Logo El Confidencial
El empresario pagó 10 millones por el Leuqar III

El yate de Díaz Ferrán llega a Marbella con su nuevo propietario, un magnate ruso

El ‘Leuqar III’, el lujoso yate de 30 metros de eslora que perteneció al que fuera dueño del Grupo Marsans, vuelve a navegar tras ser vendido por 1,2 millones de euros

Foto: El empresario Gerardo Díaz Ferrán, junto a una imagen de su yate (Vanitatis)
El empresario Gerardo Díaz Ferrán, junto a una imagen de su yate (Vanitatis)

El yate embargado a Gerardo Díaz Ferrán ha llegado a Marbella capitaneado por su nuevo propietario, un magnate ruso. El Leuqar III, la lujosa embarcación de 30 metros de eslora que perteneció al que fuera dueño del Grupo Marsans y presidente de la CEOE, vuelve a navegar tras ser vendido el pasado mes de noviembre por 1,2 millones de euros. El barco, que se encontraba en Port Forum de Barcelona desde hace tres años, cuando fue embargado, puso rumbo a Puerto Banús hace unos días para pasar una puesta a punto.

Su llegada a aguas marbellíes ha supuesto la primera sorpresa. El rótulo Leuqar II ha desaparecido. Su nuevo capitán, un empresario ruso con diversas propiedades en Marbella, ya le ha cambiado de nombre. Ahora en proa se puede leer Anabel. Este jueves llegaba a aguas de la Costa del Sol para que una conocida empresa náutica ubicada en Marbella le haga una revisión y los ajustes necesarios en Puerto Banús con el fin de que el barco quede perfectamente y su nuevo dueño pueda hacer uso de él.

El expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, en un juicio (EFE)
El expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, en un juicio (EFE)

El yate está equipado con todo tipo de lujos. Uno de los últimos caprichos de Díaz Ferrán fue colocar tres estabilizadores de 60.000 euros para contrarrestar el efecto de las olas y así evitar los molestos mareos cuando salía a navegar con su familia. Los estabilizadores de serie que llevaba esta exclusiva embarcación no convencían a Díaz Ferrán porque no eran capaces de evitar el balanceo provocado por el mar. El empresario madrileño quiso contentar a su esposa, Raquel –quien dio nombre al barco al invertir las letras de su nombre–, que era propensa a los mareos.

Un yate de reportaje

La embarcación, de la marca Ferreti, está equipada con muebles de madera de nogal y fibras de vidrio. En el piso inferior o bajo cubierta, al cual se accede por escalera de caracol, se encuentran cuatro dormitorios, dos de matrimonio y dos dobles con sus respectivos baños. Uno de ellos, tipo suite y situado en la popa, cuenta con bañera de hidromasaje en baño.

Varias imágenes que muestran el esplendor del yate (Vanitatis)
Varias imágenes que muestran el esplendor del yate (Vanitatis)

El yate de Gerardo Díaz Ferrán llamó la atención incluso de revistas internacionales de náutica, como Superyacht Times, que relató en un artículo cómo “a Gerardo Díaz le encanta almorzar por el Mediterráneo a bordo de su Ferretti de 30 metros”. Tiempos aquellos de vino, rosas y yates con estabilizadores que ahora se han rebautizado con vodka, rublos y zarinas.

Ahora su nuevo propietario, una vez que le ha cambiado el nombre a la embarcación, su timón virará y modificará su rumbo. Atrás queda en el cuaderno de bitácora parte del escenario de la vida de lujo de Gerardo Díaz Ferrán.

Noticias
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios