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Miguel Báez el Litri y Carolina Herrera, un matrimonio a prueba de montajes

Primero saltó el rumor. Al torero Miguel Báez el Litri le habían pillado con el carrito del helado. Después aparecieron unas imágenes donde el “helado” tenía

Foto: Miguel Báez el Litri y Carolina Herrera, un matrimonio a prueba de montajes
Miguel Báez el Litri y Carolina Herrera, un matrimonio a prueba de montajes

Primero saltó el rumor. Al torero Miguel Báez el Litri le habían pillado con el carrito del helado. Después aparecieron unas imágenes donde el “helado” tenía nombre y apellido. Se trataba de María Lapiedra, una señorita con ambiciones. Su pretensión era convertirse como fuera en personaje y de ahí saltar al mundo mediático.

El resto es fácil y sólo depende de las ganas de gresca que tenga el elemento en cuestión. Todo hay que decirlo, por ahora Lapiedra sólo ha hecho declaraciones a pie de calle y, por cierto, poco convincentes. Escucharla decir que, efectivamente, había tenido su aquel con el torero era casi tan creíble como si Kiko Rivera asegura que es experto en fisica cuántica.

No hay posibilidad de matices ni de dobles versiones. El caso es que desde hace semanas el matrimonio formado por Carolina Herrera y Litri sabían de la existencia de un material gráfico que podía entorpecer la relación conyugal. Pero los dos estaban tranquilos. La propia Carolina se lo decía a una redactora de la revista QMD que ha publicado las imágenes esta semana. ”Si hay fotos, que las saquen”.

Y así ha sido y no han perturbado en absoluto la paz conyugal. Quizás quienes sí se han enfadado han sido las familias respectivas que no entienden a santo de qué viene este lío, cuando tanto Litri como su mujer son personas muy discretas que aunque son personajes públicos nunca han dado que hablar.

De hecho, la relación que durante años mantuvo el torero con una de las hermanas del actual rey de Marruecos sólo se supo cuando ya habían roto. Lalla Hasna llegaba a la finca en helicóptero y se marchaba de la misma forma lo que confirmaba que quien no quiere salir en la foto no sale.

La historia del supuesto “pillado” de Miguel y Lapiedra tiene como marco incomparable un restaurante sevillano -Puerta Grande- frente a la Maestranza donde, además de comer estupendamente, es paseíllo obligado para el quiere ver y ser visto.

Más o menos como si el torero se hubiera citado con la señorita Lapiedra en la cafetería de El Corte Inglés del Paseo de la Castellana en hora punta. Por lo tanto, los previos ya resultaban poco creíbles y, como han relatado a Vanitatis, “es absurdo que Miguel se citara con Lapiedra ni aquí ni en ningún otro lugar público. Es un montaje en toda regla que ha tenido muy poco recorrido pero ha podido hacer mucho daño”. Carolina, por su parte aseguraba a Beatriz Cortázar que era una burda mentira y que tenían previsto solicitar medidas cautelares para que no se hablará de ellos. El caso es que esta vez el montaje no ha funcionado aunque María Lapiedra insiste en que todo es verdad. Por cierto; ella y Litri nunca estuvieron juntos en la misma mesa en el restaurante sevillano.
 

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