No se libran ni los más poderosos
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No se libran ni los más poderosos

El empresario y ex presidente del Real Madrid Lorenzo Sanz quedó en libertad con cargos tras ser arrestado este miércoles por la Brigada de Patrimonio del

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No se libran ni los más poderosos

El empresario y ex presidente del Real Madrid Lorenzo Sanz quedó en libertad con cargos tras ser arrestado este miércoles por la Brigada de Patrimonio del Cuerpo Nacional de Policía, acusado de presunta exportación ilegal de obras de arte a Italia. Este caballero es el último de una larga lista de famosos con cuentas con la justicia.

Pero algunos de estos personajes han llegado incluso a dar con sus huesos en la cárcel. Ruiz Mateos, Papuchi, Pepe Sancho, Sofía Loren, Mario Conde… Para un famoso como Mario Conde estar en la cárcel supone un agravio. Él estuvo separado de los presos comunes, paseaba solo por el patio, hacía footing, no solía comer con todos los presos en los comedores y estaba en un departamento privilegiado por su cultura y posición.

Siempre estuvo en el módulo PIN o módulo de respeto. Cuando ingresaban los presos en la cárcel, Conde se encargaba de sus pertenencias. El ex director de la cárcel de Alcalá Meco fue expulsado por supuestas prebendas y privilegios a Mario Conde.

La Duquesa Roja es un ejemplo de una aristócrata en prisión. Llegó al truyo por organizar una manifestación con los agricultores afectados de aquellas bombas que cayeron en Palomares (Almería). En las cárceles en las que estuvo (Alcalá de Henares y Yeserías, Madrid) decía que de los lavabos y váteres salían ratas como conejos. Esas prisiones de la época eran inhóspitas y muy crueles. Hoy la cosa ha cambiado.

Papuchi, el papá de Julio Iglesias, también estuvo preso. Y por... falangista. Toda su familia lo era. Su padre, incluso estuvo a punto de ser fusilado. Era un estudiante y pasó por campos de concentración donde tenía que hacer tareas como construir carreteras, vías de ferrocarriles... un preso político.

Cuando un personaje 'poderoso' entra en prisión es 'protegido' para evitar que haya encontronazos como lo sucedido con Mariano Rubio, que entró por el caso Ibercorp. El piri (la comida) se la llevaban a la celda, no hacía vida común con los presos, paseaba sólo por el patio junto con su compañero de correrías, el ex índico de la bolsa Manuel de la Concha... Vestía con su propia ropa, claro sin corbata. Los demás presos sí protestaban por la desigualdad.

Ruiz Mateos, ejemplar

Ruiz Mateos cuenta con una extensa experiencia carcelaria en Alemania, Tarragona, Huelva, Carabanchel, Alcalá Meco... nunca quiso tener privilegios, comía con todos los presos, paseaba con todos los presos y, dándose cuenta de las necesidades que algunos tenían de reinserción, creó una ONG llamada Gestores para la libertad. Esta orgnización ofrecía a los presos más pobres asistencia letrada gratuita, organiza conciertos dentro de las cárceles y cursos de inglés.

Además, se evadió de la Audiencia Nacional, se supone que uno de los lugares más seguros del Estado, con una peluca, unas gafas de sol y una gabardina. Se marchó con uno de sus hijos que le esperaba con una moto y cuando iba por la Castellana y empezó a gritar "¡Árboles, pájaros... libertad!". su hijo Alfonso tuvo que decirle: "¡Papá, cállate porque al final nos llevan a los dos al talego!".

Actores como Pepe Sancho, Tony Isbert o Sofía Loren también estuvieron en la cárcel. Isbert cayó preso por una estupidez, hizo de transportista de un kilo y medio de cocaína que le habían comprado los ricos para distribuirla entre ellos y nunca para ser negociada en el mercado negro. Fue el chivo expiatorio. Mientras a él le apresaban en el aeropuerto de Londres con esa cantidad, la verdadera mafia introducía ese mismo día 32 kilos de cocaína. Nunca fueron apresados.

Sofía Loren estuvo en la cárcel por haber defraudado al fisco en Italia. Ella sabía que no podía entrar en Italia pero su amor por Nápoles la llevó a cometer el error de volver a su país. Fue detenida nada más poner pie en Roma y después de descender de las escalerillas del avión. Fue trasladada a la cárcel de Caserta, una cárcel de mujeres donde estaban las convictas más peligrosas. Allí había acusadas de contrabando, prostitución... Para ella no hubo privilegios. Evitó así la protesta de las otras presas que se encontraban en la cárcel. Estuvo diecinueve días entre rejas.

Pepe Sancho fue víctima de una injusticia. El actor entró en Carabanchel por un delito que no había cometido. La hija de un comandante americano de la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) robó unas monedas de plata y con el dinero que les dieron al venderlas Pepe y ella se fueron de parranda. Pepe Sancho conducía el coche del comandante sin tener el carné de conducir. Al volver a casa, a parte de los progenitores de la niña también estaba la policía secreta. Pasó dos años en prisión porque la niña le acusó a él de haber robado las monedas. Tenía dieciocho años.