Logo El Confidencial
GastroGuía de barrio

La Gastrotaberna, una comida de lujo a base de cocido madrileño y champán

El buen perfume se vende en frasco pequeño, y la buena cocina se concentra y transforma en algo mágico en el pequeño local de La Gastrotaberna

Foto: Foto: Jlastras
Foto: Jlastras

Si dicen que ‘el buen perfume se vende en frasco pequeño’, yo afirmo que la buena cocina se concentra en muy pocos metros cuadrados y se transforma en algo casi mágico en el pequeño local de La Gastrotaberna, en el madrileño barrio del Pinar de Chamartín.

Sería lógico pensar que en un local así y con el éxito de sus recetas, Michele de Vita, propietario y chef, además de asesor gastronómico de otros restaurantes, anduviera a la búsqueda de un espacio más amplio donde desarrollar sus creaciones. Pero no es así. Es probable que sea uno de los pocos que no necesita ni desea un metro más. Aquí investiga, crea, experimenta y cocina ideas que se materializan en platos para sus clientes y con los que colma la gran mesa en torno a la cual disfruta reuniendo a sus amigos. Todo aquel que cruza el umbral de la Gastrotaberna tiene una característica común: pasión por la gastronomía y los buenos vinos. No hay carta. “Todos los días vamos al mercado, compramos los mejores productos y luego los cocinamos”, reza una pequeña pizarra que adorna una de sus paredes.

Tuve la fortuna de conocer este pequeño y acogedor salón en uno de esos encuentros culinarios. Un inconfundible aroma escapaba de los fogones que desde muy temprano alumbraban con mimo y lentamente un delicioso cocido madrileño. Comenzó, como tiene que ser, con la sopa más castiza que se sirvió en cazuela de barro. Suave y con el buen sabor de los fideos ligeramente tostados, que aportaban equilibrio a un sustancioso caldo. ¡Una fantasía en un día frio!

Quien conoce a Michele sabe que en su mesa no falta el champán, así que cada paso del menú se acompañó de Palmer, un buen espumoso de fina burbuja originario de Reims, Francia. No faltaron vinos de Rioja como un Beronia; de Somontano, un Secastilla; de Ribera del Duero, un Antídoto; y, para terminar, un tinto dulce tradicional, Tintilla de Rota, de la tierra de Cádiz.

En el segundo vuelco, los protagonistas del menú: garbanzos de Pedrosillo, pequeños, de piel fina y rico sabor, se sirven con cachelos y zanahoria al punto perfecto de cocción. Iban acompañados de col y un cremoso tomate natural con un acertado aderezo que no solo animó dando color, sino que aportó un ligero y sabroso toque picante al plato. Junto a todo esto, el resto de viandas: morcilla, de cebolla, por supuesto; chorizo, tocino, carnes, la ‘pelota’ o relleno, y hasta los tuétanos.

Cuando cada ingrediente de esta receta tradicional ha sido sabiamente escogido, tratado y cocinado, el resultado es sobresaliente.

Para terminar y si queda hueco, un volcán de chocolate con helado de fresa. Un postre compuesto por un bizcocho suave y templado con un intenso sabor a chocolate que conjugaba a la perfección con el helado y las fresas frescas.

En definitiva, un plato tradicional y sencillo que está elaborado con mucho respeto hacia los mejores productos empleados y con el punto de cocción correcto, y en el que se resaltan los sabores y texturas para regalarnos una comida perfecta.

La Gastrotaberna. C/ Arte, 33. Madrid. Tfno: 91 302 91 30.

Gastronomía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios