Heart, lo último de Ibiza y lo primero de los hermanos Adrià, después de El Bulli
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Heart, lo último de Ibiza y lo primero de los hermanos Adrià, después de El Bulli

Heart es el proyecto gastro-artístico-musical de los Adriá y de Laliberté, fundador del Circo del Sol. Lo último de Ibiza y la primera incursión de Ferrán Adrià en un proyecto 'gastro' tras El Bulli

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Heart

Dicen que la primera idea de GuyLaliberté fue asociarse con Ricardo Urgell, dueño de Pachá, para crear un revolucionario y excepcional concepto gastro-cabaretero, que aunase la mejor gastronomía con una cuidada selección de los mejores espectáculos de sala y variedades con un excelente y novedoso programa de actuaciones musicales. Parece ser que la diferente visión sobre el tema y las continuas desavenencias entre los dos magnates del mundo del ociodesembocaronen la ruptura de los acuerdos y la apertura por parte de Urgell de Lio. Ahora, después de más de un año de incubación, el pasado 30 de junio, Heart abrió, por fin, sus puertas en el Ibiza Gran Hotel.

Heart se define como un multiespacio que persigue conseguir la perfecta fusión e integración entre arte, música, espectáculo y gastronomía. Si Ibiza es sinónimo demúsica, vanguardia, creatividad, libertad y hedonismo, Heart pretende ser, al más alto nivel, la sublimación de las experiencias sensoriales de todo ello.

Heart ofrece tres espacios diferenciados, además de la exhibición de arte que lo impregna todo:

Terrace: el street food más informal y actual, con un rico despliegue de puestos que recorren las cocinas de medio mundo al ritmo de músicas evocadoras que transforman y redondean la experiencia gastronómica.

Supper Club: quiere ser el auténtico corazón de Heart. Es el lugar en el que se pretende integrarlas cuatro experiencias del proyecto: arte, gastronomía, música y espectáculo. Persigue ofrecer al visitante la total plenitud sensorial, y cuyo propósito final sería convertir el lugar en una especie de orgía sensorial múltiple, donde todos y cada uno de los sentidos fueran atendidos, estimulados y complacidos. Según los fundadores, la oferta gastronómica debería darte la posibilidad de viajar organoléptica y emocionalmente al mundo de los sabores y sensaciones que prefieras, pudiendo escoger entre el más diverso y selecto catálogo de destinos culinarios.

El Club:quiereprimerorecuperar las esencias de la Ibiza de los años 60, y luego buscar “la integración y convivencia de referentes musicales históricos como la MTV Unplugged con propuestas de última hora, mezclando asimismo música en directo de grandes grupos internacionales con grupos jóvenes y DJde vanguardia”.A todo esto se unirían constantes espectáculosen vivo y en directo.

Para llevar a cabo todo este gran despliegue, Heart dispone de 3.500 metros en dos plantas. La superior, casi toda exterior, ocupada por la Terrace y la inferior destinada al Supper Club y al Club.

Pues bien, hasta aquí las definiciones, intenciones y propósitos de los socios de Heart. Veamos ahora la realidad de las cosas; al menos, nuestra realidad, la de las cuatro personas que el pasado día 3 de Agosto tuvimos la experiencia directa en Heart. Soy consciente de que únicamente hace un mes que Heart ha abierto al público y que, en tan corto espacio de tiempo, es razonable pensar que todo esté todavía en un previsible periodo de prueba y ajuste; no obstante, esto es lo que vimos y sentimos.

Reservamos en la sala inferior, Supper Club, el principal y más formal espacio gastronómico, por oposición a lo que sería la Terrace, más informal, y como hemos visto antes, consagrado al universo de la street food en sus más variadas formulaciones, desde los puestos fijosa carros móviles, pasando por algún falso food truck en plan caravana colorista sesentera. Pequeñas tapas, pinchos, ensaladas y platillos de toda suerte de cocinas: peruana, mejicana, japonesa, americana, incluso una barra con bocados tan nuestros como el jamón ibérico …

Somos conducidos al interior del comedor-escenario por una azafata picassiana. Antes de hacer entrada en el gran espacio donde se oficiará la noche, el jefe de cocina nos anuncia a sus cocineros gritando el número de comensales que acaban de entrar: “Cuatrooo”. Las mesas bajas y las diferentes y muy originales bandejas/soportes en las que se presentan los platoste animarán a compartir la experiencia gustativa con tus compañeros.

Cada mesa tiene un asistente personal que, colocadoen cuclillas junto a los comensalesy adoptando un tono de complicidad ensayada y quizás excesiva, te inquiere sobre tus gustos y te informa y aconseja sobre los diferentes platos de la carta.

Desde que comienza el servicio, incluso antes, se van sucediendo distintas actuaciones en directo, que tienen lugarunas entre las propias mesas y otras en una multitud de posibles espacios: cubículos teatrales, miniescenarios empotrados, pista central, frontal...

