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ha declarado este lunes ante el juez pedraz

La mujer del fundador de Gowex, la última en ingresar en el club del 'no me consta'

Florencia Maté ha declarado este lunes ante el juez Pedraz y ha dicho que no sabía nada. Así ha imitado a otras esposas como la infanta Cristina o Ana Mato

Foto: Florencia Maté (EFE)
Florencia Maté (EFE)

Y ya van seis. Después de la infanta Cristina, Rosalía Iglesias, Isabel Pantoja, Maite Zaldívar y Ana Mato, la última en pasar a formar parte del selecto club al que se unen las mujeres que desconocen cualquier actividad ilegal de sus maridos ha sido Florencia Maté. Más desconocida que el resto de sus compañeras por no pertenecer ni a la realeza, ni a la política, ni al mundo del artisteo, la esposa de Jenaro García, fundador de Gowex, ha imitado la actitud olvidadiza y basada en el desconocimiento de sus camaradas y se ha limitado a decir que “no sabía nada” en su declaración ante el juez Santiago Pedraz.

La mujer de Jenaro García había sido citada este lunes por la mañana para declarar en relación a su participación en la empresa que dirige su marido y que ha estafado a 5.000 accionistas y mantiene 36 millones de euros de endeudamiento con los bancos tras falsear sus cuentas durante al menos cuatro años. En su testimonio como imputada, Maté ha negado que conociera las actividades ilegales de su esposo, ha dicho que era una “ama de casa” y que, pese a ser consejera de Gowex, no estaba al tanto del falseamiento de las cuentas de la empresa.

Florencia Maté con su abogado a la salida de los Juzgados (EFE)
Florencia Maté con su abogado a la salida de los Juzgados (EFE)
El perfil de Florencia Maté (46 años y dos hijos), como el de doña Cristina, no es precisamente el de una mujer sin estudios volcada, casi en exclusividad, en el ámbito familiar. De origen costarricense, con 23 años se casó con Jenaro García al que conoció durante un máster MBA de la universidad. Ella se había licenciado en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense y posteriormente quiso ampliar su formación con un posgrado. A partir de ahí su carrera profesional empezó a entrelazarse con la de su marido hasta convertirse en consejera de la empresa que él fundó.

Del “no sabía nada” de Maté al “no me consta” de la Infanta

Las explicaciones de Maté sobre los negocios de su marido se parecen mucho a los que ya manifestase Maite Zaldívar en su declaración en el juicio sobre el caso Malaya. Como Florencia, la exmujer de Julián Muñoz también hizo referencia a sus labores como ama de casa para justificar su ignorancia sobre las actividades ilegales de Julián como alcalde de Marbella. “Yo llevaba a mis hijas al colegio, me dedicaba a la cocina, a guisar; no sé lo que es blanquear, no estoy metida en ese mundo”, dijo Zaldívar al juez. Pero su testimonio ante los tribunales no convenció y la ex de Muñoz ha sido condenada a dos años y seis meses de prisión.

Más suerte ha corrido Isabel Pantoja que, pese a haber compartido parte de su vida con el exalcalde, no ingresará en la cárcel. Ella, que fue la compañera sentimental de Julián Muñoz en los años en los que más se desarrolló la trama corrupta de Marbella, basó sus argumentos en que jamás había recibido dinero de su pareja porque era ella quien le sufragaba a él los gastos. “Él nunca me dio dinero. Era yo quien le daba a él, era yo quien le mantenía, era yo quien le daba trabajo, era yo quien le pagaba su sueldo", decía la tonadillera acentuando cada “yo” en sus frases.

La infanta Cristina acudiendo a declarar en los Juzgados de Palma (Gtres)
La infanta Cristina acudiendo a declarar en los Juzgados de Palma (Gtres)

Menos explícita fue doña Cristina en su declaración ante el juez Castro. La hermana del Rey se desvinculó de cualquier hecho delictivo llevado a cabo por su marido con 412 “no sé”, 82 “no lo recuerdo”, 58 “lo desconozco” y 7 “no me consta”. Además, como sus compañeras de club, Cristina se refirió a su labor como madre de familia y dijo que en casa no hablaban de negocios y que ella se ocupaba de los niños y de todo lo que tuviera que ver con ellos mientras Iñaki Urdangarín gestionaba todos los gastos.   

La quinta de las mujeres en responder ante la justicia por las maniobras de su marido fue Ana Mato. La ministra de Sanidad también se ha mantenido al margen de cualquier asunto turbio diciendo sobre los artículos valorados en 300 euros que habría recibido de la trama Gürtel, que ni los conservaba ni recordaba haberlos recibido. Todo un tópico, en definitiva.

Y por último, no escapa de ingresar en este club Rosalía Iglesias, la esposa de Luis Bárcenas, encarcelado desde junio de 2013 por su implicación en la trama Gürtel. El juez Pablo Ruz requirió a Iglesias para que declarara en el marco de la instrucción del caso y ella se limitó a decir que no tenía conocimiento de la contabilidad en B del PP ni de haber desviado dinero a Suiza. Además, como ya hiciese la Infanta, proclamó la confianza plena que tenía en su marido y que la llevó a firmar todo tipo de documentos, incluso papeles en blanco, si él se lo pedía. Toda una prueba de fidelidad. 

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