Hablar de Semana Santa es hacerlo, inevitablemente, de uno de sus grandes iconos gastronómicos: las torrijas. Este dulce tradicional, que cada año regresa a nuestras mesas con fuerza, admite tantas versiones como cocinas hay en España. Desde las más clásicas hasta propuestas innovadoras, su versatilidad la convierte en una receta imprescindible en estas fechas.
Aunque muchas personas recurren al pan del día anterior para elaborarlas, cada vez son más quienes buscan un resultado más sofisticado. Uno de los nombres que ha revolucionado esta receta es el de Martín Berasategui, que propone sustituir el pan tradicional por brioche de mantequilla. Esta elección transforma por completo la textura de las torrijas, haciéndolas más suaves y jugosas.
Torrijas, el dulce por excelencia de la Semana Santa. (iStock)
Tras el reposo, las torrijas se rebozan en azúcar y se doran en una sartén con mantequilla. Este método permite obtener un acabado caramelizado en el exterior, mientras el interior mantiene una textura suave y casi cremosa.
El secreto para unas torrijas deliciosas está en el pan que utilicemos. (iStock)
En plena temporada de Semana Santa, apostar por esta versión es una forma de disfrutar del recetario tradicional con un giro actual. Una propuesta que confirma que la cocina de siempre también puede evolucionar sin renunciar a su identidad.
Hablar de Semana Santa es hacerlo, inevitablemente, de uno de sus grandes iconos gastronómicos: las torrijas. Este dulce tradicional, que cada año regresa a nuestras mesas con fuerza, admite tantas versiones como cocinas hay en España. Desde las más clásicas hasta propuestas innovadoras, su versatilidad la convierte en una receta imprescindible en estas fechas.