Comienza la cena. Lo primero que te encuentras en tu platoes una rana. Una figura en forma de rana dorada a la que primero tienes que besar para extraer de su boca una sustancia/lengua gelatinosa. Inmediatamente después, y sin solución de continuidad, deberás tomar también con tus labios una pequeña pastilla que sobresale en la espalda del batracio, para, finalmente, mezclarlo todo en tu boca y así obtener una primera y curiosa experiencia sensitivo-gustativo-emocional.

A partir de ahí te traerán lo que tu hayas elegido de una carta de casi 80 platos que, por cierto, ha cambiado su concepción a lo largo de tan solo un mes al menos un par de veces. Al principio, y al parecer, la propuesta 'gastro' se estructuraba en pequeños menús fijos asociados a diferentes culturas y cocinas del mundo. Ahora es distinto y dispones de una carta donde elegir tus platos. Nosotros nos inclinamos por pedir:

1. Olivas de Jaén: las conocidas y logradas esferificaciones de Ferrán.

2. Unas ostras plenas de textura, aroma y sabor en sus diferentes presentaciones –caipirinha, escabeche oriental… – y presentadas en una acertada concha metálica, muy apropiada para deslizar en boca el molusco y transmitir y acentuar todo su frescor.

3. Foiegras de Poitiers en escabeche con jugo de pato. Bien.

4. Ceviche de corvina al estilo quintanami . Un plato mas aparente que interesante. Confuso al paladar y un tanto decepcionante, aunque presentado de una forma realmente impactante y juguetona, debajo de un sombrero mejicano y dentro de lo que sería la cavidad craneal de una calavera amarilla de porcelana.

5. Furofuki de berenjena en cenizas de sésamo y mijo. Una buena, interesante y gustosa creación.

6. Steak tartar de solomillo de Nebraska. Francamente intrascendente, con escaso carácter.

7. Pollo anticuchero al Josper. Correctas y bien sazonadas tiras de pollo.

8. Selección de chocolates. Ricos bocaditos de diferentes chocolates en distintas texturas y sabores. Original el cubo blanco compartimentado en el que se presentan.

En Heart, considerándolo todo, la original puesta en escena, el eficaz servicio, los sorprendentes soportes y los propios platos, la experiencia gastronómica del sitio no está mal; pero cuando se está hablando de Albert y Ferrán Adrià, hay que esperar e imaginar de ellos todo, especialmente lo inesperado y lo inimaginable. Algo entre lo excepcional y lo sublime, sobre todo, cuando es la primera gran reaparición de los dos célebres hermanos después de su mítico Bulli.

Puede que todavía sea pronto para juzgar y haya que dejar que la propuesta inicial se vaya asentando y evolucionando. Es verdad que el mejor Bulli tardó en llegar. También puede ser que nuestro juicio se haya hecho en base a una única visita y considerando un limitado numero de platos. Puede ser. Todo puede ser, pero nosotros esperábamos y deseábamos quedar deslumbrados y nos fuimos un tanto decepcionados.

Hay algunas cosas que no querríamos dejar de señalar como modestas sugerencias. Lo primero sería decir que, aunque informal y excepcional, porque es cierto que en el precio de la cena se incluye la globalidad de la experiencia artístico-gastronómico-musical…, un ticket medio de entre 150 y 250 € por personaaconsejaría, en cualquier caso, cambiar al menos las servilletas de papelsi no por otras de hilo, sí al menos de tela.

Otro aspecto que parece digno de menciónes el de fijarse o inspirarse tanto o más que en los platos y sabores de distintos continentes y países,en los de la propia isla, aunque solo sea por aquello de considerar los productos de proximidad y temporada. Además de, como es lógico y natural, reconocer la excelente cocina y productos isleños.Es sobradamente sabido que en Ibiza pueden encontrarse magníficos y característicos pescados y mariscos, como la raya, el raón, la rotja, el calamar de potera, el dentón, el gallo de San Pedro, el pargo yla pequeña, pero delicada y excepcional, cigala ibicenca.

Entre otros productos de la tierra, también serían dignos de tomarse en consideraciónla sobrasada, la butifarra, el queso de Santa Gertrudiso postres como el flaó. Y en cuanto a la cocina isleña, no estaría mal algún guiño al Bulli o guisat de peix, o al frito de conejo y caracoles, o el pollo payés, a la borrida rajada, a la touyina a l´eivissenca

El resumen de nuestra primera experiencia en Heart es que su ambicioso concepto, aunque quizá algo pretencioso y todavía falto de redondez, nos pareciórealmente interesante, tanto por la concepción de los espacios, el nivel y originalidad de la mayor parte de las performances, números artísticos y musicales, como por la intención y creativa puesta en escena de la multioferta gastronómica. La única o principal observación crítica afectaría a la expectativa culinaria como ya hemos indicado antes, porque si no eres dios, no son de esperar los milagros, pero si lo eres, tienes que resucitar a Lázaro y asombrar con el portento de 'los panes y los peces…'

Seguro que en 2016 todo estará perfecto. Nosotros, sinceramente, lo desearíamos.

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