A través de las redes sociales, hemos podido colarnos virtualmente en la casa de muchos famosos. Así, del colorido piso de Henar Álvarez al gran chalet con jardín de Paz Padilla, estos hogares nos permiten conocer más a fondo el lado más personal de muchos artistas y celebrities.
A ellos queremos sumar un nombre más, el de Boris Izaguirre. Rostro imprescindible de la televisión en España en las últimas décadas, descubrimos todos los detalles sobre el piso que comparte en el barrio de Salamanca de Madrid junto a su marido, Rubén Nogueira.
Ubicada en una de las zonas más lujosas de la capital, esta casa ronda los 200 m² de superficie, según desvelaron en Telecinco. Una vivienda de aire señorial, con techos altos, balcones, molduras y abundante luz natural, pensada tanto para la vida diaria como para recibir a amigos y familia.
Respecto a la decoración, la base parte de una paleta neutra de paredes blancas y carpinterías claras que sirve de lienzo para piezas más personales y llamativas, que brindan personalidad a la casa de la pareja. Así, nada más entrar se ve la pasión de Izaguirre y Nogueira por el arte, con el gran cuadro abstracto que preside el vestíbulo. A ello se añaden otros toques muy especiales, como una lámpara Beside Gun de Philippe Starck para Flos.
El salón dispone de dos sofás grandes enfrentados en un suave tono gris. Una estancia desde la que se accede por unas amplias puertas correderas al comedor, donde hay una mesa redonda y un aparador para sumar almacenaje en esta zona. Todo enmarcado por una alfombra azul, uno de los tonos estrella de la casa, como se corrobora en el suelo de la cocina.
Así, mientras los muebles de la cocina son lacados en blanco, el suelo destaca por su vibrante tono azul, dándole un sello único. Una personalidad que queda clara en otras áreas de la casa, como el despacho del propio Boris Izaguirre. Una estancia para trabajar que también refleja las pasiones del escritor, donde encontramos numerosos libros, referencias al mundo del cine, como el póster de 'La mujer soñada' de Cary Grant y Deborah Kerr; o recuerdos de sus viajes.
Un gran piso, ecléctico y vibrante, donde se combinan las piezas funcionales con arte contemporáneo, diseño clásico, libros y piezas personales. Ideada tanto para vivirla a diario como para recibir a amigos y familiares, es un hogar que refleja los gustos y aficiones de la pareja.
A través de las redes sociales, hemos podido colarnos virtualmente en la casa de muchos famosos. Así, del colorido piso de Henar Álvarez al gran chalet con jardín de Paz Padilla, estos hogares nos permiten conocer más a fondo el lado más personal de muchos artistas y celebrities.