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Letizia y Carla, dos mujeres dos estilos
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Letizia y Carla, dos mujeres dos estilos

A finales de este mes Carla Bruni aterrizará en nuestro país para acompañar a su marido, Nicolas Sarkozy, en un viaje oficial. Y es que en

Foto: Letizia y Carla, dos mujeres dos estilos
Letizia y Carla, dos mujeres dos estilos

A finales de este mes Carla Bruni aterrizará en nuestro país para acompañar a su marido, Nicolas Sarkozy, en un viaje oficial. Y es que en este tipo de encuentros internacionales donde la ex modelo y cantante triunfa por sus vestidos de marca y por su saber estar. Pero ahora viene con los deberes hechos. La top italiana desea conocer en privado a la Princesa de Asturias, una mujer de su tiempo por la que siente cierta admiración. Sin embargo, poco tienen en común estas dos mujeres que por circunstancias de la vida desempeñan un cargo para el que no estaban destinadas ni preparadas.

Pocas son las coincidencias entre estas dos mujeres. Mientras que Bruni siempre es alabada por su elegancia, Letizia sigue buscando su estilo. La mujer de Sarkozy, quizás por su herencia de modelo de pasarela, viste siempre con diseños de alta costura de primeras marcas. Su armario está lleno de trajes de Chanel, de John Galliano, de Dior, Hermes, Yves Saint Laurent, Armani… Los modistos la adoran, y más aún desde que es la primera dama de Francia. Además se la ha comparado con Jacqueline Kennedy por su forma de vestir. Cuando venga a Madrid se podrá ver una muestra de su cuidado vestuario.

Y es en la capital donde se verá frente a frente con la Princesa de Asturias. Su estilo en poco o nada se parece al de Bruni. Mientras la modelo escoge trajes de los más grandes, Letizia tiene un modisto de cabecera, Felipe Varela, que le hace los trajes y vestidos a la carta. Pocas veces innova, aunque de vez en cuando se permite el lujo de colocarse una camisa de Mango o un vestido de Armand Bassi. Sin embargo, no le gusta variar mucho, ni los colores estridentes… Además, saca el máximo partido a su armario con repeticiones constantes, algo que siempre evita Bruni.

Todo por la patria

Pero no todo son diferencias en sus vidas. Ni Bruni ni Ortiz estaban destinadas a desempeñar un papel relevante en la maquinaria de su país. La Princesa de Asturias se encontró un cargo al que dotar de contenido y un futuro trono al contraer nupcias con Felipe de Borbón. De no haber sido así, posiblemente seguiría con su carrera de periodista. Sin embargo, ahora se esfuerza por mostrar día a día su mejor cara en cuanto acto se precie.

A Bruni le pasado lo mismo, pero un plazo más breve. Un día, y gracias a unos amigos, conoció a Nicolas Sarkozy, presidente recientemente separado de su mujer. En pocas semanas eran novios y poco después se casaron para evitar problemas de protocolo. En este tiempo, ha participado en algunos viajes al extranjero, donde siempre causa sensación gracias a su estilo. Y es que para ella los actos oficiales son como una gran pasarela donde poner la mejor de sus sonrisas.

Es en estos ámbitos donde ambas mujeres intentan encontrar su hueco. Bruni se ha lanzado a las campañas en solitario, apadrinando grandes actos relacionados con el Sida. Letizia también busca poco a poco crear su propia agenda de eventos al margen de su marido. De momento, ha realizado en solitario algunas visitas a centros de niños con problemas o a hospitales, aunque todo dentro del ámbito nacional. A diferencia de otras princesas, no apadrina ningún gran acto de carácter internacional ni asiste a cumbres internacionales de la ONU.

Pero ni una ni otra han sido criadas de la misma manera. Bruni creció en el seno de una familia aristocrática y millonaria de Italia. Su madre, una pianista con nombre, despertaba a sus hijos con conciertos de música clásica. A Letizia, en cambio, le levantaba la radio que siempre escuchaba su padre. Y es que lo suyo era una familia de clase media de Oviedo y no los colegios privados y selectos de París, donde había que aprender modales para ser una señorita de provecho.

Por otro lado, ambas han tenido que hacer frente a las diferencias de altura. Letizia siempre lleva unos tacones muy altos e incluso con plataforma para salvar el desnivel con el Príncipe de Asturias, de casi dos metro. A Bruni le pasa lo contrario. Es más alta que su nuevo marido. Así que mientras Sarkozy lleva alzas para disimular su corta estatura, la modelo recurre a zapatos planos para no sacar una cabeza a su esposo.

A finales de este mes Carla Bruni aterrizará en nuestro país para acompañar a su marido, Nicolas Sarkozy, en un viaje oficial. Y es que en este tipo de encuentros internacionales donde la ex modelo y cantante triunfa por sus vestidos de marca y por su saber estar. Pero ahora viene con los deberes hechos. La top italiana desea conocer en privado a la Princesa de Asturias, una mujer de su tiempo por la que siente cierta admiración. Sin embargo, poco tienen en común estas dos mujeres que por circunstancias de la vida desempeñan un cargo para el que no estaban destinadas ni preparadas.