Esther Cañadas defiende a su ex, Sete Gibernau, de las acusaciones de evasión fiscal
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Esther Cañadas defiende a su ex, Sete Gibernau, de las acusaciones de evasión fiscal

Hacienda lo tiene hoy más difícil que ayer en su causa abierta contra Sete Gibernau por evasión de impuestos. Su exmujer, la modelo Esther Cañadas, fue citada

Hacienda lo tiene hoy más difícil que ayer en su causa abierta contra Sete Gibernau por evasión de impuestos. Su exmujer, la modelo Esther Cañadas, fue citada este martes por la Fiscalía con la intención de que esta le incriminase en un fraude al erario público, pero la modelo no le dio cuerda al fiscal. Es más, reforzó la tesis de la defensa, que mantiene que Sete mantenía durante los años 2005 y 2006 su residencia fuera de España, mientras que Hacienda defiende que vivía en su casa de Esplugues de Llobregat y le acusa de evadir 2,8 millones de euros en impuestos.

La ley española detalla que los residentes fuera del país pueden pagar sus impuestos en aquellos países donde habitan, siempre y cuando esa residencia supere un número determinado de días: 183. El fisco no se fiaba y sostenía que Sete vivía en España. No obstante, tanto él como su excompañera admitieron ante al juez que había vivió durante 2005 y 2006 los día suficientes fuera de nuestro país como para no estar obligado a hacer la declaración aquí.

La Agencia Tributaria le acusaba de evadir 2,8 millones de euros argumentando que el mantenía que su residencia estaba en Suiza. El bicampeón de Moto GP debía haber pagado, según Hacienda, 1,8 millones en el 2005 y 550.000 euros en el 2006, el año en que se retiró de las competiciones oficiales. Su patrocinador era, entonces, Francisco Hernando, El Pocero, que retiró la financiación al equipo.

Esther Cañadas fue tajante en la declaración testifical. Manifestó a la magistrada que durante los años investigados no convivía con el piloto y, además, subrayó que en esa época él estaba fuera de España, lo que desbarata las tesis de la fiscalía. Según manifestaron a Vanitatis fuentes cercanas a Sete Gibernau, el fiscal “quería aprovechar la mala relación” entre la modelo y el piloto para intentar conseguir una declaración inculpatoria, pero Cañadas no entró en ese juego. “Declaró la verdad, que se divorciaron y que en aquel momento no estaban juntos porque él ya no vivía en España”. Según estas fuentes, “lo que ha habido en este caso es un apetito voraz por parte de Hacienda, un afán recaudatorio desmedido”.

El abogado de Sete Gibernau, José Ángel González, reconoció a este diario que la AEAT abrió una inspección a su cliente por casi 3 millones de euros por las diferencias que ambos tenían respecto a sus declaraciones de impuestos. “Lo que ha hecho su excompañera es corroborar lo que el propio Sete había argumentado ante Hacienda”. Y ello, a pesar de las malas relaciones de la pareja, que han vivido desencuentros públicos tras su separación.

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