La tarta de queso se ha convertido en uno de los postres más populares en bares y restaurantes, y su presencia en cartas de alta cocina confirma que vive uno de sus mejores momentos. Las versiones se multiplican, desde combinaciones con pistacho o chocolate hasta propuestas más clásicas, pero no todas alcanzan el nivel que buscan los amantes de este dulce. Por ello, la Guía Michelin ha señalado algunas de las mejores opciones en España, destacando dos restaurantes de Madrid donde este postre se ha convertido en imprescindible.
Uno de ellos es Fismuler, donde el chef Nino Redruello ha convertido su tarta de queso en uno de los reclamos más conocidos del local. La guía destaca la personalidad del restaurante y una propuesta gastronómica en la que el postre ocupa un lugar destacado. Su cheesecake se elabora cada día y no pasa por la nevera, lo que permite servirla templada y con una textura especialmente cremosa.
Esta tarta no está completamente cuajada, de modo que mantiene la forma al cortarla, pero su interior se va deshaciendo lentamente en el plato. El secreto está en la mezcla de quesos, que combina queso crema con toques de azul e Idiazábal, además de un contenido moderado de azúcar para evitar un resultado excesivamente dulce. El equilibrio entre intensidad y suavidad es uno de los rasgos que la convierten en una de las más valoradas.
En este caso, la elaboración combina queso de tetilla gallego, que aporta suavidad, con stilton marinado con whisky, que añade profundidad. El resultado es una cheesecake equilibrada, poco dulce y con un perfil más gastronómico. Además, se prepara al momento para que llegue caliente al comensal, acompañada de un sorbete de frambuesa que contrasta con su intensidad.
Otro detalle distintivo de esta propuesta es la base de galleta con palulú, que aporta un toque diferente y refuerza la personalidad del postre. Este contraste de texturas y sabores es precisamente uno de los aspectos que han llamado la atención de la Guía Michelin.
La tarta de queso se ha convertido en uno de los postres más populares en bares y restaurantes, y su presencia en cartas de alta cocina confirma que vive uno de sus mejores momentos. Las versiones se multiplican, desde combinaciones con pistacho o chocolate hasta propuestas más clásicas, pero no todas alcanzan el nivel que buscan los amantes de este dulce. Por ello, la Guía Michelin ha señalado algunas de las mejores opciones en España, destacando dos restaurantes de Madrid donde este postre se ha convertido en imprescindible.