María José Campanario, entre lágrimas: "No me esperaba esa sentencia"
  1. Noticias
NOTICIAS

María José Campanario, entre lágrimas: "No me esperaba esa sentencia"

María José Campanario recibió en su casa la noticia de su sentencia a través de la llamada de su abogado Baena Bocanegra. A mediodía de ayer, aún

María José Campanario recibió en su casa la noticia de su sentencia a través de la llamada de su abogado Baena Bocanegra. A mediodía de ayer, aún no la tenía en sus manos, pero era consciente de la gravedad de la situación. La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a la mujer de Jesulín a una pena de un año y siete meses de prisión por un delito de falsedad en documento oficial, más 4 meses por estafa en grado de tentativa, además de una multa de 1.800 euros. En total, la pena de cárcel serían 23 meses pero, al no tener antecedentes penales, no debe ingresar en ningún centro penitenciario.

La mujer de Jesulín ha decidido recurrir la sentencia, aunque la sorpresa ha sido grande porque no lo esperaba, al menos en esos términos, y más desde que Francisco Baena Bocanegra, su abogado, solicitara al finalizar el juicio la nulidad del proceso por considerar contrarias al derecho fundamental las escuchas telefónicas y defendiendo la "inexistencia de delito". Campanario no quiso tampoco llegar a un acuerdo previo como otros acusados basando su decisión en que ni ella ni su madre habían cometido ninguna ilegalidad. Mientras duró el juicio, además de sus comparecencias en sala, se mantuvo aparentemente tranquila. Perdió la seguridad un par de veces y, con voz entrecortada, expresó su pesar por lo que consideraba un juicio paralelo.

Sobre todo se alteraba cada vez que veía a su madre respondiendo a las  preguntas del juez y del fiscal. Pero, lo que no se esperaba y así lo confirmo a Vanitatis, era la resolución judicial. Al comentarle que debería estar contenta  porque era muy inferior a lo solicitado por el fiscal respondió: "¿Contenta con qué?”, insistiendo en su inocencia y en la de su madre, sin casi poder hilar una frase debido al llanto.

El estado emocional de la mujer del torero es de una absoluta desolación. Espera y pide que los medios no se ceben con ella y con su madre porque ya lleva la penitencia en su vida diaria. Está recibiendo el apoyo de su familia y amigos íntimos que no la han dejado sola en ningún momento. “Mi marido está conmigo y la gente que me quiere también”, explicaba.  El problema ahora son sus niños, que no quiere que la vean derrotada. Menos mal que ya no hay colegios y, por lo tanto, se les puede preservar de comentarios malintencionados. Ahora, Campanario deberá emprender su travesía del desierto, aunque tampoco tiene por qué soportar los juicios mediáticos. Ya ha tenido el suyo, que la pesará toda la vida.

Campanario y su abogado se plantean recurrir esta sentencia, según la agencia Efe.

María José Campanario José María Gutierrez 'Guti'