La investigación de la muerte en Baqueira de Josep Juanpere que perturba a la burguesía
Un juez trata de esclarecer las extrañas circunstancias del fallecimiento de Juanpere, miembro de la sociedad más elitista de Cataluña. Sus amigos están conmocionados
Josep Juanpere en la foto de su despacho de arquitectos, CGA. (CGA)
La burguesía catalana despidió estas Navidades a dos de sus nombres propios sin imaginar que una de las historias tendría más capítulos. El 30 de diciembre, en el Tanatorio de Sant Gervasi, se cruzaron dos despedidas que reunieron a buena parte del poder económico y social de Barcelona. Por un lado, en la sala 1, la de Carles Vilarubí, figura clave del entramado empresarial catalán. Por otro, en la 2, la de Josep Juanpere, arquitecto reconocido y bien relacionado en los círculos más discretos de la ciudad.
El ambiente era el habitual en este tipo de ceremonias, según relató en su momento ‘Crónica Global’: rostros conocidos, conversaciones en voz baja, abrazos contenidos y esa sensación de vacío entre quienes han formado parte de una misma esfera durante décadas. Nadie, sin embargo, podía anticipar que la muerte de uno de ellos acabaría saliendo de ese espacio íntimo para entrar en el terreno de la investigación.
Josep Juanpere había fallecido en Baqueira, donde se encontraba pasando unos días de descanso. Estaba en su casa, en la urbanización de Ruda, a pie de pistas, lugar al que solía ir a menudo. Estaba con su pareja, una mujer de Madrid, de quien no daremos su identidad por tratarse de una ciudadana anónima. La noticia, en un primer momento, se recibió como una muerte inesperada pero natural, así lo señalaba la autopsia practicada.
El arquitecto había ido a urgencias el día 24 y tras pasar allí varias horas, volvió a casa con el alta médica el día 25. Pero el día 26 fallecía. Lo adelantó ‘El Periódico de Cataluña’: "Ese día su familia intentó ponerse en contacto con él y con su pareja, que lo acompañaba, pero ninguno de los dos respondía al teléfono", según fuentes judiciales. "Por eso, un sobrino acudió a la vivienda y, tras estar llamando durante casi una hora, accedió al interior. Dentro encontró el cuerpo sin vida de Juanpere así como a la mujer". La mujer en cuestión estaba con él en el momento de su fallecimiento y cuando encontraron el cadáver, ella estaba en shock.
Y por este motivo se abrió la investigación. Fue el juez de instrucción de Viella quien decidió esclarecer el caso, aunque no se señaló a nadie. Porque con el paso de los días, las circunstancias del fallecimiento empezaron a generar dudas. Las preguntas empezaron a circular en privado mucho antes de llegar a lo público. Incluso algunos amigos de Juanpere se pusieron en contacto con Vanitatis para alertar de las extrañas circunstancias de su muerte.
¿Qué sucedió?
¿Qué ocurrió exactamente en Baqueira? ¿Por qué se decidió investigar una muerte que inicialmente no parecía presentar elementos extraños? Las respuestas, por ahora, siguen sin ser concluyentes y están bajo secreto. Con todo, el simple hecho de una investigación ha cambiado por completo la percepción de lo sucedido. En Barcelona, donde las noticias se filtran primero en conversaciones discretas antes de hacerse visibles, el caso ha generado un runrún constante.
Juanpere no era solo un arquitecto: formaba parte de una red social y económica donde las trayectorias personales rara vez pasan desapercibidas. Casualmente, era uno de los amigos íntimos de Isak Andic, fallecido en diciembre de 2024, muerte que también está siendo investigada. Juanpere sufrió la pérdida de Andic como algo expecialmente duro.
La burguesía catalana despidió estas Navidades a dos de sus nombres propios sin imaginar que una de las historias tendría más capítulos. El 30 de diciembre, en el Tanatorio de Sant Gervasi, se cruzaron dos despedidas que reunieron a buena parte del poder económico y social de Barcelona. Por un lado, en la sala 1, la de Carles Vilarubí, figura clave del entramado empresarial catalán. Por otro, en la 2, la de Josep Juanpere, arquitecto reconocido y bien relacionado en los círculos más discretos de la ciudad.