Obrero Español de 1974 a 1997 y tercer presidente del Gobierno de España desde la transición entre 1982 y 1996. Su reacción fue de sorpresa también. “Me dijo: ‘Es verdaderamente un problema de estado’”.
Entre los homenajes a Cayetana Fitz-James Stuart, conocida como la duquesa de Alba, por su centenario, la Casa de Alba con sus hijos al frente han presentado una serie documental, ‘Cayetana, la duquesa de todos’. Tres episodios que repasan su vida, desde su más tierna infancia hasta su fallecimiento, mostrando no solo la figura pública, sino también la mujer detrás de este título y otros trece más.