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gastronomía en hoteles

Independencia, comer en un sitio privilegiado en Madrid

En uno de los edificios más singulares del XIX en Madrid, en la antigua propiedad de la familia Masaveu, el hotel Hospes Madrid ocupa uno de los enclaves más privilegiados y con mejores vistas de la capital

Foto: Independencia. Gamba blanca
Independencia. Gamba blanca

En uno de los edificios más singulares del siglo XIX de Madrid, en la antigua propiedad de la familia Masaveu, el hotel Hospes Madrid ocupa uno de los enclaves más privilegiados y con mejores vistas de la capital, frente a la Puerta de Alcalá y el Parque del Retiro. Allí se encuentra el restaurante Independencia, a pie de calle y con acceso directo desde la Plaza; la Terraza, abierta al exterior durante todo el año y con vistas espectaculares a la Puerta de Alcalá, y un secreto que guardan celosamente, un agradable patio chill out, al que se accede desde el lobby y en el que además de los huéspedes cualquiera puede entrar a tomar unas copas en un ambiente relajado, escuchando solo el agua de la fuente y la música ambiente. Tanto en la Terraza como en el patio chill-out, se puede disfrutar de una amplia carta de cócteles o elegir entre una buena selección de etiquetas de vino o champagne.

Su ubicación única y sus dos opciones para comer que permiten elegir entre su cocina más elaborada de buena materia prima, de producto bien seleccionado, de recetas clásicas y de técnica controlada, o bien, su carta de tapas; le hacen un lugar a tener en cuenta.

Lubina salvaje
Lubina salvaje

Rubén González, chef del hotel, nos explica las bases de su cocina que se basan en: "Usar un buen producto, cocinarlo con diferentes técnicas culinarias tradicionales y de vanguardia, cuidar muchísimo la presentación final y cada uno de los pasos para llegar hasta ella, y buscar causar una experiencia completa al comensal". 

Unas buenas gambas blancas de Huelva, acompañadas con carbón de patata, cherry pasificado y tierra de mar, constituyen un original aperitivo de aires y sabores marinos. El pescado se trabaja bien y con precisión, para servirlo en su justo punto de cocción, fresco, incluso jugoso, manteniendo la carne tersa y con toda la potencia de su sabor. Así, la lubina salvaje con perlas de tapioca y pulpitos, bañada en el  clásico caldo japonés Katsoubushi, de atún ahumado y aire de mar, un pequeño guiño a las técnicas japonesas para dar más potencia y sabor al pescado y a mar. Una falsa torrija de canela y anís con un toque de menta, tierra de brownie y crujiente de cacao, que se sirve acompañada de un helado de pomelo rosa. Este plato revisado se versiona caramelizándolo al momento, para tomarse tibio y permitir que el dulce y el amargo se combinen aportando cada uno de ellos sus matices complejos.

Independencia Hotel Hospes Madrid Plaza de la independencia Madrid Tlf 914 32 29 11

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