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"EN LA FACULTAD ME LLAMABAN PIJO"

Alberto Garzón: "De mi pelirroja de ojos verdes me enamoró su sensibilidad social"

El malagueño es el diputado más joven del Congreso. Entre sus aficiones están los espetos del Aquí te Espero, "un chiringuito muy molón", y las cervezas

Foto: El diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón, en una imagen de archivo (EFE)
El diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón, en una imagen de archivo (EFE)

Es el diputado más joven del Congreso y ahora el hombre fuerte de IU. Tuvo un gran mentor que le puso en la línea de salida: Pablo Iglesias, como él, uno de los políticos en alza en el país. Ambos son “colegas” y desde esta semana el nuevo cerebro político de IU tendrá que medirse en el mismo ring de su entrenador, con la misión de cerrar acuerdos con Podemos para los próximos comicios electorales.

Alberto Garzón en un cartel publicado en su Twitter
Alberto Garzón en un cartel publicado en su Twitter

A Alberto Garzón la impostura de formalidad le da caché: “Me he criado en Rincón de la Victoria, un pueblo de Málaga que es casi como la Marbella del este, y durante los años del ladrillo muy vinculado a la construcción. Allí la burbuja inmobiliaria tuvo unos efectos extraordinarios”, señala en conversación con Vanitatis. Alberto es de esas personas a las que ves llegando al AVE y te fijas mas en el libro que lleva en las manos que en su apariencia. Le gusta leer a Kant y no le molesta que le llamen “cerebrito”. “Mira ahora mismo leo Por Europa y contra la Europa del Euro de Manolo Monereo”.

Alberto no es el prototipo de “comunista a la vieja usanza”, le gusta cuidarse, hacer deporte. “En la facultad me decían que era un pijo porque vestía normalito y no llevaba barba y melena”, indica. En mi facultad eran así, estudié Economía y Administración de Empresas en la Universidad de Málaga. Cuando terminé hice un doctorado en Madrid, en la Complutense, de Economía Internacional y Desarrollo. Luego me fui a vivir a Leganés y luego Alcorcón, a compartir piso de la forma más barata. Había estado trabajando en la universidad de becario y viví con el dinero que tenía ahorrado y con lo que me ayudaban mis padres”.

Ana estudió medicina para ayudar a los demás y a los que menos tienen y eso me llegó hasta la medulaDesde que a los 18 años entró como militante en IU, poco tiempo tiene para su ocio. Cuando hace algún hueco en su apretada agenda le gusta “bajarse” al sur y pasar tiempo con sus amigos, “los del Rincón de la Victoria”, y tomarse con ellos unos espetos en el Aquí te Espero, “un chiringuito muy molón”. “Procuro beberme las cervezas con amigos de fuera del ámbito de la política, porque si no, no pisamos la realidad”, explica Garzón.

En sus ratos libres ve películas, “pero de las que me bajo en el ordenador, porque al cine hace tanto tiempo que no voy que ni me acuerdo cuál es la última película que vi”. También le gusta leer ensayos sobre economía, es su pasión. En cuanto al ejercicio, asegura que practica “deportes varios…”. Pero lo que más le gusta es jugar al fútbol en la playa. “Una buenas pataditas en la playa al balón descargan la adrenalina de cualquiera”, garantiza. Además, se jacta de ser del Logroñés.

Su novia Ana y el amor en una conferencia

Su historia de amor es casi como una de esas escenas de arte y ensayo que él mismo lee. Su novia se llama Ana es una rondeña a la que conoció cuando estaba dando una conferencia en Ronda. Desde entonces, “esa pelirroja de ojos verdes me quitó el sentío, que decimos por Andalucía”, bromea. Ana es médico y trabaja en el centro de salud de la Princesa. Comparte piso con ella en Madrid, en el barrio de la latina. “¿Que qué me enamoró de ella? Pues la sensibilidad social que tiene. Aunque esto pueda sonarte pomposo es así, ella estudió medicina para ayudar a los demás y a los que menos tienen y eso me llegó hasta la medula”, reconoce un enamorao Garzón.

