Mansiones de ensueño para ganarse a los empleados
  1. Gastronomía
SIBARITÉ

Mansiones de ensueño para ganarse a los empleados

Hace un par de meses, Anne y Benjamin abrieron de par en par las puertas de su casa, Les étangs de Saint Aubin, a un puñado

placeholder Foto: Mansiones de ensueño para ganarse a los empleados
Mansiones de ensueño para ganarse a los empleados

Hace un par de meses, Anne y Benjamin abrieron de par en par las puertas de su casa, Les étangs de Saint Aubin, a un puñado de jóvenes profesionales: algunos eran franceses, como los anfitriones, pero también había británicos, hombres y mujeres, italianos, españoles, noruegos y un par de griegos.

Allí, a pocos kilómetros de Giverny, el celebérrimo jardín de Monet, en medio de un bosque normando y rodeados por viejas granjas de hace un par de siglos, les recibieron con una copa de champagne y una sabrosa caldereta de marisco (el chef adora los platos de pescado). Después, el café y los licores se sirvieron en el salón, muy cerca de la chimenea. De camino a sus aposentos, estos jóvenes europeos se encontraron con pequeñas fuentes llenas de chucherías.

Ustedes pensarán que hablamos de un retiro de fin de semana: relax y buena compañía. Pero se equivocan. Se trata de una reunión de empresa. Uno de esos encuentros en los que el staff de una multinacional reúne a sus jóvenes acólitos para hablar de lo divino y de lo humano: objetivos, productividad, competencia y dividendos.

Lo que ocurre que hay muchas maneras de hacer las cosas, y algunas empresas, léase, por ejemplo, L'Oréal, PricewaterhouseCoopers o Sanofi-Aventis, entre otras, prefieren compaginar las lecciones de economía con el disfrute, convencidos de que convencer es mejor que imponer. Y que esto es más fácil, desde luego, alrededor de una copa de vino, una tabla de quesos y un estofado de buey a la flamenca. 

No podía ser de otra manera cuando la asamblea se congrega en el Château de Germantes, en la Abadía de la Ramée, en Mareil le Guyon, en Villa Gallarati Scotti o en Les étangs de Saint Aubin, o en cualquiera de las mansiones que Châteauform’, firma francesa organizadora de eventos (www.chateauform.com), pone a disposición de las compañías asiáticas, europeas o americanas. Un entorno diferente, y desde luego único, para organizar seminarios de empresa, convenciones anuales, fiestas recompensa, juntas generales o programas de liderazgo. Akzo Nobel, Castorama, GDF Suez, L'Oréal, PricewaterhouseCoopers, Sanofi-Aventis, Tech Data, Axa, Bouygues, Saint-Gobain, Société Générale y muchas más, han pasado por allí y han repetido. Algunas, incluso, han elegido estas villas para instalar los campus de su universidad de empresa.

Todas las residencias son gobernadas por un matrimonio anfitrión que se encarga de hacer la estancia lo más agradable posible, y disponen de un chef que ofrece a los asistentes algunos de los guisos más deliciosos de la cocina francesa, alimentos de temporada elaborados con productos frescos del huerto. Cada noche, este mago del arte culinario, relata a los asistentes los secretos de los nuevos platos que van a probar y les aconseja sobre los vinos que mejor acompañan. Porque en Châteauform’, la comida forma parte del proceso de aprendizaje.

La gastronomía, y también la naturaleza, la diversión y el deporte. Cualquier empleado puede identificar sus errores, o los de su departamento, asistiendo a una larga reunión de trabajo donde se hable de logros y objetivos, pero seguro que será más certero en el diagnóstico y las soluciones si compagina esta charla sobre los déficit de la compañía con una visita al huerto, un masaje relajante o un paseo por el bosque. O si aprende las bases de la cooperación trabajando codo con codo en el taller de cocina o montando una sesión vespertina de gospel. No hay ninguna duda.

Cada château permite disfrutar en su entorno, o a unos pocos minutos, de actividades recreativas como el tiro con arco, la natación, el fútbol, el golf, el ping-pong, la equitación o la sauna.

Esta organización también pone a disposición de las empresas un equipo de animadores, expertos en recursos humanos y coaching, capaces de orientar a los equipos en las actividades programadas y en los procesos de aprendizaje.

También se ofrece la posibilidad de reciclar la mansión con los colores y logos de la firma, para que los trabajadores se sientan como en casa: con señales, banderolas, eslóganes y frases de bienvenida. 
 

Entradas anteriores

- Lujo y glamour en las pistas. Los complementos de esquí que marcan tendencia

- El Bazar de las sorpresas: regalos para soñar con los Reyes Magos

- No me llames Gin Tonic, llámame Ginebra

 

Dirección de empresas Palacio Relais & Chateaux