Heidi Cruz, la primera candidata para sustituir a Michelle Obama en la Casa Blanca
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El inicio de las primarias republicanas

Heidi Cruz, la primera candidata para sustituir a Michelle Obama en la Casa Blanca

Conoció a su marido Ted durante la campaña electoral de George Bush. La pareja busca sustituir al actual matrimonio presidencial, pero ¿quién se esconde detrás de esta directora de Goldman Sachs?

Foto: Ted Cruz, junto a su esposa Heidi y sus dos hijas durante la presentación de su candidatura (Gtres)
Ted Cruz, junto a su esposa Heidi y sus dos hijas durante la presentación de su candidatura (Gtres)

Lo suyo fue un romance que nació con una campaña electoral como telón de fondo. Sucedió en el año 2000. Entonces, George W. Bush buscaba hacerse con la presidencia de Estados Unidos y dos de sus asesores, Ted Cruz (44 años) y Heidi Nelson sellaron algo más que un compromiso con su partido: surgió su historia de amor. Él, actual senador por Texas, se ha erigido como el primer candidato por el Partido Republicano que concurrirá a un proceso de primarias el próximo 2016. Pero¿qué hay de la mujer que se esconde detrás de él?

Heidi Nelson nació hace 43 años en la ciudad de San Luis Obispo (California). Sus padres eran misioneros de la iglesia adventista del Séptimo Día y con ellos pasó largas etapas de su vida en Nigeria y Kenia.Esta vegetariana confesa, licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Harvard, trabaja desde hace nueve años como directora administrativa de inversiones en Goldman Sachs en Houston. Previamente, durante el gobierno de Bush, trabajó en la oficina comercial de la Casa Blanca para, más tarde, trabajar en el Departamento del Tesoro y en el Consejo de Seguridad Nacional.

Cuentan que, a pesar de que la fama de su marido ha ido aumentando desde que se convirtió en senador, Heidi ha preferido mantener siempre un perfil bajo. Hasta ahora. La madrugada del pasado lunes apareció junto a su marido y sus dos hijas, Caroline y Catherine, en el acto donde Ted formalizó su candidatura. De ella han dicho que es una suerte de antiHillary Clinton: “Nunca se replantearía una militancia mucho más activa dentro del Partido Republicano”. Y menos cuando las aspiraciones electorales de su marido la llevaron a invertir 1,2 millones de dólares –“todos mis ahorros”, dijo– en la campaña que Ted inició en 2010. De hecho, muchos de sus compañeros de Goldman Sachs llegaron a recaudar 65.000 dólares para apoyar la causa de este líder no ungido del movimiento Tea Party, el ala más a la derecha del republicanismo.

“Intensa, brillante, conservadora recalcitrante y ambiciosa” son algunos de los apelativos que esgrimen quienes mejor la conocen. Pero, sobre todo, ella se declara amantísima esposa: “Ted es un visionario, se adelanta a su tiempo... es muy estratégico, práctico, hace lo que tiene que hacer y no lo que otros quieren que haga”, declaró en una ocasión. Esta admiración es fruto de un enamoramiento rápido, pero sólido.Dos días tardó Ted en pedirle que fuera su chica. Comenzaron a salir un 5 de enero del año 2000. “Mi primera cita con él fue en un bar llamado Bitter End; me preguntó sobre mi formación, mis metas en la vida, por mis planes en 10, 20 años…”, aseguró Heidi al New York Times. Algunos amigos de la parejahan llegado a decir que él encontró a su doble “tanto en lo político como en lointelectual”.

Sea como fuere, la crítica ve en Heidi maderade primera dama. “Sabrá cómo estar al lado de su marido porque tiene verdadera vocación de servicio público”, ha dicho de ella el mentor político de su marido. El mismo que ha subrayado “lo complicado que es hacer malabares cuando tienes dos hijas, un trabajo como directora gerente y un marido con tanta ambición política”. El futuro político de Ted llevará o no a Heidi a convertirseen primera dama. La misma que al ser preguntada por el citado diario estadounidense en 2013 contestótajante: “No creo que deba responder a eso”. Todavía. La campaña para la elección del líder republicano acaba de comenzar. Antes que Michelle Obama,serán otras sus rivales, las que aspiren a ser dueñasy señoras del ala Este de la Casa Blanca.

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