A mí me ponen a Belén Esteban en televisión y por mucho que la vea no simpatizo, porque no es un elemento político para míAlgunos conocidos suyos en Málaga apuntan a este medio que Alberto “tenía una novia de esas de toda la vida, pero que un día el amor se les acabó y al poco tiempo empezó con Ana, que le llena por completo”. Él es discreto y no le gusta hablar de asuntos del cuore, pero habla con naturalidad de lo que es parte de su vida. “Mis amigos dicen que les parece raro verme ahora así. Hace tres años estábamos echando becas y mira ahora, dicen que me he convertido en un tío aún más formal” (Se ríe).

El político comenta a Vanitatis que tiene necesidad de descansar en estas vacaciones: “Lo haré con Ana en la casa de mi padre, en el sitio que más me gusta y cogeré fuerza para el nuevo otoño político que se nos presenta”.

El chico de “la Marbella del este” es consciente de que está altamente valorado dentro y fuera de la organización política, y que debe responder con generosidad a todo el protagonismo que se le han dado desde su formación. Cuando bromea con su “compañero de ring” de Podemos siempre sale a la palestra que Pablo Iglesias en las elecciones europeas logró 1,2 millones de votos frente a los 1,5 de IU, y precisamente este dato es el que le ha aupado como sheriff de IU. “Somos buenos amigos. Hace tiempo que Pablo y yo no ‘echamos un rato’, pero pronto nos sentaremos, eso está claro”, señala Alberto.

Garzón en una captura de televisión publicada en su Twitter
Garzón en una captura de televisión publicada en su Twitter

Salido de la televisión

El 15-M es histórico. Y le pillo a Alberto en Sevilla. “Fue en ese momento cuando empecé a destacar de cara a los medios, salí en el 59 segundos sobre jóvenes y nueva política y, paradójicamente, fue con ese vídeo con el que me conocieron gran parte de mis compañeros de IU”. Sabe que la televisión aúpa, pero no se identifica con ella. “A mí me ponen a Belén Esteban en televisión y por mucho que la vea no simpatizo, porque no es un elemento político para mí. Esa parte de la vieja política busca una excusa para el fracaso propio”. Pero tras el famoso vídeo, que se convirtió en viral en Internet, le propusieron ser candidato y arraso en Málaga. Y así, de esa manera, Alberto irrumpió en política, aprovechando las circunstancias y el vacío que dejan otros.

En mi tiempo libre me gusta ver películas, pero de las que me bajo en el ordenador, porque al cine hace mucho tiempo que no voyParticipó en el 15-M y se convirtió en diputado de IU por la necesidad de esta formación de atraer a esos movimientos espontáneos. Desde entonces, el diputado más joven de España lleva una proyección meteórica. Es una de esas personas inquietas que no puede pararse. Ha escrito dos libros Esto tiene arreglo y La gran estafa. Y como sus amigos malagueños dicen, “tiene un piquito de oro”, lo que le vale para que le reclamen en numerosos foros como conferenciante.

También se declara buen bloguero: Pijus Economicus. “El nombre parece de coña, pero hace referencia a una gran película, La vida de Brian, que, pese a ser una comedia, no deja de ser una dura y feroz crítica política”. Y como no, destaca como prolífico tuitero: “una manera de medir el pulso de las instituciones en la calle”.

A Alberto no le gusta “despegarse de los suyos”. Hijo de un profesor de Geografía e Historia y de una farmacéutica que ha fallecido recientemente. “Son esos palos que te da la vida. Sólo tenía 52 años y ya no está”, comenta a este portal. El referente de sus padres le hizo adquirir desde crío inquietudes de izquierda, su compromiso militante empezó pronto. Con 18 años se afilió a las Juventudes Comunistas y a IU, aunque para la actividad prefirió movimientos sociales como Attac y Democracia Real Ya. Fundó la asociación Estudiantes por una Economía Crítica. Es de los que siempre tuvo éxito con las mujeres, dicen sus amigos: “A las malagueñas les ponía ese talante tan de guay que tiene Alberto. Pero ya está retirado del mercado”.

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