Cuando 'la pena' del débil, le convierte en ganador

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Rakel, ganadora de la última edición de 'Top Chef'.
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Rakel, ganadora de la última edición de 'Top Chef'.

Salvador Sobral, ganador de Eurovisión 2017.
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Salvador Sobral, ganador de Eurovisión 2017.

Rosa López, ganadora de 'Operación Triunfo 1'.
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Rosa López, ganadora de 'Operación Triunfo 1'.

Tekila, ganador de 'Got Talent' 2016.
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Tekila, ganador de 'Got Talent' 2016.

Sofía Suescun, gandora de 'Gran Hermano 16'.
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Sofía Suescun, gandora de 'Gran Hermano 16'.

Paula González, ganadora de 'GH 15'.
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Paula González, ganadora de 'GH 15'.

Susan Boyle, finalista del 'Got Talent' británico en 2009.
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Susan Boyle, finalista del 'Got Talent' británico en 2009.

Rakel Cernicharo se hizo con el triunfo de 'Top Chef 4' tras una dura competición. En la gala final del 17 de mayo, Alberto Chicote proclamó a Rakel, una joven cocinera valenciana, ganadora del talent culinario de Antena 3, tras el veredicto de los 25 seguidores del programa invitados para la ocasión. Su rival en la final, Víctor Gutiérrez, de gran carácter y con una estrella Michelin y dos soles Repsol en su currículum, no pudo con la gran personalidad de la concursante. Tras varias semanas, Rakel y Víctor habían conseguido destacar sobre el resto y peleaban por la plaza de ganador. La débil y el fuerte, la humilde y el 'soberbio', como algunos le calificaron en Twitter, la 'pobrecita' que ha luchado mucho en la vida y el 'profesional', que no necesita ganar, porque ya todo le va bien. Dos perfiles contrapuestos y un único cuchillo dorado.

La historia de Rakel dejaba claro que su vida no ha sido fácil y ella misma se emociona al hablar de su pasado. Sus padres fallecieron y su vida "ha sido bastante complicada". La cocinera no oculta que ha tenido que vivir en una casa okupa en Londres. Hippie, cercana, empática y de personalidad arrolladora, nadie puede demostrar que su imagen y contexto personal no hayan influido en el triunfo. Pero la ganadora de 'Top Chef' no ha sido el único caso que hemos conocido en los últimos años. Lo de causar 'cierta pena' al espectador y conseguir que se identifique con el concursante por alguna situación particular resulta infalible en muchísimos casos para abrir las puertas al triunfo.

Salvador Sobral, ganador de Eurovisión 2017, hizo una interpretación majestuosa del tema 'Amar pelos dois' y se hizo con la mayor puntuación en las votaciones, pero no partía como favorito. Tras su triunfo, muchas han sido las voces que se han alzado criticando que su condición de hombre enfermo, que espera un trasplante, con una delicada situación personal, "han ayudado para hacerle ganador". Algunos de sus compañeros del certamen hablan de que "su halo de misterio" y algunos privilegios contribuyeron a darle mayor publicidad. 

En España todos recordamos el caso de Rosa LópezRosa de España en el exitoso 'Operación Triunfo'. No tenía imagen, ni hablaba bien. Era un diamante en bruto, pero había que pulirla. Algunos de sus compañeros como David Bisbal, Bustamante o Chenoa contaban con un mejor nivel y estaban mejor considerados, pero el público la quería a ella. La veían llorar, confundirse, superarse. Querían ver cómo el patito feo se convertía en cisne y para ello necesitaba ganar. Una historia parecida a la que vivió Susan Boyle en el 'Got Talent' británico hace ya ocho años. La artista no llegó a ganar, pero la empatía con el público era tan fuerte que se convirtió en uno de los personajes más populares del país. 

Antonio el Tekila ganó la segunda edición de 'Got Talent' hace apenas dos meses. La decisión del público puso patas arriba a los miembros del jurado y a media España, que no contaban con que el 'friki' de la edición y con Risto Mejide en desacuerdo, pudiera ganar el programa. 

Con 'Gran Hermano' también hemos visto situaciones en las que algunas 'grandes sufridoras' llegan a la final y se hacen con el codiciado maletín, tras pasar por duros momentos sentimentales dentro de la casa. A Paula González, de 'GH 15', su compañero Omar la enamoró, pero no tardó en dejarla en la estacada. Los espectadores se identificaron con ella y la mala situación por la que estaba pasando, sobre todo cuando metieron a la novia de Omar, Lucía, con ellos en la casa. Una situación parecida vivió Sofía Suescun ('GH 16'), a la que todo el mundo compadecía cuando veía las actuaciones de su madre, la polémica Maite Galdeano, y su sufrimiento cuando su chico en la casa, Suso, se liaba con otra compañera. A las dos el público las quiso compensar de la manera que podían, otorgándoles los votos para ganar 'Gran Hermano'.  

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