Joseba Arguiñano, chef, comparte su secreto para el arroz negro con gambas: "Un plato marinero jugoso y lleno de sabor"
El arroz negro con gambas es uno de esos platos que marcan la diferencia cuando se domina el punto de cocción, clave para conseguir un resultado jugoso y lleno de sabor
Joseba Arguiñano, cocinero, en una imagen de redes sociales. (TikTok/@josebaarguinano)
Un buen arroz negro no depende solo de los ingredientes, sino del equilibrio en la cocción. Ese punto en el que el grano queda suelto, pero mantiene la intensidad del sabor, es lo que marca la diferencia en este clásico marinero.
En uno de los vídeos que ha compartido en Instagram, Joseba Arguiñano muestra paso a paso cómo preparar un arroz negro con gambas sencillo, pero con un resultado especialmente jugoso. La receta comienza sellando las gambas, que se reservan para incorporarlas al final y mantener todo su sabor.
En la misma cazuela, el chef cocina los calamares con un toque de sal y los retira antes de continuar con el sofrito. La base del plato se construye pochando cebolla, a la que se añade tomate triturado y concentrado, además de un toque de pimentón que aporta profundidad y refuerza el sabor final del conjunto.
Una vez listo el sofrito, se incorpora el arroz junto con el caldo de pescado y la tinta de calamar, previamente disuelta para integrarla mejor. Es en este punto donde introduce uno de los detalles clave de la receta: el control del fuego.
Arroz negro con gambas terminado, con grano suelto y textura jugosa tras el reposo final. (Freepik / chandlervid85)
El chef recomienda aplicar lo que explica como el "truco de los cinco minutos": primero cinco minutos a fuego alto, después cinco minutos a fuego más suave y, finalmente, otros cinco minutos a fuego alto. A partir de ese momento, el arroz no debe removerse.
En la recta final, se añaden las gambas reservadas y se deja reposar el conjunto durante unos minutos antes de servir. Este último paso permite que el arroz termine de asentarse, gane en textura y concentre mejor todos los sabores. El resultado es un plato marinero intenso, equilibrado y fácil de preparar en casa, perfecto para quienes buscan una receta sabrosa sin complicaciones.
Un buen arroz negro no depende solo de los ingredientes, sino del equilibrio en la cocción. Ese punto en el que el grano queda suelto, pero mantiene la intensidad del sabor, es lo que marca la diferencia en este clásico marinero.