Casa Vicente, 75 años de la mejor gastronomía en Asturias
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Casa Vicente, 75 años de la mejor gastronomía en Asturias

Casa Vicente, en la frontera natural entre Aturiias y Galicia, es el lugar donde darse un homenaje si ud está por la zona.

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En la frontera natural entre Asturias y Galicia, una gran ría, la Ría del Eo, que a punto de desembocar en el Cantábrico, baña dos orillas; a un lado Ribadeo, gallega; y al otro, Figueras, y más al sur Castropol, ambas asturianas. Castropol es una pequeña villa levantada sobre un promontorio para destacar sus casas blancas como terrones de azúcar sobre el verde de la zona y la torre de la iglesia sobre los techos de casonas que asoman a la ría.

Allí abajo en el cruce de carretera, a la entrada del pueblo, se mantiene una antigua casa de comidas inaugurada allá por 1940 para dar de comer a los pocos viajantes que atravesaban la zona por aquel entonces; y que hoy llena sus comedores de veraneantes y cuantos visitan la zona, atraídos por su rica cocina y la excelencia de los productos que obtienen de sus proveedores locales. El abuelo del actual propietario, Vicente, abrió una pequeña casa de comidas que cuando la conocí llenaba sus mesas de bancos corridos de la mejor comida de la zona: angulas, percebes, buen marisco en general, los pescados que sacaban de la ría, lubinas y doradas; y cachopos y escalopes de tamaño descomunal. Hoy 75 años después, Vicente, representante de la tercera generación, sigue dando de comer de forma impecable, en unos comedores, totalmente renovados, modernos, amplios y luminosos que se asoman a la ría.

Casa Vicente, es uno de esos sitios cuya carta crea dudas en el comensal, porque más de una docena de platos son más que apetecibles y resulta difícil decidirse por uno u otro. Así, la ensalada de pixin (rape pequeño), sobre una cama de lechugas, dos lonchas de rape a la plancha y salmón ahumado y buen jamón ibérico es fresca y magnífica. No soy muy amigo de las sopas, pero la que hacen de marisco, es contundente, con sustancia, impecable. Las croquetas de espinacas y langostinos, las de chipirones en su tinta, y las de marisco forman una colección a la que no se puede sustraer uno.

Las fuentes de huevos fritos frescos con patatas y jamón ibérico, nos reafirma en que unos simples huevos con patatas pueden ser un manjar, uno de los mejores platos de nuestra cocina popular. Los mejillones, insuperables y la salsa marinera de las almejas es una de las mejores que hemos probado; en su punto de espesor y con mucho sabor. El pastel de cabracho, ese pez de roca, feo, pero de intenso sabor, en el norte se convierte en un bocado delicado preparado en forma de pastel, cremoso y de sabor característico.

El resto del pescado es excelente, no es barato, pero es de altísima calidad. La merluza a la romana, ligeramente rebozada para permitir que su carne emerja suave y rica, suave. Los salmonetes de roca todo sabor o, el pargo y un poco más adelante el bonito que en esta zona del Cantábrico entra más tarde, son apuestas seguras. El cachopo, ese escalope relleno de jamón y queso, típico de esta zona de Asturias, junto con el escalope, enorme, son dos de sus grandes clásicos.

Y si los salados son buenos, cocina de siempre a la que apenas se le toca para mantener sus esencias y sabores; sus postres son para nota. El arroz con leche, quemado o con canela, servido en plato sopero, es un monumento. La tarta de manzana caliente sorprende a cualquiera que se deje tentar cuando le recitan los postres.

En todo caso, Casa Vicente es un sitio donde darse un homenaje si están por la zona.

Casa Vicente Av. Galicia, Castropol, Asturias Tlf. 985 63 50 51

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