los nietos de la duquesa de alba

Así es el internado en el que estudian los hijos de Cayetano y Genoveva

Fundado en 1802 por los monjes benedictinos, Ampleforth tiene una fuerte tradición católica. Cuesta unos 40.000 euros al año y tiene más de 500 alumnos

Foto: Genoveva Casanova y Cayetano Martínez de Irujo, en un montaje fotográfico junto al internado Ampleforth College (Vanitatis)
Genoveva Casanova y Cayetano Martínez de Irujo, en un montaje fotográfico junto al internado Ampleforth College (Vanitatis)

Situado a cuatro horas en coche de Londres, al norte de York, el Ampleforth College destaca principalmente por ser el colegio mixto más grande de Reino Unido. Fundado en 1802 por los monjes benedictinos, tiene una fuerte tradición católica y desde hace siglos entre sus aulas se educa a las nuevas generaciones de la aristocracia y la alta sociedad europea. Cada curso escolar más de 500 alumnos se dan cita en este elitista centro, entre los que se encuentran dos mellizos de la aristocracia española: Luis y Amina Martínez de Irujo, los dos hijos del conde de Salvatierra y Genoveva Casanova. Por ellos, sus padres pagan cerca de 80.000 euros al año, 40.000 euros por hijo. Una cifra a la que deben sumarse algunos gastos extra no incluidos en la matrícula, como tasas de exámenes, posibles visitas al dentista o clases de música a 39 euros por lección. 

Ampleforth College
Ampleforth College

Cayetano y Genoveva decidieron el año pasado internar a los dos adolescentes en este centro por el que también pasó su primo y actual heredero del legado de los Alba, Fernando Fitz-James Stuart. El hijo del duque de Huéscar se educó en este colegio los años previos a estudiar en la universidad y los resultados fueron tan óptimos para el joven que ahora su tío ha decidido que sus dos hijos sigan el mismo camino.

Allí se matricularon Luis y Amina el verano pasado para comenzar sus estudios en septiembre. Ampleforth College realiza la mayoría de sus admisiones a partir del noveno año escolar del docente, es decir, con niños de 13 años, precisamente la edad que cumplieron los mellizos en julio. Para poder matricularse a otra edad ya depende de la disponibilidad del centro y, como suele ser habitual en este tipo de escuelas elitistas, de los contactos del solicitante. 

 

Estrictas normas

Vanitatis se ha puesto en contacto con este centro, que ha advertido que para formar parte de su alumnado primero es necesario realizar un examen y entregar un informe realizado por el anterior centro educativo. No se requieren grandes dotes académicas, pero sí un gran compromiso con los ideales del centro. Su infraestructura y ambiente educacional es de primer nivel y desde su dirección se insiste en que lo que prima no es la formación académica –aunque lo cierto es que un elevado porcentaje de sus alumnos ingresan en las más prestigiosas universidades del mundo–, sino la formación espiritual. “Nuestra misión es educar a los jóvenes en la tradición y en la vida sacramental de la Iglesia y animar a cada uno hacia una vida feliz, libre, y a ser autodisciplinado en la fe y la virtud”, señalan desde el centro.

Plano del Ampleforth
Plano del Ampleforth
En Ampleforth es muy importante el valor religioso. “La coexistencia entre el monasterio y la escuela de Ampleforth da una educación que va más allá de la excelencia académica y todos sus logros. Una educación en Ampleforth ofrece a los niños y a las niñas una brújula espiritual para la vida. Los principios morales que aquí desarrollan actúan como asesores espirituales para guiarlos a través de la vida adulta en un mundo cada vez más secular lleno de confusión moral”, reza la web de la institución. 

Para fomentar esa estricta educación, el centro recurre a escrupulosas medidas de obligado cumplimiento para los alumnos. El centro castiga a aquellos que fumen en el centro, se escapen del pueblo fuera del horario permitido o beban más cervezas de las autorizadas a limpiar los fines de semana la granja del colegio.

Fomentan la convivencia

Y es que los niños viven en el amplio recinto en el que se encuentra la escuela. Allí, en casas de unos 50 alumnos que están a cargo de un monje o profesor laico, los alumnos conviven y hacen amistades que, dicen los que allí han estudiado, suelen ser para toda la vida.

Gracias a su internamiento en el Ampleforth, Luis y Amina ya han empezado a relacionarse con otros adolescentes de su edad también bien posicionados. Si mientras estudiaban en España, en el Colegio Británico de Somosaguas, ya compartían centro con otros 'hijos de' como los vástagos de Lydia Bosch o Cayetana Guillén Cuervo, en este popular colegio inglés se encuentra la prole de los principales aristócratas y royals europeos como Sebastián de Luxemburgo, que estudió allí hace apenas unos años.

Noticias
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
19 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios